Aumenta cifra de panameños alcohólicos
Casi un 10 por ciento de la población panameña, o sea, unas 284 mil personas confrontan problemas de alcoholismo, declaró ayer la presidenta de Alcohólicos Anónimos (A.A) de Panamá (persona no alcohólica), Dora W. de Dacosta, en el marco de la inauguración de la Primera Convención Nacional de A.A., cuyo lema es "Unidos hacia un nuevo milenio", y que se efectuará hasta el próximo domingo, en el Domo de la Universidad de Panamá.
"Las ventanas epidemiológicas realizadas en este país entre 1992 y 1996, muestran el incremento de personas que reportan consumir alcohol, y que acuden a los cuartos de urgencia con accidentes, intentos de suicidios, lesiones graves, donde el 50 por ciento de esos casos son personas bajo el efecto del alcohol", informó Dacosta.
Agregó que en las cárceles en Panamá la mitad de las personas que han delinquido o tenido problemas de comportamiento, también han estado vinculadas con el alcohol.
Sostuvo que a los panameños les gusta tomar bebidas que sepan bien, no como en otros lugares que ingieren bebidas muy amargas.
"Les gusta usar mezcladores, ya sea con cerveza, vinos, rones, whiskies, o bebidas no destiladas (caseras), como el chirrisco, vino de palma, chicha fuerte, que van a llevar en alguna medida a desarrollar la misma enfermedad del alcoholismo", indicó.
Añadió que igualmente a los panameños les gusta beber acompañados, pues les agrada tener invitados o irse a la casa de alguien a jugar cartas o dominó, donde tiende a comer comidas con mucha grasa (chicharrones, pescados fritos, patacones, etc).
Según Dacosta, la preocupación mayor que la sociedad panameña debe plantearse en este momento es que los jóvenes están empezando a beber aproximadamente a los 11 años.
"Los estudios indican que los modelos que brindamos en hogares donde el consumo de alcohol se da, se están potenciando con los riesgos de la herencia, es decir, el alcoholismo es una enfermedad primaria que está centrada en el sistema nervioso central del cerebro, pero que va a tener características familiares, no solamente por el ejemplo que un padre o una madre alcohólica le de a sus hijos, sino también porque hay un factor genético asociado.
Explicó que la persona alcohólica tiende a padecer trastornos digestivos (varices esofágicas), cirrosis hepática, daños en la mucosa gástrica, úlceras, gastritis crónica y presenta una disminución de sus defensas.
"Es decir que va a estar más susceptible a infecciones que otras personas porque su sistema endrocrinólogo se afectará y también va a tener cambio en su funcionamiento vital, inclusive sexual, mientras que en el plano mental vamos a encontrar cuadros de intoxicaciones con trastornos de conducta".
Asimismo recordó que esta enfermedad causa ausentismo en el trabajo, sobretodo los lunes, empezando la persona a bajar su productividad y correr riesgos de accidentes laborales.
Informó que, los programas de recuperación de Alcohólicos Anónimos son buenos, lográndose a nivel internacional recuperar unos dos millones de personas, en tanto que en Panamá, se ha logrado que cerca de dos mil nacionales venzan esta enfermedad.
"Cualquier persona con este problema, o familiar cercano que quiera ayudarlo, puede buscar el directorio telefónico, los números de A.A., donde recibirán la orientación adecuada para luchar contra el alcoholismo", dijo Dacosta.
"Las ventanas epidemiológicas realizadas en este país entre 1992 y 1996, muestran el incremento de personas que reportan consumir alcohol, y que acuden a los cuartos de urgencia con accidentes, intentos de suicidios, lesiones graves, donde el 50 por ciento de esos casos son personas bajo el efecto del alcohol", informó Dacosta.
Agregó que en las cárceles en Panamá la mitad de las personas que han delinquido o tenido problemas de comportamiento, también han estado vinculadas con el alcohol.
Sostuvo que a los panameños les gusta tomar bebidas que sepan bien, no como en otros lugares que ingieren bebidas muy amargas.
"Les gusta usar mezcladores, ya sea con cerveza, vinos, rones, whiskies, o bebidas no destiladas (caseras), como el chirrisco, vino de palma, chicha fuerte, que van a llevar en alguna medida a desarrollar la misma enfermedad del alcoholismo", indicó.
Añadió que igualmente a los panameños les gusta beber acompañados, pues les agrada tener invitados o irse a la casa de alguien a jugar cartas o dominó, donde tiende a comer comidas con mucha grasa (chicharrones, pescados fritos, patacones, etc).
Según Dacosta, la preocupación mayor que la sociedad panameña debe plantearse en este momento es que los jóvenes están empezando a beber aproximadamente a los 11 años.
"Los estudios indican que los modelos que brindamos en hogares donde el consumo de alcohol se da, se están potenciando con los riesgos de la herencia, es decir, el alcoholismo es una enfermedad primaria que está centrada en el sistema nervioso central del cerebro, pero que va a tener características familiares, no solamente por el ejemplo que un padre o una madre alcohólica le de a sus hijos, sino también porque hay un factor genético asociado.
Explicó que la persona alcohólica tiende a padecer trastornos digestivos (varices esofágicas), cirrosis hepática, daños en la mucosa gástrica, úlceras, gastritis crónica y presenta una disminución de sus defensas.
"Es decir que va a estar más susceptible a infecciones que otras personas porque su sistema endrocrinólogo se afectará y también va a tener cambio en su funcionamiento vital, inclusive sexual, mientras que en el plano mental vamos a encontrar cuadros de intoxicaciones con trastornos de conducta".
Asimismo recordó que esta enfermedad causa ausentismo en el trabajo, sobretodo los lunes, empezando la persona a bajar su productividad y correr riesgos de accidentes laborales.
Informó que, los programas de recuperación de Alcohólicos Anónimos son buenos, lográndose a nivel internacional recuperar unos dos millones de personas, en tanto que en Panamá, se ha logrado que cerca de dos mil nacionales venzan esta enfermedad.
"Cualquier persona con este problema, o familiar cercano que quiera ayudarlo, puede buscar el directorio telefónico, los números de A.A., donde recibirán la orientación adecuada para luchar contra el alcoholismo", dijo Dacosta.