Autoridades ineptas
Los constantes y crecientes asaltos a turistas que llegan al país no sólo constituyen una vergüenza nacional sino que ponen de relieve, al rojo vivo, a la Policía y a los ministerios de Gobierno y Justicia, de Comercio y de Turismo, como ineptos. ¿Cómo es posible que no se hayan dado cuenta de lo fácil que es controlar la situación? Sencillamente, con sinceridad debe advertírsele a los turistas que están obligados, mediante anuncios bien desplegados al llegar ellos a Aduana, a declarar la cantidad de dinero con la cual entrarán al país y que les será decomisada si se les descubre que pretenden pasarla sin declararla.
También hay que decirles que, para su protección, se les recomienda hacer entrega del dinero que traen al Banco Nacional ubicado en el aeropuerto y que allí se les dará una clave para que lo reclamen en una de las agencias de esa entidad bancaria en la ciudad. Es preferible pasar por la vergüenza de advertir a tener que afrontar justificados quejidos y protestas de las víctimas que, con sobrada razón, regresarán a sus países a denigrarnos.