Campaña sucia
Para quienes han seguido nuestros editoriales sabatinos sobre la actual campaña política, no hay sorpresa alguna. Con meses de antelación anticipamos la actual campaña sucia contra el puntero, Martín Torrijos Espino. Y llegó exactamente como lo dijimos, a escasos días del día de la elección, para cuando es muy difícil que el Tribunal Electoral o el Pacto Etico Electoral pueda articular reacción alguna.
Seguramente los de Torrijos, de la opositora alianza Partido Revolucionario Democrático - Partido Popular, reaccionarán con igual o mayor virulencia, no importa lo que su abanderado diga para no responder a un adversario insidioso. ¿ A quién favorece el intercambio de misiles entre las huestes oficialistas de José Miguel Alemán y el opositor Torrijos?
Que sepamos, en toda pelea resultan lesionados tanto el victorioso como el perdedor. Igual si sale empate. Y en esta ocasión no hay excepción. Saldrán heridos ambos, Torrijos y Alemán. Ninguno de los dos ganará en la campaña sucia y ambos emergerán menguados y mucho más si hay algo de credibilidad en los cargos. Hasta el momento, sin embargo, los de Torrijos aguantan. Pero están al límite. Seguramente revivirán lo de las armas.
Mientras eso ocurre entre Torrijos y Alemán, en el sótano de las encuestas, Ricardo Martinelli consolida su cuota electoral, sin ser molestado por los grandes. Lo más probable, salvará la vigencia de su partido y una cuota de legisladores que le permitirá hacer lo que quiera, esto es sentar las bases para una oposición que aspire realmente al triunfo la próxima ocasión, o simplemente se sumará al gobierno, no importa quién gane.
En cambio, el también opositor, Guillermo Endara, tranquilo y con su buen carácter, inicia exitosamente desde Chiriquí su propia marcha sobre la capital, para terminar en Colón, que es su principal bastión. Otra vez, ¿a quién favorece la campaña sucia? A ninguno de los dos adversarios que en ella participan. Favorece al último, Ricardo Martinelli, y al segundo en las encuestas, Endara, que trabajan sin ninguna perturbación ni distracción sus últimos días de campaña.
Seguramente los de Torrijos, de la opositora alianza Partido Revolucionario Democrático - Partido Popular, reaccionarán con igual o mayor virulencia, no importa lo que su abanderado diga para no responder a un adversario insidioso. ¿ A quién favorece el intercambio de misiles entre las huestes oficialistas de José Miguel Alemán y el opositor Torrijos?
Que sepamos, en toda pelea resultan lesionados tanto el victorioso como el perdedor. Igual si sale empate. Y en esta ocasión no hay excepción. Saldrán heridos ambos, Torrijos y Alemán. Ninguno de los dos ganará en la campaña sucia y ambos emergerán menguados y mucho más si hay algo de credibilidad en los cargos. Hasta el momento, sin embargo, los de Torrijos aguantan. Pero están al límite. Seguramente revivirán lo de las armas.
Mientras eso ocurre entre Torrijos y Alemán, en el sótano de las encuestas, Ricardo Martinelli consolida su cuota electoral, sin ser molestado por los grandes. Lo más probable, salvará la vigencia de su partido y una cuota de legisladores que le permitirá hacer lo que quiera, esto es sentar las bases para una oposición que aspire realmente al triunfo la próxima ocasión, o simplemente se sumará al gobierno, no importa quién gane.
En cambio, el también opositor, Guillermo Endara, tranquilo y con su buen carácter, inicia exitosamente desde Chiriquí su propia marcha sobre la capital, para terminar en Colón, que es su principal bastión. Otra vez, ¿a quién favorece la campaña sucia? A ninguno de los dos adversarios que en ella participan. Favorece al último, Ricardo Martinelli, y al segundo en las encuestas, Endara, que trabajan sin ninguna perturbación ni distracción sus últimos días de campaña.