Bombitas: peligro en época de paz
La llegada de las fiestas navideñas, es motivo de alegría, felicidad, positivismo y momento de compartir para muchas personas, sin embargo, estos sentimientos pueden cambiar por el susto, peligro, temor, hasta pérdida de tiempo en una sala de urgencia de un hospital.
Sí, y es que para esta temporada se reactiva la venta de juegos pirotécnicos y de las conocidas bombitas, que son las principales causantes de quemaduras y accidentes en menores de edad, que se dedican a jugar con estos peligrosos artefactos.
Ya se pueden escuchar en las diferentes barriadas los estallidos de estos artefactos que tantas molestias ocasionan, sobre todo, a las personas de edad avanzada.
Durante los días previos a la Navidad es común observar cómo los diferentes cuartos de urgencias de los hospitales son colmados por padres de familia, quienes llevan a sus hijos para que sean tratados por quemaduras en diferentes partes del cuerpo, producto de explosiones de bombitas.
Sobre este particular, el director Nacional de Salud, Esteban Morales, señaló que para este tiempo este problema se registra todos los años, a pesar que los diferentes medios de comunicación informan sobre los peligros de este tipo de juego, no obstante, muchos padres de familia no hacen nada para evitar que sus hijos jueguen con estos artefactos.
El galeno sostuvo que hay falta de consciencia por parte de algunos padres de familia, ya que en ocasiones son los propios adultos quienes adquieren estos peligrosos explosivos para regalárselos a los menores para que supuestamente se diviertan.
Morales corroboró que los casos de quemaduras por bombitas aumentan durante la época. Reiteró que durante los primeros 11 meses de año no se registra este tipo de accidentes.
Acerca de sancionar a los padres o a los establecimientos que vendan estos productos, detalló que el Ministerio de Salud no tiene la potestad para multar a nadie por la venta o posesión de estos aparatos.
Por su lado, el director de la Región Metropolitana de Salud, Carlos Rodríguez, señaló que no se quieren ver en la necesidad de tener que sancionar a los padres cada vez que se vea a un menor jugando con estos artefactos.
Advirtió que entre las consecuencias de jugar con estos objetos destacan daños al tejido muscular, amputaciones, quemaduras de tercer grado, entre otros.
El Panamá América se acercó a varias abarroterías y minisuper en los sectores de Juan Díaz y Río Abajo, de propiedad de comerciantes orientales en donde se vende tranquilamente estos productos.
Lo más irónico es que resulta fácil encontrar estos establecimientos, pues sólo hay que escuchar las detonaciones de estos explosivos juegos, para deducir que en la abarrotería más cercana los tienen a la venta.
Alguno comerciantes asiáticos explicaron que la venta de bombitas es tan frecuente para la época que se agotan como pan caliente.
Añadieron que los que más compran son los niños, hay quienes vienen y de una compra adquieren hasta un balboa en estos productos. Al preguntársele si conocían que la venta de estos artefactos está prohibida, y de manera cómplice dijeron que no lo sabían.
La pregunta que se formula mucha gente es si esta venta es prohibida en nuestro país, cómo se explica que todos los años para esta época la demanda de estos artefactos se incrementa y cada vez son más los productos que se ofrecen.
Actualmente, las autoridades panameñas mantienen retenidos ocho contenedores de 40 pies cada uno en el Puerto Manzanillo, provincia de Colón, que según se informó mantienen una considerable carga de juegos pirotécnicos.
Llama la atención que información suministrada por los Bomberos de Colón destaca que los contenedores no podrán salir de donde se encuentran, sin la debida inspección de la Oficina de Seguridad del Cuerpo de Bomberos.
Sin embargo, hay que recordar que la venta de estos productos está prohibida.
Sí, y es que para esta temporada se reactiva la venta de juegos pirotécnicos y de las conocidas bombitas, que son las principales causantes de quemaduras y accidentes en menores de edad, que se dedican a jugar con estos peligrosos artefactos.
Ya se pueden escuchar en las diferentes barriadas los estallidos de estos artefactos que tantas molestias ocasionan, sobre todo, a las personas de edad avanzada.
Durante los días previos a la Navidad es común observar cómo los diferentes cuartos de urgencias de los hospitales son colmados por padres de familia, quienes llevan a sus hijos para que sean tratados por quemaduras en diferentes partes del cuerpo, producto de explosiones de bombitas.
Sobre este particular, el director Nacional de Salud, Esteban Morales, señaló que para este tiempo este problema se registra todos los años, a pesar que los diferentes medios de comunicación informan sobre los peligros de este tipo de juego, no obstante, muchos padres de familia no hacen nada para evitar que sus hijos jueguen con estos artefactos.
El galeno sostuvo que hay falta de consciencia por parte de algunos padres de familia, ya que en ocasiones son los propios adultos quienes adquieren estos peligrosos explosivos para regalárselos a los menores para que supuestamente se diviertan.
Morales corroboró que los casos de quemaduras por bombitas aumentan durante la época. Reiteró que durante los primeros 11 meses de año no se registra este tipo de accidentes.
Acerca de sancionar a los padres o a los establecimientos que vendan estos productos, detalló que el Ministerio de Salud no tiene la potestad para multar a nadie por la venta o posesión de estos aparatos.
Por su lado, el director de la Región Metropolitana de Salud, Carlos Rodríguez, señaló que no se quieren ver en la necesidad de tener que sancionar a los padres cada vez que se vea a un menor jugando con estos artefactos.
Advirtió que entre las consecuencias de jugar con estos objetos destacan daños al tejido muscular, amputaciones, quemaduras de tercer grado, entre otros.
El Panamá América se acercó a varias abarroterías y minisuper en los sectores de Juan Díaz y Río Abajo, de propiedad de comerciantes orientales en donde se vende tranquilamente estos productos.
Lo más irónico es que resulta fácil encontrar estos establecimientos, pues sólo hay que escuchar las detonaciones de estos explosivos juegos, para deducir que en la abarrotería más cercana los tienen a la venta.
Alguno comerciantes asiáticos explicaron que la venta de bombitas es tan frecuente para la época que se agotan como pan caliente.
Añadieron que los que más compran son los niños, hay quienes vienen y de una compra adquieren hasta un balboa en estos productos. Al preguntársele si conocían que la venta de estos artefactos está prohibida, y de manera cómplice dijeron que no lo sabían.
La pregunta que se formula mucha gente es si esta venta es prohibida en nuestro país, cómo se explica que todos los años para esta época la demanda de estos artefactos se incrementa y cada vez son más los productos que se ofrecen.
Actualmente, las autoridades panameñas mantienen retenidos ocho contenedores de 40 pies cada uno en el Puerto Manzanillo, provincia de Colón, que según se informó mantienen una considerable carga de juegos pirotécnicos.
Llama la atención que información suministrada por los Bomberos de Colón destaca que los contenedores no podrán salir de donde se encuentran, sin la debida inspección de la Oficina de Seguridad del Cuerpo de Bomberos.
Sin embargo, hay que recordar que la venta de estos productos está prohibida.