Canal a nivel del mar
He tenido oportunidad de leer casi todas los artículos escritos por el ingeniero Demóstenes Vergara Stanziola, publicados en esta sección Opinión de El Panamá América, en distintas fechas, y con títulos acordes con el tema.
En sus excelentes artículos, el ingeniero explicaba claramente y sustentaba a la vez, detalladamente, las numerosas e importantes ventajas que ofrece su proyecto, sin caso de ser aprobado y construido, en comparación con las otras alternativas preferidas por la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), las cuales están sometidas a riguroso estudio técnico, con la principal intención de concretar su preferida alternativa, la cual consiste en la construcción de un tercer juego de esclusas más amplio, para resolver la urgente necesidad que requiere el álgido problema del ensanche de nuestra vía acuática, entre el Atlántico y el Pacífico.
No creo sea necesario repetir lo mismo que he manifestado anteriormente en varios escritos de opinión publicados en este mismo periódico, en los cuales ha manifestado mi preferencia al proyecto de construir un nuevo canal a nivel del mar con ensenadas, porque lo considero como la mejor alternativa, comparándola con las otras que se han presentado hasta el momento.
La propuesta del canal a nivel del mar con ensenadas es la única que presentaría servicios al mundo naviero comercial, indefinidamente, sin fecha de vencimiento, sin perjudicar a nadie, más fácil de mantenimiento y defensa, permitiría a los barcos de cualquier tamaño y tonelaje cruzar en ambas direcciones en menor tiempo simultáneamente, lo cual redundaría en mayores entradas económicas para la administración del Canal y para el Estado panameño; se produciría una enorme oportunidad de empleos para todos los nacionales desempleados en todas las categorías; aumentaría el número de nuevos cotizantes de la CSS y solucionaría el delicado problema económico del fondo de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), así com el programa de maternidad y muchos otros beneficios. Recomiendo al público lector que procure leer el artículo escrito por el ingeniero Demóstenes Vergara Stanziola "La Arabia panameñita", publicado el martes 2 de septiembre de este año, página C 11, Opinión (Para muestra, un botón basta).
Deseo aprovechar este corto espacio para aconsejar, respetuosamente, a los actuales y futuros gobernantes, no como político, sino como panameño, legítimo y varón a carta cabal, y el más joven de 12 hermanos, hijos todos de honorable y honrado matrimonio macaraqueño, entre mi madre Rafaela Saavedra de García y Julio García Medina (difuntos), que llegó la hora propicia para que piensen y actúen en grandes y efectivas soluciones permanentes y abandonen la mala costumbre de entretener o ilusionar a los ciudadanos con viejos paliativos conocidos que las madres le dan a los bebés cuando lloran por hambre, denominados "mamaderas". Y si los gobernantes no abandonan esas malas costumbres, nunca sacarán a los pueblos o, mejor dicho, a la nación panameña, de la pobreza y extremas calamidades, las cuales continuarán agravándose a medida que el número de habitantes aumenta.
Basado en las razones antes mencionadas, propongo respetuosamente a los honorables magistrados del Tribunal Electoral que hagan un nuevo esfuerzo, para beneficio de nuestro país, y publiquen un comunicado en el cual sugieran una sexta papeleta para consultar al soberano pueblo panameño sobre cuál alternativa prefiere para resolver el ensanche del Canal panameño.
Sería una sexta papeleta sencilla de contestar: ¿Cuál alternativa prefiere?
1. Canal a nivel con ensenadas.
SI o NO
2. Un tercer juego de esclusas.
SI o NO
Mi opinión es un canal a nivel del mar con ensenadas. Un solo gasto millonario para toda la vida es la salvación de las presentes y futuras generaciones panameñas. No dejen para mañana todo lo que puedan hacer hoy.
En sus excelentes artículos, el ingeniero explicaba claramente y sustentaba a la vez, detalladamente, las numerosas e importantes ventajas que ofrece su proyecto, sin caso de ser aprobado y construido, en comparación con las otras alternativas preferidas por la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), las cuales están sometidas a riguroso estudio técnico, con la principal intención de concretar su preferida alternativa, la cual consiste en la construcción de un tercer juego de esclusas más amplio, para resolver la urgente necesidad que requiere el álgido problema del ensanche de nuestra vía acuática, entre el Atlántico y el Pacífico.
No creo sea necesario repetir lo mismo que he manifestado anteriormente en varios escritos de opinión publicados en este mismo periódico, en los cuales ha manifestado mi preferencia al proyecto de construir un nuevo canal a nivel del mar con ensenadas, porque lo considero como la mejor alternativa, comparándola con las otras que se han presentado hasta el momento.
La propuesta del canal a nivel del mar con ensenadas es la única que presentaría servicios al mundo naviero comercial, indefinidamente, sin fecha de vencimiento, sin perjudicar a nadie, más fácil de mantenimiento y defensa, permitiría a los barcos de cualquier tamaño y tonelaje cruzar en ambas direcciones en menor tiempo simultáneamente, lo cual redundaría en mayores entradas económicas para la administración del Canal y para el Estado panameño; se produciría una enorme oportunidad de empleos para todos los nacionales desempleados en todas las categorías; aumentaría el número de nuevos cotizantes de la CSS y solucionaría el delicado problema económico del fondo de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), así com el programa de maternidad y muchos otros beneficios. Recomiendo al público lector que procure leer el artículo escrito por el ingeniero Demóstenes Vergara Stanziola "La Arabia panameñita", publicado el martes 2 de septiembre de este año, página C 11, Opinión (Para muestra, un botón basta).
Deseo aprovechar este corto espacio para aconsejar, respetuosamente, a los actuales y futuros gobernantes, no como político, sino como panameño, legítimo y varón a carta cabal, y el más joven de 12 hermanos, hijos todos de honorable y honrado matrimonio macaraqueño, entre mi madre Rafaela Saavedra de García y Julio García Medina (difuntos), que llegó la hora propicia para que piensen y actúen en grandes y efectivas soluciones permanentes y abandonen la mala costumbre de entretener o ilusionar a los ciudadanos con viejos paliativos conocidos que las madres le dan a los bebés cuando lloran por hambre, denominados "mamaderas". Y si los gobernantes no abandonan esas malas costumbres, nunca sacarán a los pueblos o, mejor dicho, a la nación panameña, de la pobreza y extremas calamidades, las cuales continuarán agravándose a medida que el número de habitantes aumenta.
Basado en las razones antes mencionadas, propongo respetuosamente a los honorables magistrados del Tribunal Electoral que hagan un nuevo esfuerzo, para beneficio de nuestro país, y publiquen un comunicado en el cual sugieran una sexta papeleta para consultar al soberano pueblo panameño sobre cuál alternativa prefiere para resolver el ensanche del Canal panameño.
Sería una sexta papeleta sencilla de contestar: ¿Cuál alternativa prefiere?
1. Canal a nivel con ensenadas.
SI o NO
2. Un tercer juego de esclusas.
SI o NO
Mi opinión es un canal a nivel del mar con ensenadas. Un solo gasto millonario para toda la vida es la salvación de las presentes y futuras generaciones panameñas. No dejen para mañana todo lo que puedan hacer hoy.