¡Bravo Presidenta!
La inoportuna tentativa de restablecer las denominadas "partidas circuitales" ha recibido una inmediata y contundente respuesta de la señora presidenta de la República, doña Mireya Moscoso ha dicho de manera que no quede lugar para la duda: "mientras yo sea Presidenta no habrá partidas circuitales". El amago, tal vez hecho como un balón de prueba, no remontará vuelo. Y como la ciudadanía, que reiteradamente se ha pronunciado contra la existencia de tales partidas cerrará filas en torno a la decisión presidencial, bien harían los legisladores en sellar ese capítulo de una vez por todas, pues ellos, ojalá así lo entiendan, serán los principales beneficiarios.
La Asamblea Legislativa necesita urgentemente recuperar imagen frente a la opinión pública y con el resultado de la reciente elección de su nueva Junta Directiva se abre un espacio de posibilidades que los legisladores no deben dejar escapar. Y una buena señal de que en los predios del Palacio Justo Arosemena hay propósito de enmienda es que los legisladores, luego del categórico pronunciamiento de la Primera Mandataria, que, repito, refleja el querer abrumadoramente mayoritario de la Nación, recojan sus velas y se olviden de una vez por todas de las "partidas circuitales".
Aunque el legislador Alvarado sea miembro del PRD, uno de los efectos positivos de su elección es que el control de la Asamblea dejan de tenerlo los promotores del Pacto META. Como se recordará, uno de los efectos inmediatos y más nocivos de ese pacto fue que sus promotores aprovecharon su mayoría legislativa para bloquear la aprobación del Presupuesto del año 2002. Por el contrario al perder los "metásicos" no sólo se abre la posibilidad de que pueda corregirse ese desfase en las finanzas públicas sino que, además, podría aprobarse, en tiempo, el Presupuesto para el 2003.
222 .. los legisladores... recojan sus velas y se olviden de una vez por todas de las partidas circuitales.
Como la maniobra de rechazar el proyecto de Presupuesto 2002 fue percibida claramente por la ciudadanía como una venganza política para desquitarse por la eliminación en el mismo de las "partidas circuitales", es conveniente que los legisladores piensen un poco mejor cómo actuarán frente al proyecto de Presupuesto para el 2003.
El año pasado, gracias a la previsión normativa de la Constitución, que prescribe sabiamente que en caso de que la Asamblea rechace el proyecto de Presupuesto, automáticamente se considera prorrogado el del año anterior "hasta que se apruebe el nuevo Presupuesto" (artículo 270) el daño que calcularon hacer los aliados del Pacto META no se materializó en la medida que ellos esperaban. Pero su irresponsabilidad sí ocasionó contratiempos que no deben volver a producirse.
El proyecto de Presupuesto para el año 2003, al igual que el del año anterior, no incluirá "partidas circuitales". Frente a ese hecho, los legisladores tendrán dos opciones claras: Acatar la decisión presidencial que además, tiene fundamento en el fallo que oportunamente pronunció la Corte Suprema de Justicia que las declaró sin sustentación jurídica o volver a cometer el error político en que incurrieron los aliados del META y que fue uno de los que les costó pérdida de credibilidad.
La Presidenta de la República, al ratificar que durante su administración no se restablecerán las partidas circuitales le ha servido a la Asamblea, en bandeja de plata, una oportunidad para reivindicarse. Insisto en que así deben entenderla y, sobre todo, no desaprovecharla.
En primer lugar, Ramzi había dado orden de evacuación a las células activas en Europa, Estados Unidos y todos los demás lugares. Cogió su maleta de recuerdos y limpió a fondo el piso de la Marienstrasse. Se aseguró de que su compañero de piso, un medio alemán medio marroquí llamado Said Bahaji, había llegado antes que él a Karachi.Por último, partió con rumbo a Pakistán.
Fue entonces cuando bin Laden, a través de un mensajero enviado por Ramzi el jueves 6 de septiembre, pudo saber que su plan a dos años visto para humillar a Estados Unidos daría frutos en sólo cinco días más.
Durante los dos días y la noche que duró mi entrevista no se me permitió salir del piso. Khaled y Ramzi permanecieron conmigo todo ese tiempo. Al final, me fui como llegué. Me vendaron los ojos, me metieron en el maletero de un coche y me llevaron directamente al aeropuerto de Qaid-i-Azam para coger mi avión de regreso a Londres.
Mientras despegaba, reflexioné sobre este extraordinario encuentro y sobre el destino de bin Laden. Antes de reunirme con Khaled y Ramzi pensaba que las posibilidades de que estuviera vivo eran del 50%.
Ahora, a pesar de que mi misterioso informante había dicho que estaba estupendamente y veía la televisión, y de que, como me dijo después de que terminaran las entrevistas, había preparado mi reunión con Khaled y Ramzi, he cambiado de parecer.
Khaled se fue un poco de la lengua al referirse a bin Laden en pasado. Pero yo también me voy dando cuenta de que empieza a haber grietas en la organización Al Qaeda.
El dato más elocuente es el hecho de que mis cintas de vídeo de las entrevistas con Khaled y Ramzi, que ellos dijeron que se quedarían durante dos semanas para ocultar sus rostros, no me fueron devueltas.
¿Por qué? A fin de cuentas, ellos habían pedido que se celebraran las entrevistas, las controlaron y querían que se emitieran. Me inclino a interpretar que algo marcha mal en las altas esferas de Al Qaeda, que hay una especie de discontinuidad. Ahora creo, más bien, que bin Laden está muerto.
¿Quién lo sucedería? Fue Ramzi Binalshibh quien me causó mayor impresión durante el encuentro. Su filosofía, incluso su vocabulario, se parecen mucho a los de bin Laden. Tiene el carisma sereno, la vitalidad y los conocimientos religiosos del shaid.
