Asamblea: reformarse o morir
La democracia padece desprestigio. Si mañana se extirpara alguno de los órganos del Estado, no pocos lo verían como ahorro. A la Asamblea, enferma por empacho de privilegios, cada doce meses cuando toca renovación, los aspirantes prometen curarla. Los candidatos de turno, tampoco son la excepción.
El Pacto de La Pintada nació tullido, y como pronosticara Bernal, resultó "pegado con moco de pavo". Las acusaciones de chantaje, ampliaron distancias. Así, evidenció lo endeble de la estrategia de pactar exclusivamente cargos en la Asamblea, sin otro compromiso que aportara trascendencia.
Subir a Muñoz para después bajarlo, para entonces postular a Cortizo, deja entrever que Martín aprende maniobras. Además, con el acuerdo para el Mejoramiento y Transformación de la Asamblea (META) neutraliza antiguos adversarios, tal como hiciera con el cantante Blades, sumándolo a la campaña "99. Primicias de una nueva cultura política, le llaman.
Luego de guerrear tres décadas, PRD y PDC, entierran hachas y firman. El signo de la política moderna acurruca extraños compañeros en cama. Pero el acuerdo envía un mensaje que admite lecturas contrarias, y que desata una guerra comunicacional. Para los que necesitamos optimismo, quizás demasiado crédulos aún, META habla de políticos que rescatan la democracia abatida.
El otro bando habla a incrédulos y suspicaces. Aquí, META es una herida abierta que destila inconsistencia de principios como en la palabra empeñada por la democracia cristiana en La Pintada. Además, su pura necesidad de prorrogar prebendas en la Asamblea. Hoy cuestionan, por qué no reformaron la Asamblea cuando detentaron el poder. Y mientras, arnulfistas como democristianos, escriben una larga saga plena en matrimonios y divorcios, los medios difunden la idea de un oportunismo político criollo que afecta a la misma democracia.
El PDC mantiene el recuerdo intacto de los vejámenes de la dictadura, mientras pacta, lo que pareciera para algunos, la convivencia del lobo y las ovejas. La firma hizo que sus muertos temblaran. Hoy resultará más que difícil sustentarle a vivos como Astrid, la movida.
El PRD, por su parte, también traga sapos. Necesita hacer mutis de lo que denominan, persecuciones de Arias Calderón, que llevan incluso a la cárcel, a camaradas. Pero ambos, sitúan el mañana de la democracia por encima de mutuas cuentas. La responsabilidad histórica se las salva el compromiso de reformar la Asamblea.
La Asamblea está enferma. Más temprano que tarde los legisladores necesitarán afrontar la reforma que todos, cuando candidatos, prometieron. Resulta impostergable racionalizar prebendas y asignar partidas circuitales en función de la población y su índice de pobreza. A la Asamblea, pero también a los otros órganos, les urge una corriente de opinión favorable, que recupere credibilidad en la democracia.
El acuerdo META, manifiesta intenciones reformistas del "rgano Legislativo. Ofrecer dos comisiones en la Asamblea al ala gobiernista, supone más que una elegancia. Resulta un mensaje de compartir gobernabilidad con un Ejecutivo, que podría desde regatear la partida extraordinaria que urge, hasta llamar a constituyente y clausurar el legislativo.
Para nadie como Ricardo Arias Calderón, META supone tantas oportunidades como riesgos. El riesgo de acostarse con el PRD pareciera alto si se mira en el espejo de lo que le sobrevino a Papa Egoró después de la acurrucada. En política, por naturaleza, los peces grandes, engullen los pequeños. Pero la democracia cristiana dispone de doctorado en sobrevivir a predadores. Mayor riesgo supondría el filo que pudiera sacar el PRD, al neutralizar al adversario antológico que hoy lo bendice.
Pero, al excluir a legisladores saltamontes, RAC debilita su Partido Popular (Alberto Vallarino, en el silencio de los sabios). Confirma lo pertinente de su filosofía para influir en política, con sólo dos legisladores. Pero como filósofo arrestado que es, se echa el peso del compromiso. Así, o la reforma de la Asamblea se realiza, o pasará como otro sofista que nos falla. Pero sobretodo, le habrá fallado a sus muertos. Ojalá no lo dejaran solo, la reforma resulta impostergable.
