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Aún estamos a tiempo de enseñar urbanismo




El Panamá América

El urbanismo no es más que el estudio de las necesidades de las gentes, de su forma de vivir y del diseño de un ambiente que le permita una mejor calidad de vida, según Ricardo Riba, ex catedrático con 42 años de experiencia en la enseñanza de la Arquitectura, en la Universidad de Panamá. Pero, ¿qué importancia tiene el conocimiento del urbanismo para la gente?
Mucha, responde el Arq. Riba, porque es lo que permite a las personas conocer su realidad o el entorno donde vive. Según el experto, a través del conocimiento de su hábitat, el ser humano puede proponer soluciones a los problemas que le aquejan, ya sea en materia del transporte público, como en agua potable, entre otros.
Riba explicó que no se trata de que el común de las personas estudien el urbanismo a nivel del arquitecto o el ingeniero, pero sí puede plantearse la interrogante de estudiar la realidad donde viven. La fuente advirtió que hay que quitarle "el misterio" a la forma como muchos ven el urbanismo, para que sea del dominio común de las personas. Agrega que todo se trata de una enseñanza desde la niñez y que se va transmitiendo de generación en generación.
Puso como ejemplo que cuando estudiaba arquitectura en Estados Unidos, observó un panfleto donde una maestra de un suburbio de Chicago narraba su experiencia de cómo enseñaba urbanismo a unos niños de cinco años.
En primer lugar, los niños después de una discusión, conformaban una maqueta de acuerdo a como estaba estructurada su ciudad. Colocaban el lugar donde estaba su escuela, el cuartel de bomberos y las calles.
Posteriormente, los infantes diseñaban su comunidad, de acuerdo a cómo ellos aspiraban que fuera. A través de ese ejercicio, indicó Riba, los niños aprendieron a conocer su comunidad y a mejorarla, pero de común acuerdo entre todos. Para Riba, en Panamá aún estamos a tiempo de enseñar, de esta manera, urbanismo en nuestras escuelas.
"Si estamos preocupados por resolver los problemas que enfrentamos actualmente, tenemos que empezar desde temprana edad la enseñanza del urbanismo", destacó el ex catedrático.
ENSEÑANZA
En la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Panamá no existe una carrera de urbanismo como tal, sino que se enseña esa materia durante dos años, como parte de la formación del arquitecto. De acuerdo con Riba, desde hace más de 15 años se ha planteado la necesidad de crear un post-grado en urbanismo, con titulo en maestría en la Universidad de Panamá, pero eso no se ha podido lograr.
Sin embargo, comentó Riba, en la Universidad Santa María La Antigua (USMA) y en la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP) se inició un post-grado referente al urbanismo.
Explicó que esta materia no se puede estudiar necesariamente como una carrera de licenciatura, sino como un post-grado o una maestría debido a que esa materia se vale del aporte de muchas disciplinas.
"Tampoco se puede decir que el urbanismo corresponde a la arquitectura o a la ingeniería, aunque la arquitectura es la más interesada en el urbanismo, por razones de la calidad de la enseñanza y el afán del arquitecto de conocer el porqué de las cosas que atañen a la ciudad", destacó.
Riba manifestó que el urbanismo se vale de disciplinas como el estudio de la naturaleza, que es el lugar donde se van a construir los asentamientos humanos; también de la ingeniería de suelo, de la geología y de la hidrografía.
Interrogado si los egresados en arquitectura de la Universidad de Panamá salen bien formados en urbanismo, Riba señaló que no se puede ser tan pretencioso en ese aspecto, aunque recalcó que su principal aporte en esa materia es que se gradúan profesionales que saben hacer una urbanización con todos los elementos indispensables. Indicó que se prepara a licenciados en arquitectura para que continúen, en una carrera de post-grado o maestría, los estudios de urbanismo.
HACIA DONDE VAMOS
Riba denunció que la falta de una adecuada enseñanza del urbanismo nos lleva a que cada día se construyan barriadas sin escuelas y sin agua potable. "Así como en el interior se han quedado comunidades sin estudiantes, en el área metropolitana existen barriadas que no cuentan con escuelas", señaló el experto.
Ante esa situación, Riba propone que toda aprobación de los planos de una urbanización que se vaya a construir, ya sea con fondos privados o del Estado, debe estar condicionada a que se separe un terreno para la construcción de una escuela.
Indicó que a través de esa medida, se evitaría que por aumento de la población, como ocurre en varias urbanizaciones del sector oeste de Panamá, se construyan barriadas sin escuelas. Advirtió que esto conduce a que no exista coordinación institucional y, además, se refleja una baja calidad de vida de las personas.
Riba aseguró que los arquitectos no son los únicos que tienen que participar en la solución de los problemas urbanos, tomando en cuenta que la misma materia permite a los ciudadanos comunes participar y hacer preguntas.


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