Autoridades conozcan las quejas de la población
Un llamado a las autoridades del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN), para que se den una vuelta por la comunidad de San Martín, en Cerro Batea Nº.1, frente a un centro de venta de materiales, e impongan los controles necesarios para que la población del lugar no desperdicie el agua potable, que tanto le cuesta al Estado producir.
El desperdicio de agua potable por la irresponsabilidad de algunos vecinos es tan grande, que día y noche las corrientes del vital líquido, atraviesan como ríos las veredas del lugar, evidenciando el poco interés de algunos por preservar una de las más importantes fuentes de vida del ser humano.
Moradores de Villa Zaita piden a las autoridades que agilicen los trabajos de reparación de la calle que conduce a San Isidro, debido a que ahora que los autobuses pasan por Villa Zaíta y la carretera, que es de asfalto y no está hecha para soportar el constante tránsito de buses, se está deteriorando.
Señalan que al término de las reparaciones en San Isidro se tendrá que hacer algo con la calle que conduce a Villa Zaíta, porque los profundos huecos que se están creando son un serio problema para los carros pequeños que por allí transitan.
Por otro lado, los tranques gigantescos que se dan normalmente a la altura de dicha entrada, frente a las instalaciones del Club de Leones hacia Las Cumbres, se ha agudizado. En este sector prácticamente existe un embudo, el cual en las horas de la noche con el incremento del tránsito de los buses y chivas de las rutas de Torrijos Carter, San Isidro, Cerro Batea, Mano de Piedra, ponen a prueba la paciencia de muchos.
En la calle cuarta y quinta de Parque Lefevre, frente al edificio Villa Floresta, hay un taller de mecánica que se ha tomado las aceras y parte de la calle, impidiendo el tránsito vehicular y las actividades de los vecinos del área.
Pese a las constantes quejas, los residentes del área tienen la esperanza de que las autoridades del corregimiento escuchen su denuncia y se corrija este desorden no propio de un área residencial.
En un albergue de indigentes se ha convertido un callejón en el área de Calle 16, Río Abajo cuando en horas de la noche permanecen en la parte posterior de los comercios del Edificio Los Yoses, los llamados "piedreros".
Estos indigentes hacen sus necesidades fisiológicas en este lugar que se encuentra sin iluminación, situación que aprovechan para consumir diferentes tipos de drogas y se presta para actos delictivos.
Los moradores del área solicitan a las autoridades que recojan a estas personas de las calles, para ubicarlos en albergues, al igual que instalar más luminarias.
El desperdicio de agua potable por la irresponsabilidad de algunos vecinos es tan grande, que día y noche las corrientes del vital líquido, atraviesan como ríos las veredas del lugar, evidenciando el poco interés de algunos por preservar una de las más importantes fuentes de vida del ser humano.
Moradores de Villa Zaita piden a las autoridades que agilicen los trabajos de reparación de la calle que conduce a San Isidro, debido a que ahora que los autobuses pasan por Villa Zaíta y la carretera, que es de asfalto y no está hecha para soportar el constante tránsito de buses, se está deteriorando.
Señalan que al término de las reparaciones en San Isidro se tendrá que hacer algo con la calle que conduce a Villa Zaíta, porque los profundos huecos que se están creando son un serio problema para los carros pequeños que por allí transitan.
Por otro lado, los tranques gigantescos que se dan normalmente a la altura de dicha entrada, frente a las instalaciones del Club de Leones hacia Las Cumbres, se ha agudizado. En este sector prácticamente existe un embudo, el cual en las horas de la noche con el incremento del tránsito de los buses y chivas de las rutas de Torrijos Carter, San Isidro, Cerro Batea, Mano de Piedra, ponen a prueba la paciencia de muchos.
En la calle cuarta y quinta de Parque Lefevre, frente al edificio Villa Floresta, hay un taller de mecánica que se ha tomado las aceras y parte de la calle, impidiendo el tránsito vehicular y las actividades de los vecinos del área.
Pese a las constantes quejas, los residentes del área tienen la esperanza de que las autoridades del corregimiento escuchen su denuncia y se corrija este desorden no propio de un área residencial.
En un albergue de indigentes se ha convertido un callejón en el área de Calle 16, Río Abajo cuando en horas de la noche permanecen en la parte posterior de los comercios del Edificio Los Yoses, los llamados "piedreros".
Estos indigentes hacen sus necesidades fisiológicas en este lugar que se encuentra sin iluminación, situación que aprovechan para consumir diferentes tipos de drogas y se presta para actos delictivos.
Los moradores del área solicitan a las autoridades que recojan a estas personas de las calles, para ubicarlos en albergues, al igual que instalar más luminarias.