Cambiando la imagen imperialista
Es una realidad que la imagen de Estados Unidos en el exterior es controversial. Y semanas atrás, cuando estaba conversando con un grupo de panameños y norteamericanos sobre la guerra contra Irak, los problemas con Corea del Norte, la opinión que los europeos, latinoamericanos, orientales y árabes tienen sobre Estados Unidos, todos concluimos que lo que le hacía falta a este país es una mejor campaña de relaciones públicas. Parece que nos estaban escuchando, porque finalmente y luego de muchos años de tener esta imagen negativa en el mundo, el presidente George W. Bush firmó días atrás una orden ejecutiva que crea la Oficina de Comunicaciones Globales, la cual se encargará de mejorar la imagen de Estados Unidos en el exterior.
La Oficina de Comunicaciones Globales pretende llevar a cabo esta ardua y difícil labor mediante "la divulgación de sus políticas a través de la prensa extranjera", expresó Tucker Eskew, director de dicha entidad. En una conferencia de prensa dirigida exclusivamente a la prensa extranjera en esta ciudad, en el Centro de Prensa Extranjera (Foreign Press Center), Eskew agregó que su oficina coordinará e integrará los temas que sean vitales para su gobierno y los transmitirá al resto del mundo a través de una alianza de centros de información y la prensa extranjera.
Tucker Eskew señaló que su oficina es el resultado de las experiencias suscitadas por los acontecimientos del 11 de septiembre que impulsaron a Estados Unidos a comenzar una campaña anti-terrorismo. Súbitamente Estados Undidos se despertó ante la cruda realidad de ser objeto de terrorristas y más aún, de ser objeto de mentiras por parte del Talibán, agregó Eskew.
Los centros de información en alianza a que se refería Eskew están ubicados en Washington, D.C., Londres, Kabul e Islamabad.
Si bien es cierto que las intenciones de mejorar la imagen de este país es un acto necesario, será una tarea muy difícil. Estados Unidos atraviesa por momentos de mucha incertidumbre y lo que sobresale más en su actitud imperialista.
El nuevo imperio americano no se basa como lo hizo en el pasado en sus colonias o semi-colonias, posiciones estratégicas que proteger como el Canal de Panamá o cuando compañías como la United Fruit Company utilizaban la fuerza de los Infantes de Marina para asegurar sus inversiones.
El imperialismo del siglo XXI pareciera ser una nueva invención. Una hegemonía global, cuya gracia alcanza los mercados de libre comercio, derechos humanos y democracia, reforzados por la más asombrosa fuerza militar que el mundo entero haya visto nunca antes.
Tal como dijera Theodore Roosevelt, "nosotros (Estados Undidos) nos estamos convirtiendo más y más en el balance de poder del mundo entero y esto lo debemos a nuestra fuerza y posición estratégica". Son palabras que permanecen muy actualizadas y que dijera Roosevelt en 1910, casi cien años atrás.
La Oficina de Comunicaciones Globales pretende llevar a cabo esta ardua y difícil labor mediante "la divulgación de sus políticas a través de la prensa extranjera", expresó Tucker Eskew, director de dicha entidad. En una conferencia de prensa dirigida exclusivamente a la prensa extranjera en esta ciudad, en el Centro de Prensa Extranjera (Foreign Press Center), Eskew agregó que su oficina coordinará e integrará los temas que sean vitales para su gobierno y los transmitirá al resto del mundo a través de una alianza de centros de información y la prensa extranjera.
Tucker Eskew señaló que su oficina es el resultado de las experiencias suscitadas por los acontecimientos del 11 de septiembre que impulsaron a Estados Unidos a comenzar una campaña anti-terrorismo. Súbitamente Estados Undidos se despertó ante la cruda realidad de ser objeto de terrorristas y más aún, de ser objeto de mentiras por parte del Talibán, agregó Eskew.
Los centros de información en alianza a que se refería Eskew están ubicados en Washington, D.C., Londres, Kabul e Islamabad.
Si bien es cierto que las intenciones de mejorar la imagen de este país es un acto necesario, será una tarea muy difícil. Estados Unidos atraviesa por momentos de mucha incertidumbre y lo que sobresale más en su actitud imperialista.
El nuevo imperio americano no se basa como lo hizo en el pasado en sus colonias o semi-colonias, posiciones estratégicas que proteger como el Canal de Panamá o cuando compañías como la United Fruit Company utilizaban la fuerza de los Infantes de Marina para asegurar sus inversiones.
El imperialismo del siglo XXI pareciera ser una nueva invención. Una hegemonía global, cuya gracia alcanza los mercados de libre comercio, derechos humanos y democracia, reforzados por la más asombrosa fuerza militar que el mundo entero haya visto nunca antes.
Tal como dijera Theodore Roosevelt, "nosotros (Estados Undidos) nos estamos convirtiendo más y más en el balance de poder del mundo entero y esto lo debemos a nuestra fuerza y posición estratégica". Son palabras que permanecen muy actualizadas y que dijera Roosevelt en 1910, casi cien años atrás.