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"Atacan desde el estiercolero"


"El que dice lo que no debe escucha lo que no quiere". ¿Será esta la premisa que aprendió el candidato Martín Torrijos antes de enlistarse en la contienda electoral?.
El cantante y copartidario torrijista, Rubén Blades tiene una explicación con la que se pudiera concluir en un sí rotundo a una interrogante generalizada: "Torrijos no responde a los ataques porque tiene fortaleza de carácter y no va a descender al estiercolero donde están los que lo atacan".
Ante las acusaciones de sus adversarios Torrijos parece voltear la mirada e ignorar el asunto, aunque el sosiego dejó entrever, en algunas ocasiones, a un Torrijos enardecido. Ricardo Martinelli de Cambio Democrático, su contrincante, puede dar fe de ello.
Aquel 1 de abril en que Martinelli presentó una denuncia contra Torrijos ante el Comité Ecuménico, el abanderado perredista no hizo esperar su respuesta, breve, como han sido la mayoría de sus defensas a los ataques de los contrarios.
Dijo entonces que era de esperarse que candidatos presidenciales como "el de los zapatos del pueblo" salgan con estas actitudes a poco tiempo de las elecciones, máxime cuando "no tienen nada que comentar".
El tira y hala continuaba y los presidenciables adquirían dotes que por unos meses podrían advertir a un doctor en medicina general sobre la presencia de un enfermedad contagiosa.
"Pronostiquis aguda", se llamaría, Dícese del mal que lleva a los candidatos a puestos de elección popular a predecir el futuro.
Torrijos, al igual que Martinelli, la padeció. Sucede que el perredista pronosticó ante la prensa "futuros ataques a su imagen", a lo que añadió que "no le extrañaba nada estas palabras de los adversarios (entre los que obviamente figuraba Martinelli), quienes además de estar perdidos, están desesperados y se valen del método que sea. Pero, no les servirá de nada porque el pueblo, ya ha tomado una decisión".
Y en estos últimos términos curiosamente coincidió con el candidato de Cambio Democrático, pues precisamente esa frase fue la que éste último pronunció al día siguiente del segundo debate televisado.
Martinelli interpretó, transcurrido el debate, que "la pelea era ahora entre: "el candidato que camina en los zapatos del pueblo" y "el candidato que camina en los zapatos de su partido".
Una vez más, Rubén Blades, aunque transcurridas unas semanas, salió al paso con severas críticas.
Según él, cuando "no se ganan los debates, se recurre a los golpes bajos para arrastrar a la persona al estiercolero".
Así como Torrijos y Martinelli, Samuel Lewis Navarro, primer vicepresidente por la nómina Patria Nueva vaticinó una victoria torrijista por "un 50% de los votos".
Seguridad y confianza en el triunfo, sugieren la negativa de Martín Torrijos a arremeter contra quienes intentan desmeritarlo.
Tan es así que en una ocasión dijo en el tono ecuánime que caracteriza sus respuestas a los descargos de sus oponentes: "no me preocupa el segundo y tercer lugar en las votaciones, porque ganaré por mayoría de votos".
Con estas palabras pareció dejar claro, una vez más, su posición de "no decir lo que no debe para no escuchar lo que no quiere".

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