Autonomía para Patronato del Santo Tomás
"Hace un año que yo tuve una ilusión..."-reza la canción-. Hace poco más de un año (el 9 de febrero de 1999), Mireya Moscoso, Presidenta de la República dijo, en el Hospital Santo Tomás y lo repitió en la Cámara de Comercio: "en la tarde de hoy me reuní con los Jefes de Servicios Médicos y de Enfermería del Hospital Santo Tomás y me he comprometido con ellos a crear el Patronato del Hospital, que dará personería jurídica, patrimonio propio y autonomías en sus regímenes administrativo, económico, financiero y funcional". Si autonomía es la capacidad que el Estado reconocerá al futuro Patronato del Hospital Santo Tomás "para regir y resolver los asuntos relacionados con la organización y funcionamiento de la Institución, mediante la aplicación de la Ley, del funcionamiento de los órganos propios, así como los reglamentos y normas que la desarrollen", no debe sorprender las declaraciones hechas recientemente por don José Jaén, Presidente del Club Kiwanis de Panamá, (el cual, en unión del Club Rotario, el Club de Leones y el Club 20/30 de Panamá, integrarán el futuro Patronato del Hospital) en el sentido de que los clubes cívicos, no participarán en el Patronato del Hospital Santo Tomás, porque al Proyecto de Ley, identificado con el N° 38, "le han cambiado la redacción original, con lo cual no estamos de acuerdo" porque le quita autonomía al Patronato.
Es evidente que el Presidente del Club Kiwanis se refiere a un artículo que, a última hora, fue introducido y aprobado en 1° Debate, sin que el mismo hubiera sido conocido, ni discutido y mucho menos: consensuado, por ninguno de los grupos que conocieron del borrador del anteproyecto que fue presentado en el Hotel Coronado Resort, por el Ministerio de Salud (MINSA) y por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), los días 5 y 6 de diciembre del año pasado.
El "camarón" que ha provocado la declaración del Presidente del Club Kiwanis, es el identificado con el numeral 9 del artículo 16 del Proyecto. El mismo se refiere a que, de no ser modificado, el Patronato tendría la obligación de presentar al Ejecutivo, un anteproyecto de ley de reglamento interno de personal, para que fuera aprobado, con modificaciones o sin ellas, o en su defecto, negado. En pocas palabras, se intenta amputarle al Hospital del Pueblo, la autonomía que le fue prometida por la Presidenta Mireya Moscoso.
Igualmente preocupante, ha sido la falta de inclusión en el Proyecto de Ley aprobado en 1° Debate, de una transparente definición, acerca de la persona que será nombrada o contratada para laborar en el Hospital, luego de aplicar el sistema de méritos para concursar. Resulta que si la Ley del Patronato del Santo Tomás no lo señala taxativamente, se invocaría el carácter supletorio que ofrece la Ley de Carrera Administrativa en su artículo 5°, y la autoridad nominadora podría elegir al peor, entre los 3 mejores, y no nombrar a la persona que ocupó el primer lugar en el concurso. Peor es el caso de los llamados servidores temporales que laborarán en puestos temporales. El Reglamento que desarrolla la Ley de Carrera Administrativa (que, desafortunadamente, aún no ha sido impugnado por ilegal), permite contratar a servidores eventuales hasta por tres (3) años consecutivos. Este servidor no tendría ni estabilidad ni permanencia y sería otra "caña que a cualquier viento se mueve". Para agravar la barbaridad anterior, el artículo 95 del precitado Reglamento dice que "esta forma de contratación no requiere de concurso".
La clarinada de protesta que ha hecho sonar el Presidente del Club Kiwanis de Panamá constituye un llamado de atención a los Honorables Legisladores, quienes aún tienen en sus manos, la oportunidad de aprobar en 2° y 3° Debates, las modificaciones que permitirán que la promesa de la señora Presidenta de la República se haga, al fin, realidad y que el Hospital del Pueblo pueda funcionar con un Patronato eficiente, eficaz y sobre todo, realmente autónomo.
Es evidente que el Presidente del Club Kiwanis se refiere a un artículo que, a última hora, fue introducido y aprobado en 1° Debate, sin que el mismo hubiera sido conocido, ni discutido y mucho menos: consensuado, por ninguno de los grupos que conocieron del borrador del anteproyecto que fue presentado en el Hotel Coronado Resort, por el Ministerio de Salud (MINSA) y por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), los días 5 y 6 de diciembre del año pasado.
El "camarón" que ha provocado la declaración del Presidente del Club Kiwanis, es el identificado con el numeral 9 del artículo 16 del Proyecto. El mismo se refiere a que, de no ser modificado, el Patronato tendría la obligación de presentar al Ejecutivo, un anteproyecto de ley de reglamento interno de personal, para que fuera aprobado, con modificaciones o sin ellas, o en su defecto, negado. En pocas palabras, se intenta amputarle al Hospital del Pueblo, la autonomía que le fue prometida por la Presidenta Mireya Moscoso.
Igualmente preocupante, ha sido la falta de inclusión en el Proyecto de Ley aprobado en 1° Debate, de una transparente definición, acerca de la persona que será nombrada o contratada para laborar en el Hospital, luego de aplicar el sistema de méritos para concursar. Resulta que si la Ley del Patronato del Santo Tomás no lo señala taxativamente, se invocaría el carácter supletorio que ofrece la Ley de Carrera Administrativa en su artículo 5°, y la autoridad nominadora podría elegir al peor, entre los 3 mejores, y no nombrar a la persona que ocupó el primer lugar en el concurso. Peor es el caso de los llamados servidores temporales que laborarán en puestos temporales. El Reglamento que desarrolla la Ley de Carrera Administrativa (que, desafortunadamente, aún no ha sido impugnado por ilegal), permite contratar a servidores eventuales hasta por tres (3) años consecutivos. Este servidor no tendría ni estabilidad ni permanencia y sería otra "caña que a cualquier viento se mueve". Para agravar la barbaridad anterior, el artículo 95 del precitado Reglamento dice que "esta forma de contratación no requiere de concurso".
La clarinada de protesta que ha hecho sonar el Presidente del Club Kiwanis de Panamá constituye un llamado de atención a los Honorables Legisladores, quienes aún tienen en sus manos, la oportunidad de aprobar en 2° y 3° Debates, las modificaciones que permitirán que la promesa de la señora Presidenta de la República se haga, al fin, realidad y que el Hospital del Pueblo pueda funcionar con un Patronato eficiente, eficaz y sobre todo, realmente autónomo.