El Pacto de La Pintada nació tullido, y como pronosticara Bernal, resultó "pegado con moco de pavo". Las acusaciones de chantaje, ampliaron distancias. Así, evidenció lo endeble de la estrategia de pactar exclusivamente cargos en la Asamblea, sin otro compromiso que aportara trascendencia.
Subir a Muñoz para después bajarlo, para entonces postular a Cortizo, deja entrever que Martín aprende maniobras. Además, con el acuerdo para el Mejoramiento y Transformación de la Asamblea (META) neutraliza antiguos adversarios, tal como hiciera con el cantante Blades, sumándolo a la campaña "99. Primicias de una nueva cultura política, le llaman.
Luego de guerrear tres décadas, PRD y PDC, entierran hachas y firman. El signo de la política moderna acurruca extraños compañeros en cama. Pero el acuerdo envía un mensaje que admite lecturas contrarias, y que desata una guerra comunicacional. Para los que necesitamos optimismo, quizás demasiado crédulos aún, META habla de políticos que rescatan la democracia abatida.
El otro bando habla a incrédulos y suspicaces. Aquí, META es una herida abierta que destila inconsistencia de principios como en la palabra empeñada por la democracia cristiana en La Pintada. Además, su pura necesidad de prorrogar prebendas en la Asamblea. Hoy cuestionan, por qué no reformaron la Asamblea cuando detentaron el poder. Y mientras, arnulfistas como democristianos, escriben una larga saga plena en matrimonios y divorcios, los medios difunden la idea de un oportunismo político criollo que afecta a la misma democracia.
El PDC mantiene el recuerdo intacto de los vejámenes de la dictadura, mientras pacta, lo que pareciera para algunos, la convivencia del lobo y las ovejas. La firma hizo que sus muertos temblaran. Hoy resultará más que difícil sustentarle a vivos como Astrid, la movida.
El PRD, por su parte, también traga sapos. Necesita hacer mutis de lo que denominan, persecuciones de Arias Calderón, que llevan incluso a la cárcel, a camaradas. Pero ambos, sitúan el mañana de la democracia por encima de mutuas cuentas. La responsabilidad histórica se las salva el compromiso de reformar la Asamblea.
La Asamblea está enferma. Más temprano que tarde los legisladores necesitarán afrontar la reforma que todos, cuando candidatos, prometieron. Resulta impostergable racionalizar prebendas y asignar partidas circuitales en función de la población y su índice de pobreza. A la Asamblea, pero también a los otros órganos, les urge una corriente de opinión favorable, que recupere credibilidad en la democracia.
El acuerdo META, manifiesta intenciones reformistas del "rgano Legislativo. Ofrecer dos comisiones en la Asamblea al ala gobiernista, supone más que una elegancia. Resulta un mensaje de compartir gobernabilidad con un Ejecutivo, que podría desde regatear la partida extraordinaria que urge, hasta llamar a constituyente y clausurar el legislativo.
Para nadie como Ricardo Arias Calderón, META supone tantas oportunidades como riesgos. El riesgo de acostarse con el PRD pareciera alto si se mira en el espejo de lo que le sobrevino a Papa Egoró después de la acurrucada. En política, por naturaleza, los peces grandes, engullen los pequeños. Pero la democracia cristiana dispone de doctorado en sobrevivir a predadores. Mayor riesgo supondría el filo que pudiera sacar el PRD, al neutralizar al adversario antológico que hoy lo bendice.
Pero, al excluir a legisladores saltamontes, RAC debilita su Partido Popular (Alberto Vallarino, en el silencio de los sabios). Confirma lo pertinente de su filosofía para influir en política, con sólo dos legisladores. Pero como filósofo arrestado que es, se echa el peso del compromiso. Así, o la reforma de la Asamblea se realiza, o pasará como otro sofista que nos falla. Pero sobretodo, le habrá fallado a sus muertos. Ojalá no lo dejaran solo, la reforma resulta impostergable.