Burbujas y estallidos
Panamá vive un envidiable "boom" en la construcción. La cantidad de edificios que se construyen y están en proyecto, suman valores estratosféricos. Dicen los entendidos que para evitar que estas grandes inversiones se transformen en globos llenos de aire, debe haber una inmigración significativa de extranjeros que las ocupen y disfruten de las actividades, bienes y servicios que se ofrezcan en ellas. La capacidad de atraer y de mantener flujos significativos de inmigrantes no se reduce al desarrollo de proyectos atractivos y bien mercadeados; también depende de una legislación migratoria amigable, de niveles de seguridad que mejoren cada día, de infraestructuras de servicios públicos que estén a la altura en calidad y oportunidad y de que el riesgo se mantenga del lado de los inversionistas privados. Pretender hacer el "gran negocio" buscando subsidios, garantías financieras del Estado o terrenos valiosos a precio de bicoca, no será la forma de evitar experiencias decepcionantes como las que se han vivido en Japón o en los Estados Unidos con el mercado inmobiliario. Hay enormes oportunidades en muchos campos, desde la actividad inmobiliaria residencial, comercial y turística, hasta la ampliación del Canal, pasando por las mega inversiones en el campo de la refinación de hidrocarburos, las plataformas de transporte multimodal y los centros de manufactura, ensamblaje y reexportación. Ninguna actividad debe pretender imponerse a las otras. Cada una puede y debe jugar su papel en el Desarrollo Nacional. No sea que por atrapar la burbuja más grande, ésta nos estalle en las manos.
El incinerador conque cuenta la PTJ es una donación del gobierno alemán en el año 1995, pero su utilización se complica debido a la poca capacidad que tiene.
El incinerador conque cuenta la PTJ es una donación del gobierno alemán en el año 1995, pero su utilización se complica debido a la poca capacidad que tiene.