Con sólo 30 años de edad, eclipsa a su maestro con la experiencia de campo que da haber coordinado una operación sin precedentes en suelo occidental. Lo veo al frente de la organización algún día. Este es nuestro futuro Osama bin Laden.
La Asamblea Legislativa necesita urgentemente recuperar imagen frente a la opinión pública y con el resultado de la reciente elección de su nueva Junta Directiva se abre un espacio de posibilidades que los legisladores no deben dejar escapar. Y una buena señal de que en los predios del Palacio Justo Arosemena hay propósito de enmienda es que los legisladores, luego del categórico pronunciamiento de la Primera Mandataria, que, repito, refleja el querer abrumadoramente mayoritario de la Nación, recojan sus velas y se olviden de una vez por todas de las "partidas circuitales".
Aunque el legislador Alvarado sea miembro del PRD, uno de los efectos positivos de su elección es que el control de la Asamblea dejan de tenerlo los promotores del Pacto META. Como se recordará, uno de los efectos inmediatos y más nocivos de ese pacto fue que sus promotores aprovecharon su mayoría legislativa para bloquear la aprobación del Presupuesto del año 2002. Por el contrario al perder los "metásicos" no sólo se abre la posibilidad de que pueda corregirse ese desfase en las finanzas públicas sino que, además, podría aprobarse, en tiempo, el Presupuesto para el 2003.
222 .. los legisladores... recojan sus velas y se olviden de una vez por todas de las partidas circuitales.
Como la maniobra de rechazar el proyecto de Presupuesto 2002 fue percibida claramente por la ciudadanía como una venganza política para desquitarse por la eliminación en el mismo de las "partidas circuitales", es conveniente que los legisladores piensen un poco mejor cómo actuarán frente al proyecto de Presupuesto para el 2003.
El año pasado, gracias a la previsión normativa de la Constitución, que prescribe sabiamente que en caso de que la Asamblea rechace el proyecto de Presupuesto, automáticamente se considera prorrogado el del año anterior "hasta que se apruebe el nuevo Presupuesto" (artículo 270) el daño que calcularon hacer los aliados del Pacto META no se materializó en la medida que ellos esperaban. Pero su irresponsabilidad sí ocasionó contratiempos que no deben volver a producirse.
El proyecto de Presupuesto para el año 2003, al igual que el del año anterior, no incluirá "partidas circuitales". Frente a ese hecho, los legisladores tendrán dos opciones claras: Acatar la decisión presidencial que además, tiene fundamento en el fallo que oportunamente pronunció la Corte Suprema de Justicia que las declaró sin sustentación jurídica o volver a cometer el error político en que incurrieron los aliados del META y que fue uno de los que les costó pérdida de credibilidad.
La Presidenta de la República, al ratificar que durante su administración no se restablecerán las partidas circuitales le ha servido a la Asamblea, en bandeja de plata, una oportunidad para reivindicarse. Insisto en que así deben entenderla y, sobre todo, no desaprovecharla.
En primer lugar, Ramzi había dado orden de evacuación a las células activas en Europa, Estados Unidos y todos los demás lugares. Cogió su maleta de recuerdos y limpió a fondo el piso de la Marienstrasse. Se aseguró de que su compañero de piso, un medio alemán medio marroquí llamado Said Bahaji, había llegado antes que él a Karachi.Por último, partió con rumbo a Pakistán.
Fue entonces cuando bin Laden, a través de un mensajero enviado por Ramzi el jueves 6 de septiembre, pudo saber que su plan a dos años visto para humillar a Estados Unidos daría frutos en sólo cinco días más.
Durante los dos días y la noche que duró mi entrevista no se me permitió salir del piso. Khaled y Ramzi permanecieron conmigo todo ese tiempo. Al final, me fui como llegué. Me vendaron los ojos, me metieron en el maletero de un coche y me llevaron directamente al aeropuerto de Qaid-i-Azam para coger mi avión de regreso a Londres.
Mientras despegaba, reflexioné sobre este extraordinario encuentro y sobre el destino de bin Laden. Antes de reunirme con Khaled y Ramzi pensaba que las posibilidades de que estuviera vivo eran del 50%.
Ahora, a pesar de que mi misterioso informante había dicho que estaba estupendamente y veía la televisión, y de que, como me dijo después de que terminaran las entrevistas, había preparado mi reunión con Khaled y Ramzi, he cambiado de parecer.
Khaled se fue un poco de la lengua al referirse a bin Laden en pasado. Pero yo también me voy dando cuenta de que empieza a haber grietas en la organización Al Qaeda.
El dato más elocuente es el hecho de que mis cintas de vídeo de las entrevistas con Khaled y Ramzi, que ellos dijeron que se quedarían durante dos semanas para ocultar sus rostros, no me fueron devueltas.
¿Por qué? A fin de cuentas, ellos habían pedido que se celebraran las entrevistas, las controlaron y querían que se emitieran. Me inclino a interpretar que algo marcha mal en las altas esferas de Al Qaeda, que hay una especie de discontinuidad. Ahora creo, más bien, que bin Laden está muerto.
¿Quién lo sucedería? Fue Ramzi Binalshibh quien me causó mayor impresión durante el encuentro. Su filosofía, incluso su vocabulario, se parecen mucho a los de bin Laden. Tiene el carisma sereno, la vitalidad y los conocimientos religiosos del shaid.
Con sólo 30 años de edad, eclipsa a su maestro con la experiencia de campo que da haber coordinado una operación sin precedentes en suelo occidental. Lo veo al frente de la organización algún día. Este es nuestro futuro Osama bin Laden.