Auditorías objetables
Con frecuencia vemos aparecer publicaciones de estados financieros confeccionados por empresas de auditoria, en los cuales se termina diciendo que se han expedido de conformidad con las Normas Internacionales de Información Financiera. Acto seguido, en forma manuscrita, aparece el nombre de la empresa expedidora, pero sin firma alguna. Esto no debe seguirse permitiendo.
Una firma, es el trazo manuscrito del puño y letra de un ser humano que se identifica con nombre y apellido en un documento.
En el caso de Enron, informes financieros falsos constituyeron un fraude de millones y millones en dinero.
También localmente, algunos bancos fueron víctimas de informes financieros tras los cuales prestaron importantes cantidades de dólares cuando ya la empresa estaba camino a la quiebra y, más aún, ya quebrada.
Por otra parte, a más de firmar alguien algún documento, no se le debe aceptar la firma en forma ilegible. Debe ser obligatorio, por muy claro que la firma sea, escribir bajo ella, con caracteres legibles y con las mismas letras, lo estampado arriba.
Una firma, es el trazo manuscrito del puño y letra de un ser humano que se identifica con nombre y apellido en un documento.
En el caso de Enron, informes financieros falsos constituyeron un fraude de millones y millones en dinero.
También localmente, algunos bancos fueron víctimas de informes financieros tras los cuales prestaron importantes cantidades de dólares cuando ya la empresa estaba camino a la quiebra y, más aún, ya quebrada.
Por otra parte, a más de firmar alguien algún documento, no se le debe aceptar la firma en forma ilegible. Debe ser obligatorio, por muy claro que la firma sea, escribir bajo ella, con caracteres legibles y con las mismas letras, lo estampado arriba.