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'bfCundo seremos territorio libre de analfabetismo?


EN muchos países latinoamericanos se batalla intensamente contra el analfabetismo, pero todavía queda mucho por hacer. La existencia en pleno siglo XXI de cuarenta millones de personas que no saben leer y escribir, el 11% del total de la población adulta latinoamericana y caribeña, y 110 millones de jóvenes que no han concluido la educación primaria, por lo que son semianalfabetos o analfabetos funcionales, constituyen motivos más que de sobra para decir basta ya de desigualdad en la región y demandar a los gobiernos y a la sociedad que respondan con eficacia frente a esta dramática expresión de inequidad y exclusión.
Panamá, que ostenta en la actualidad el mayor nivel de crecimiento económico y que vive la danza de los millones de la ampliación del Canal, aproximadamente 170 mil personas no saben leer y escribir. Son muchos y muchas. Si desfilaran de diez en fondo frente al Palacio de las Garzas demorarían unos cuarenta días seguidos en dejar sus huellas descalzas o mal calzadas la colonial calle enladrillada. Estos compatriotas constituyen un 7.6% de la población del país, pero suman el 16% en el área rural y el 36% de los pueblos indígenas, especialmente las mujeres.
El analfabetismo es la máxima expresión de vulnerabilidad educativa. La desigualdad que existe en el acceso al saber está unida a la desigualdad en el acceso al bienestar. También está asociado a la ausencia de oportunidades de acceso a la escuela, y su problemática tiene relación con la baja calidad de la enseñanza escolar y con los fenómenos de repitencia y deserción.
La alfabetización significa el disfrute del derecho a la educación, como condición importante de la ciudadanía activa de una gran diversidad de personas aportando sustantivamente tanto a la construcción del desarrollo con equidad, como a la democratización de la democracia. Como afirma Paulo Freire: "Una visión de la alfabetización que va más allá del ba, be, bi, bo, bu. Porque implica una comprensión crítica de la realidad social, política y económica en la que está el alfabetizado" la alfabetización es más, mucho más que leer y escribir. Es la habilidad de leer el mundo, es la habilidad de continuar aprendiendo y es la llave de la puerta del conocimiento".
Eliminar el analfabetismo es una meta, pues el objetivo principal es universalizar la cultura escrita, construir sociedades que leen y escriben para aprender y para mejorar la calidad de su vida. Por ello, construir una sociedad letrada significa la extensión de la educación básica de calidad para todos los niños y niñas desde el preescolar, la alfabetización universal para la población joven y adulta que se encuentra al margen del sistema escolar, promover un ambiente y cultura letrada a nivel local y nacional, y una estrategia consistente de erradicación de la pobreza que azota nuestras sociedades, como bien los señala el CEAAL, Consejo de Educación de Adultos de América Latina, en su Carta Abierta a gobiernos y pueblos del continente.
En la XV Cumbre Iberoamericana en Salamanca, España (2005), los Presidentes se comprometieron a romper este impasse, e impulsar un Plan Iberoamericano de Alfabetización del que Panamá es parte, con el objeto de declarar a la región latinoamericana territorio libre del analfabetismo entre los años 2008-2015. Denunciamos el hecho que Haití, el más pobre de los países del continente y con más mitad de la población analfabeta, está excluido del plan iberoamericano por no ser considerado un país iberoamericano.
La alfabetización en Panamá es un imperativo y ya no admite retraso o postergación, pues existen en el país condiciones y oportunidades para impulsar la formulación, desarrollo y seguimiento de un plan para superar el analfabetismo de jóvenes y adultos a nivel, que contribuya efectivamente -en contenidos y metodología- incorporando a la lectoescritura y a una mayor conciencia de sus derechos humanos, a los hombres y mujeres que no saben leer y escribir por la condición de exclusión de la que han sido víctima.
En Panamá, el MIDES ha emprendido la alfabetización con miras a erradicar el analfabetismo en los próximos dos años y para ello dispone de 4 millones de balboas. Es importante tener en cuenta que este Plan de Alfabetización deber ser integrar la dimensión bilingüe intercultural en las poblaciones indígenas, y debe ser el primer paso en la dirección de asegurar el derecho a la educación básica de jóvenes y adultos. Por esto, el compromiso del gobierno debe ir mas allá de la tarea de alfabetizar, pues debe asegurar políticas que garanticen su continuidad. El tema de los derechos humanos debe ser el eje articulador de la iniciativa en el sentido de enfatizar que la alfabetización es entendida como una nueva lectura del mundo y de la palabra, que crea mejores condiciones para el ejercicio de una ciudadanía activa. La iniciativa de este plan debe incluir, una fuerte coalición con fuerzas de la sociedad civil que se comprometan con tales metas.
Al celebrarse el 8 de septiembre el día internacional de la alfabetización llamamos a las diversas instancias de la sociedad civil, movimientos sociales, ciudadanía activa a articularnos y coaligarnos para incidir, proponer, participar coherentemente y críticamente en las acciones necesarias para que Panamá y América Latina y el Caribe, sean ¡Al fin! Territorio Libre de Analfabetismo, y para que la población sea sujeto de su destino con acceso a una plena y efectiva Educación para toda la Vida.

101 años de Panamá América

 
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