default

Bono


Querido Director,

Usted pensará que le voy a hablar del líder de la banda irlandesa. Pues no. Le voy a contar cosas de un señor que se llama José Bono y es el presidente del Congreso de los Diputados, con sede en Madrid. De origen muy humilde, aprovechó su estancia en el seminario católico para hacer el bachiller y además, conseguir una cierta soltura dialéctica. Enseguida se dio cuenta de que no tenía hueco en la clase dirigente franquista, -académicamente muy bien formada- y estudió derecho orientándose hacia el Partido Socialista Popular de tierno Galván. Después se afilió al PSOE, durante 20 años ha sido presidente de la región de Castilla-La Mancha, con capital en Toledo, diputado, Ministro de Defensa y desde hace casi tres años, presidente del Congreso. Se declara católico practicante y durante estos 30 años le hemos tenido que escuchar en “plan homilía dominical” grandilocuentes discursos referidos a la ética, la moral y la honestidad.

Hace un mes la prensa libre descubrió que tiene un patrimonio inmobiliario de 10 millones de dólares, una finca de miles de hectáreas en la provincia de Albacete, una sociedad hípica de cría de caballos pura sangre para competición e incluso su hija de 10 años es titular de un negocio de la afamada joyería de moda Tous. Es posible que las autoridades que velan por la explotación infantil estén muy preocupadas por la jornada laboral de esta joven empresaria. El papá, tal como dictan los manuales de la izquierda progresista, primero negó todo, después lo achacó a una conspiración de la prensa contra él, más tarde, pidió al Fiscal General del Estado actuase contra esa prensa calumniosa y por fin, acorralado, convocó a la Comisión Permanente del Congreso de los Diputados, reconoció todo ese patrimonio y a las preguntas de la oposición sobre el origen del dinero para adquirirlo y de cómo era posible que la compañía titular tuviese un capital de 5,000 dólares y no declarase ninguna actividad a la hacienda pública, nuestro personaje contestó: Lo importante en la vida no es tener, sino, no robar. Ante esta frase que en su día se esculpirá en mármol en la entrada principal –puerta de los leones- del Congreso de los Diputados y que el común de la gente atribuirá a Demóstenes, Virgilio o que menos que a Aristóteles, todos los asistentes a la reunión política quedaron boquiabiertos y a nadie se le ocurrió ir al Juzgado de Guardia y por vía del Tribunal Supremo, pedir la inmediata detención de este caradura. Casi en frente de donde se colocará la placa, está el hotel Palace, donde según este personaje, toman tragos los más abyectos capitalistas españoles. Se van a cumplir 300 años de la apertura de la Biblioteca Nacional, inaugurada por Felipe V, y que entre sus neoclásicos muros alberga 70 millones de libros, miles de manuscritos, incunables, mapas, partituras, discos e incluso DVDs. Así que cuando algunos de nuestros lectores visiten Madrid, pueden primero leer la placa, después tomarse un trago en el Hotel Palace y, por último, cruzando el Paseo de Recoletos, visitar la Biblioteca Nacional.

Atentamente,

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América