default

Bloqueo canalla


El pasado 9 de julio, cuando salió publicado en esta diario, mi primer artículo sobre el bloqueo a Cuba, no pude incluir lo que a continuación sigue. En la guerra contra Vietnam, el poderío imperial estadounidense, y esto no lo mira el señor Molina, se utilizaron 15 millones de toneladas de munición consumidas; perdieron la vida 58,183 soldados norteamericanos,; unos 1,618 soldados desaparecieron; 3,650 aviones fueron derribados. Perdieron dos aeropuertos enormes, Cam Rang y Da Nang. Más de 4,854 helicópteros fueron derribados. Miles de soldados norteamericanos quedaron lisiados de por vida y otros miles regresaron a su tierra adictos a la droga. Cayeron en esta guerra, masacrados por los yanquis, tres millones de vietnamitas y miles quedaron también lisiados. En esta matanza se destacó la que hizo el teniente Calley, que al llegar a una villa vietnamita, ametralló a todos sus moradores, causándoles la muerte.
Después que las tropas yanquis salieron huyendo en forma deshonrosa de Vietnam, que es hoy un país comunista, nada de eso le importó al imperio que al tener bloqueado a este país asiático por 20 años, reanudó las relaciones con el mismo y hoy en día mantiene un embajador en Hanoi y un cónsul en la ciudad de Ho Chi Ming, antiguamente llamada Saigón. Para refrendar esas relaciones Clinton estuvo en Hanoi durante su gobierno. Pero como Cuba está a tan sólo 90 millas de la Florida, es un peligro comunista para la nación norteña y por tanto, hay que seguir bloqueándola, no importándole lo que este pueblo viene sufriendo por ese criminal y perverso bloqueo.
Así como el cubano Molina ripostó mi artículo después de 24 días, buscando información sobre mi persona, asimismo me he demorado en contestarle para saber lo más que podía sobre su persona, para acogerme a su dicho: “Quien dice lo que no debe, está obligado a escuchar lo que no quiere”.
Para empezar, le diré a este cubano que se quejó porque dice que lo traté en forma despectiva, al llamarlo así, que eso no era motivo para que en su respuesta a las críticas que le hice por lo que escribió sobre el viaje de Jimy Carter a Cuba, procediera a insultarme más de seis veces en forma descomedida. Esos insultos e irrespeto a mi persona, comenzaron afirmando que mi escrito fue firmado por “un agente de la siniestra inteligencia del sistema totalitario cubano”. Luego, que fue un “artículo de marras, “conejillo de india”, “gacetillero”, “implante humano”, “loco”, “ingenuo y despistado panameño”, “talibán”, “traidor”, y finalmente, que vestí incorrectamente de “manito ocueño” sin entendeer él la tradición folclórica panameña.
A esto último quisiera que usted le dijera lo mismo a la señora Presidenta, que su difunto esposo, el Dr. Arnulfo Arias M., tampoco conocía del folclore panameño, pues el montuno que vistió en un acto en el antiguo Club Unión, tenía flecos en el pantalón y la camisa. Fotos de él han sido publicadas vistiendo ese montuno igual que el que lucí en la entrega de siete bases militares de lo que fue la Zona del Canal. Usted, señor Molina, es el menos indicado, por ser cubano, para decirme que he vestido incorrectamente y que no entiendo la tradición folclórica. Cuando usted escribió esto, fue porque una panameña interiorana, muy cerca de usted, le sugirió me hiciera esa crítica sin ningún sentido. Mi tercer y último artículo continuará señor Raymond (José Ramón “Mongo”) Molina.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América