Calumnia e injuria a través de Internet
La Internet se ha destacado por la posibilidad que ofrece a todo el mundo de expresarse con gran libertad, de manera fácil, barata y cómoda, ya sea mediante la publicación de contenidos en páginas personales, fotografías o aportaciones en foros y lista de correo. Sin embargo, esta libertad y el anonimato que aporta muchas veces la red, ha contribuido a que se realicen conductas poco lícitas y también molestas como la emisión de mensajes injuriosos y calumniosos contra otras personas.
En ese sentido, ahora que estamos en el calor político, he podido apreciar el cúmulo de correos electrónicos no deseados -SPAM- que me llegan a mi buzón, cuyo objetivo es atacar al candidato presidencial Ricardo Martinelli.
Independiente contra quién vaya dirigido un ataque contra su honra, al analizar estos hechos en contraste con las normas referentes a los delitos de injuria y calumnia contenidas en el nuevo Código Penal, observo que la acción realizada en el envío masivo de estos correos electrónicos -versión evolucionada del correo común- encajan claramente en la característica de un delito de esta naturaleza, la cual es agravada o mayormente penalizada si se utiliza un sistema informático como es la Internet. Denoto que es poco conocida la información de que a una persona se le haya seguido un proceso penal utilizando esta modalidad delictiva, y más bien pareciese que es algo normal en nuestro medio.
Considero ese tipo de actuaciones hay que prestarle mucho cuidado, ya que estamos ante el inicio de una anarquía delincuencial informática donde cualquiera puede mancillar la dignidad de otro sin que le pase nada, contrario a lo que sucede en países con legislaciones más avanzadas, como España donde ya es bastante común observar a personas enfrentarse a los tribunales de justicia a consecuencia de usar esta mala práctica de destruir la honra de las personas a través de la Internet.
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