default

Botellas recicladas


Lo que llegó fue un ramo de claveles rosados con orquídeas lilas; la tarjeta, con Escudo de la República, contenía un mensaje de disculpas por viaje. Así, creyó excusarse el presidente de la Asamblea Legislativa cuando incumplió su compromiso de asistir a la cita que él mismo solicitara públicamente cuando intervino, vía celular, en mi espacio radial "Entre nosotros", el pasado sábado 6/nov/99. En esa breve y esquiva intervención telefónica, Garrido intentó matizar y justificar -ante la audiencia- mis fuertes y directos comentarios por no haber respondido las interrogantes formuladas en mi carta fechada 20 de octubre, en la cual solicitaba información sobre los criterios que había utilizado para el nombramiento de excandidatos a legisladores que hoy, constituyen la nueva versión de botellas de la Asamblea. El ambivalente legislador presidente, pidió oportunidad radial para aclarar cuál era la diferencia de criterio sobre los nombramientos realizados antes por el PRD (los malos del patio) y el criterio que ahora él (sahila de los buenos del patio) había aplicado para los recientes nombramientos. En otras palabras, Garrido daría la explicación "de los buenos del patio" y enunciaría los cambios y beneficios para el país de la nueva versión de botellas recicladas.
Hace dos meses, Garrido confesó en una entrevista que le hiciera el periodista Batista de La Prensa (Perfiles, pág. 6ª. 26/9/99) que los bochinches lo tenían harto. Es lamentable que no haga nada por acabar con ellos y que el cargo que hoy ostenta y el poder que lo acompaña, lo hayan alejado de presidir el cumplimiento de una vertical y transparente administración legislativa. Su notorio silencio y visible actitud esquiva para no responder, me hacen parafrasear las palabras de Enrique Tierno Galván "Las actuaciones de los gobernantes deben ser de cristal". Garrido es licenciado en Filosofía, Etica y Religión, por ello, el desencanto por sus acciones políticas tiende a ser mayor. No me explico qué esconde, a quiénes protege y por qué no responde las preguntas que le formulé sobre los nuevos nombramientos. Mantener vigentes las mismas partidas que por cinco años utilizó el PRD para cubrir los sueldos, sobresueldos y gastos de representación de sus botellas oficiales y olvidar -súbitamente- las críticas que ayer se hacían, constituyen una forma de legitimar la corrupción denunciada durante ese lapso. Crear puestos o cargos de asesoría pagados con costosos dineros del Estado panameño con la única intención de permitir que exlegisladores y excandidatos, rechazados por el voto popular, generen ingresos suficientes como para balancear su crítico estado financiero personal; o bien contratar a viejos desempleados políticos con la intención de mantenerlos dizque vigentes en la arena política y postergar así su irremediable tránsito hacia el archivo del olvido, genera repudio y una profunda decepción, pues demuestra la aguda disociación que pareciera confrontar el presidente Garrido con sus conocimientos éticos, con los genuinos intereses de la Nación y con su público juramento ante Dios y la Patria el pasado 1ro. de septiembre.
Al presidente Garrido le he solicitado: 1. Desglose de nombramientos, salarios y descripción de cargos que él mismo denunció; 2. Copia de la resolución o acta a través de la cual, como presidente de ese órgano y en uso de sus facultades, elimina del presupuesto dichos cargos que hicieron costosa la administración pasada y que representa parte de la estructura de corrupción institucionalizada que impera en la Asamblea Legislativa: 3. Detalle de los nombramientos realizados bajo su presidencia, a partir del 1ro. de septiembre/99, tales como asesores; políticos, de imagen, de salud, de educación, de relaciones exteriores, de presupuesto y cualquier otro que no se incluya; 4. Nombre, descripción del cargo, funciones y honorarios profesionales que devengan quienes hayan sido contratados durante su presidencia. De los nombres que a continuación menciono, sólo el exlegislador Lucas Zarak, quien no logró la reelección en el Circuito 8-7, me confirmó que está nombrado en la Asamblea como asesor de asuntos internacionales, con un sueldo de B/.3,000 mensuales. Así mismo, el Prof. Edwin Cabrera, ácido excandidato de las naranjas (corrió para legislador por el Circuito 8-9 por la Democracia Cristiana) me confirmó que como subsecretario General de la Asamblea tiene ahora un sueldo de B/.7,000 mensuales. La pregunta a Garrido era de dónde obtuvo el dinero para cubrir los salarios de un cargo no presupuestado para 1999. He preguntado a Garrido si es cierto o no que Juan B. Chevalier (exministro de comercio e industrias en el gobierno de Endara) está nombrado como asesor, igual que Carlos Abadía (expresidente de Renovación Civilista y exviceministro de salud durante la administración Endara). No me ha respondido si es cierto o no que el Dr. Alfredo Oranges, es su asesor de imagen, igual que Boris Moreno (exsecretario del Dr. Pérez Balladares a inicio de su gobierno y director de campaña en las primarias de Oranges para la presidencia del PRD). Espero respuesta sobre si el Prof. Eben Chi, exmiembro del PRD, es también asesor de imagen. ¿Es cierto que son asesores Maritza Royo, exsuplente de Rubén Arosemena; Fernando Arias, exarnulfista, Daniel Arias, exlegislador saltamonte y arnulfista no reelecto; Mario Quiel, exlegislador del liberal de Franco, no reelecto, y José Domingo Torres, exlegislador de la Democracia Cristiana, todos con sueldos de B/.3,000 mensuales? Quisiera que Garrido me informara si estos nombramientos tienen un año de duración (el de su presidencia) o si automáticamente esas asesorías serán renovadas cada año, durante los próximos cinco años. También, en caso de que Garrido hubiese asistido al programa de radio solicitado, le hubiese preguntado si estas asesorías son únicamente para la "bancada popular" o si los servicios pagados con dineros del Estado panameño, permiten brindar asesoría a todos integrantes de la Asamblea, sin importar el partido. Quería dialogar con Garrido sobre el alcance de las funciones y responsabilidades de esos cargos, los derechos que cada uno tenía. Una pregunta que no dejaría sin ventilar sería la de conocer el proceso y fiscalización de los contratos de servicio que tiene asignado una suma de B/.10 millones y que controla exclusivamente el presidente de la Asamblea.
Garrido reconoció en la entrevista antes citada que hay legisladores que se dedican a otras cosas y no a trabajar. Interpreto esta confesión como la aceptación tácita de corrupción que existe en ese órgano; por ello, hasta tanto me demuestre lo contrario, me niegue o confirme lo aquí señalado respondiendo directamente a mis interrogantes seguiré convencida de que en la Presidencia de Garrido, se realizó un proceso de reingeniería legislativa para ahora tener la última versión de botellas recicladas.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América