Bombitas peligrosas
Todos los años se repite la farsa. Se anuncia al público que la venta de cohetes a menores sería castigada debido al triste panorama de niños que han sufrido serias quemaduras y lesiones. Ahora una vez más se vendieron tales bombitas sin dificultad alguna por parte de inescrupulosos comerciantes que medran haciendo negocios con el mal ajeno. Este año fueron más los quemados y lesionados que el número de camas disponibles en el Hospital del Niño para atenderlos. Por tanto, este criminal negocio debe ser impedido definitivamente. No se trata de imponer sólo de multas a los vendedores. Es importante que se diga que no se pueden vender libremente y suprimir el gran error de decir que sólo pueden hacerlo quienes obtengan permiso especial.
Esos artefactos van contra la salud pública. Tal es el delito que cometen quienes los venden. ¿Quién va a hora a compensar el sufrimiento de esos niños y los gastos de su recuperación? Ojalá que cada padre promueva una demanda de indemnización contra quien le vendió cohetes al menor. Llevarían las de ganar. Esperamos que entre los niños afectados no haya padres irresponsables que les proporcionaran ellos mismos el nocivo material.