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Así suceden los hechos


Hace tiempo nuestro Presidente nos dijo que cambiaría la ley del Seguro Social porque de lo contrario, esta institución iría a la quiebra absoluta y desaparecería. Todos creímos sus palabras y, un buen día, nos despertamos con una ley que no había sido consultada y que no era la mejor para el país. Hubo protestas, la gente se levantó, pero el Presidente insistió en la misma. Más adelante, al ver que se le hacía de noche, dio marcha atrás y decidió llevarla a un debate para que fuera discutida. Si bien es cierto que hubo representación de varias organizaciones, fue un pseudo debate porque el Presidente dejó fuera del mismo a los partidos políticos como si estos tuvieran una enfermedad contagiosa.
Fue un error garrafal porque una ley, si bien es cierto que tiene su contenido técnico, es un tema que, al final debe ser discutida y aprobada por el Organo Legislativo, político por antonomasia. Sabemos que las finanzas del Seguro estaban mal; sabemos que la institución venía de tumbo en tumbo. Pero olvidamos las causas verdaderas. En dos períodos presidenciales aumentó enormemente el número de empleados de la Caja y se convirtió en la solución política de esos gobiernos. Por otro lado, los errores cometidos por la dictadura militar, de quitarle la autonomía, dar un servicio completo a los beneficiarios, tomarla como caja menuda de los gobernantes de turno, la integración de salud y otros horrores más, ninguno fue solucionado por ellos para ayudar las finanzas.
Olvidaron también cambiar la burocracia que reinaba, que obligaba a llenar tantos pasos para comprar un producto, que era mejor que no faltara. Creí que habían mejorado el sistema de compras y está igualito. La prueba la tenemos en la última noticia que nos dice que una provisión de oxígeno fue declarada desierta por no presentarse proveedores. Esta falta de todo legal y moralmente de parte de ellos, no es castigada y debe ser porque la ley continúa permitiéndolo. No sé cuántas cosas más existen.
Lo que sí sé es que el servicio sigue igual de malo. No hay medicamentos porque no estudian la verdadera demanda y compran a lo loco; porque nadie controla los depósitos de medicinas a ver si hay o no, que a veces las niegan para que tengan que comprar de apuro, más caras. Esto no es nuevo. Los pacientes tienen que llegar a las 4 de la madrugada, igual que antes, para conseguir cupo con los médicos. Me parece no sólo una injusticia sino una inmoralidad permitir que esto suceda. ¿Qué diferencia hay con antes? No veo cambios en el sistema de atención, por lo tanto, será imposible mejorar el movimiento dentro de la institución. Continúan los nombramientos políticos sin estar capacitados para la posición. En las ventanillas de la farmacia tienen empleadas que dicen que el médico omitió la dosis de la medicina porque desconocen la manera en que eso se escribe. Puedo dar ejemplo, pero sería largo.
A medida que crece el número de asegurados y beneficiarios que deben ser atendidos, crece la necesidad de personal técnico especializado, pero no crece el espacio físico. Por ejemplo, ¿cuántos salones de operaciones nuevos hay en el complejo? Pocos y los médicos operan una vez por semana, lo que aumenta la morosidad y algunos pacientes mueren esperando ser operados, sobre todo de cáncer y corazón. Tengo ejemplos. Pregunto a las autoridades si ellos estarían dispuestos a esperar una operación por una masa en la mama, hasta meses, sin saber si es benigna o maligna. De serlo, cuando crece lo suficiente para hacerse inoperable o intratable, la paciente muere y quién responde por ella.
La sensibilidad de algunos médicos se ha perdido igual que la ética que, a veces dan recetas sin haber examinado al paciente. ¿Qué clase de institución tenemos que no puede ser arreglada por ningún gobierno? No creo en la incapacidad; digamos que es descuido, que es peor. Como ex funcionaria del Seguro, como médico, como jubilada que soy paciente, como persona necesitada, ruego a las autoridades que intervengan para que el Seguro sea lo que debe ser y no tratar de aparentar y defenderse cada vez que se dice algo, sino tratar de enmendarlo. Ojalá que así sea por el bien de todos.
(marisin@movistar.com.pa)
(raulleisr@hotmail.com)

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