Boicoteo en Bolivia
"Yo te boicoteo, tú me boicoteas, todos nos boicoteamos". Esta es la frase que hoy levantan el gobierno y la oposición en Bolivia.
Cuando cuatro de los nueve departamentos bolivianos convocaron a plebiscitos sobre su estatuto autonómico, el Presidente les llamó a boicotear. Empero, ni él ni sus bases sociales tomaron muchas acciones de fuerza para impedirlo y sus pedidos al ausentismo sólo calaron, en el mejor de los casos, en una mitad de dichos electorados.
Hoy le toca el turno a la derecha de rechazar el referendo revocatorio con el cual Morales quiere legitimarse y desbancar a prefectos rivales. Este "boicoteo mutuo" viene dividiendo al país entre tierras altas y bajas, y entre bolivianos con mayores y menores ingresos.
El gobierno boliviano acusa a sus contrincantes de rebeldes y ladrones, pero no se atreve a nacionalizar sus propiedades. Los rivales tildan a Morales de querer ser un rojo autócrata, pero temen golpearle.
Ambos sectores gustarían transar, pero Evo Morales no quiere reconocer tanto poder a las élites pro-libre mercado de la media luna, ni éstas quieren aceptar tantos nuevos cambios constitucionales.