Asamblea Legislativa debe crear el "Día del Escritor"
Ya va siendo tiempo de darle el sitio honroso que merecen en la historia y en la actual sociedad a los escritores panameños.
La Universidad Tecnológica de Panamá, en atención a la importancia capital que para toda sociedad tienen los escritores de talento, quienes a través de sus obras reflejan, interpretan, cuestionan, celebran, denuncian y analizan aspectos básicos del quehacer individual y colectivo mediante un lenguaje imaginativo, propuso recientemente a la Oficina de Participación Ciudadana de la Honorable Asamblea Legislativa, la creación del Día del Escritor, a celebrarse preferiblemente cada 25 de abril, fecha de nacimiento del insigne escritor panameño, Rogelio Sinán (1902-1994).
En respaldo a esta propuesta y para que quede consignado en la Historia, el Ing. Héctor Montemayor, Rector de la Universidad Tecnológica de Panamá, ofreció los siguientes criterios sociales, culturales y académicos en su propuesta, la cual fue acogida favorablemente por la Oficina de Participación ciudadana, que preside la Lic. Maritza Royo, tras breve investigación.
Los artistas, al igual que los científicos, señala la propuesta de la Universidad Tecnológica de Panamá, poseen la capacidad innata de percibir, auscultar, interpretar y apoyar con sus obras el desarrollo humano, tanto individual como social. Los buenos escritores-novelistas, cuentistas, poetas, ensayistas, dramaturgos- son artistas de la escritura. Su contribución al desenvolvimiento de los pueblos estriba, fundamentalmente, en el aporte que hacen a su mejor comprensión mediante libros destinados a ser testimonios y catalizadores de sensibilidad, capacidad imaginativa y valores permanentes.
Por otra parte sustenta que en Panamá, desde finales del siglo XIX, hemos temido un número significativo de escritores que han aportado obras fundamentales para la defensa de la identidad nacional y de la condición humana. Autores como Amelia Denis de Icaza, Ricardo Miró, Tomás Martín Feullet, Demetrio Korsi, Gaspar Octavio Hernández, Demetrio Herrera Sevillano, Rogelio Sinán, Ramón H. Jurado, Gil Blas Tejeira, César Candanedo, para sólo mencionar algunos de los más destacados, entre los ya fallecidos. Además, el trabajo literario de éstos y muchos otros autores, de los cuales un destacado número actualmente escribe obras que sin duda habrán de enriquecer el acervo bibliográfico de la nación panameña, resulta sumamente difícil en un medio como el nuestro, en que no se estimula la creatividad artística ni se premia de forma equitativa y permanente a quienes escriben.
También se argumentó que es muy importante inculcar en los estudiantes, desde sus primeros años, el amor y el gusto por la lectura de buenas obras literarias; pero haciéndoles comprender que todo texto que se lee ha sido escrito por el esfuerzo intelectual de alguien, el autor. Hacerles entender que esa persona, al transmitir conocimientos, experiencias y fantasías que forman parte vital del texto, merecen respeto y admiración. Tanto en los colegios como en las universidades, la figura del escritor debe ser enaltecida por los profesores.
Por último, el Ing. Montemayor explicó en su propuesta que consagrar en el calendario nacional un día específico del año para contribuir a esta forma de exaltación intelectual, es una manera de darle un sitio honroso en la sociedad panameña a quienes han dedicado buena parte de su vida a la escritura en beneficio de nuestro país y de nuestra cultura.
Esperamos que la legisladora y poeta Gloria Young, quien según parece solicitó presentar esta iniciativa de ley, dé el debido crédito a la Universidad Tecnológica de Panamá, como debe ser, y lo haga pronta y eficazmente, antes que termine el actual período de la Asamblea.
La Universidad Tecnológica de Panamá, en atención a la importancia capital que para toda sociedad tienen los escritores de talento, quienes a través de sus obras reflejan, interpretan, cuestionan, celebran, denuncian y analizan aspectos básicos del quehacer individual y colectivo mediante un lenguaje imaginativo, propuso recientemente a la Oficina de Participación Ciudadana de la Honorable Asamblea Legislativa, la creación del Día del Escritor, a celebrarse preferiblemente cada 25 de abril, fecha de nacimiento del insigne escritor panameño, Rogelio Sinán (1902-1994).
En respaldo a esta propuesta y para que quede consignado en la Historia, el Ing. Héctor Montemayor, Rector de la Universidad Tecnológica de Panamá, ofreció los siguientes criterios sociales, culturales y académicos en su propuesta, la cual fue acogida favorablemente por la Oficina de Participación ciudadana, que preside la Lic. Maritza Royo, tras breve investigación.
Los artistas, al igual que los científicos, señala la propuesta de la Universidad Tecnológica de Panamá, poseen la capacidad innata de percibir, auscultar, interpretar y apoyar con sus obras el desarrollo humano, tanto individual como social. Los buenos escritores-novelistas, cuentistas, poetas, ensayistas, dramaturgos- son artistas de la escritura. Su contribución al desenvolvimiento de los pueblos estriba, fundamentalmente, en el aporte que hacen a su mejor comprensión mediante libros destinados a ser testimonios y catalizadores de sensibilidad, capacidad imaginativa y valores permanentes.
Por otra parte sustenta que en Panamá, desde finales del siglo XIX, hemos temido un número significativo de escritores que han aportado obras fundamentales para la defensa de la identidad nacional y de la condición humana. Autores como Amelia Denis de Icaza, Ricardo Miró, Tomás Martín Feullet, Demetrio Korsi, Gaspar Octavio Hernández, Demetrio Herrera Sevillano, Rogelio Sinán, Ramón H. Jurado, Gil Blas Tejeira, César Candanedo, para sólo mencionar algunos de los más destacados, entre los ya fallecidos. Además, el trabajo literario de éstos y muchos otros autores, de los cuales un destacado número actualmente escribe obras que sin duda habrán de enriquecer el acervo bibliográfico de la nación panameña, resulta sumamente difícil en un medio como el nuestro, en que no se estimula la creatividad artística ni se premia de forma equitativa y permanente a quienes escriben.
También se argumentó que es muy importante inculcar en los estudiantes, desde sus primeros años, el amor y el gusto por la lectura de buenas obras literarias; pero haciéndoles comprender que todo texto que se lee ha sido escrito por el esfuerzo intelectual de alguien, el autor. Hacerles entender que esa persona, al transmitir conocimientos, experiencias y fantasías que forman parte vital del texto, merecen respeto y admiración. Tanto en los colegios como en las universidades, la figura del escritor debe ser enaltecida por los profesores.
Por último, el Ing. Montemayor explicó en su propuesta que consagrar en el calendario nacional un día específico del año para contribuir a esta forma de exaltación intelectual, es una manera de darle un sitio honroso en la sociedad panameña a quienes han dedicado buena parte de su vida a la escritura en beneficio de nuestro país y de nuestra cultura.
Esperamos que la legisladora y poeta Gloria Young, quien según parece solicitó presentar esta iniciativa de ley, dé el debido crédito a la Universidad Tecnológica de Panamá, como debe ser, y lo haga pronta y eficazmente, antes que termine el actual período de la Asamblea.