Auguste Rodin (1840-1917)
Este famoso escultor francés, ya en los últimos años de su vida, recibió la visita de un joven, también escultor, que le dijo: "Maestro, ¡quién fuera usted! La vida daría yo por saber lo que usted sabe hacer".
Y Rodin le respondió: "Y yo la daría por tener la edad que tiene usted, aunque no supiera hacer nada".
Acostumbraba a llevar barba. En una ocasión, mientra conversaba en su casa con amigos, llegó su barbero; al recibirlo, le dijo: "Hoy me quitas la barba". Todos, quienes lo habían conocido siempre con barba, protestaron. Hasta el barbero, quien le dijo que si ese era su deseo, no sería él quien lo afeitaría.
Rodin los tranquilizó diciendo que lo había dicho por broma. Y añadió: "Sin barba no puedo trabajar. El trabajo me agota y para desentumecerme me paso las manos por la barba y eso me ayuda".
Rodin hizo nueve estatuas de mujeres, todas del mismo tamaño y en posiciones distintas. A un amigo que le preguntó qué significaban, le respondió que las nueve musas. Luego vendió dos de ellas y las siete que quedaban las bautizó con el nombre de "Los siete pecados capitales".
Posteriormente, vendió dos y a las restantes las llamó "Los cinco sentidos". Vendió una más y al resto las llamó "Las cuatro estaciones". Vendió otra, y a las restantes las llamó "Las tres gracias". Vendió dos más y a la que le quedaba le puso "Soledad".