Caos e incertidumbre
Diariamente es más evidente la crisis social, económica y política donde se ve sumergida la población mundial, producto de profundos cambios generados por un modelo económico deshumanizante, afectando cada vez más el mercado laboral, dejando un amargo sabor de inseguridad en el diario quehacer de los trabajadores, porque para poder subsistir hay que recurrir a ser empleado (trabajador del Estado o de empresa privada) en el día, manejar taxi en la tarde o buscar otras alternativa de noche, mientras que el capital se funciona en sociedades anónimas que consolidan el monopolio de economías globalizadas.
Aunada a esta situación, se percibe en nuestro país la falta de políticas públicas e instrumentos capaces de generar respuestas que den solución efectiva a las necesidades de la sociedad en su conjunto, como bien podemos apreciarlo en el caso de la Caja de Seguro Social, donde no conforme con la crisis existencial que enfrenta esta institución, ahora se suma la problemática laboral, provocada por la falta de toma de decisiones acertadas, en tiempos precisos y concertación de acciones.
222 Es tiempo que gobierno y sociedad civil reflexionen, depongan intereses político-partidistas o gremiales y encuentren mecanismos efectivos...
Producto de lo antes señalado, hoy se discute si existe o no la disponibilidad presupuestaria para hacer frente a acuerdos salariales pactados desde el siglo pasado, mas todo parece indicar que se dejó de lado el recurso monetario para hacer frente a este compromiso, lo que ha llevado a la primera institución de Seguridad Social a una crisis de desempeño laboral innecesaria, que a todos perjudica.
Nos preguntamos cómo es posible que las autoridades administrativas competentes en la materia, llámese Caja de Seguro Social, Ministerio de Economía y Finanzas, y Contraloría General de la República, demoren en llegar a una solución responsable y seria que de fin a esta problemática, la cual bien se pudo evitar si se hubiesen previsto los recursos económicos a tiempo para hacer frente a los compromisos pactados. Sin ser visionarios, era lógico que el incumplir los compromisos pactados, llegado el momento, se vería entorpecido el eficiente desarrollo de la Caja de Seguro Social.
Tal cual se presenta, la situación produce temor, frustración y desasosiego en la ciudadanía, lo que puede provocar en un futuro cercano repudio y rechazo a la clase política, debido a la falta de seriedad y voluntad en la promoción de políticas sociales que, acompañadas de buenas políticas económicas, coadyuven a una mayor equidad de los ingresos, así como de igualdad de oportunidades, de acuerdo a lo expuesto en el artículo 19 de la Constitución Nacional: "No habrá fueros o privilegios personales..."
Es tiempo que gobierno y sociedad civil reflexionen, depongan intereses político-partidistas o gremiales y encuentren mecanismos efectivos que den fin a conflictos etéreos, como en el caso que nos ocupa con la Caja de Seguro Social.
En Panamá se acrecienta la incertidumbre a medida que se acerca el período electoral, producto de los falsos dirigentes (políticos o gremiales) y demagogos ostentosos, aunado a la falta de previsión de quienes gobiernan. Señores, la ciudadanía exige respeto.
(lisro11@hotmail.com)
Aunada a esta situación, se percibe en nuestro país la falta de políticas públicas e instrumentos capaces de generar respuestas que den solución efectiva a las necesidades de la sociedad en su conjunto, como bien podemos apreciarlo en el caso de la Caja de Seguro Social, donde no conforme con la crisis existencial que enfrenta esta institución, ahora se suma la problemática laboral, provocada por la falta de toma de decisiones acertadas, en tiempos precisos y concertación de acciones.
222 Es tiempo que gobierno y sociedad civil reflexionen, depongan intereses político-partidistas o gremiales y encuentren mecanismos efectivos...
Producto de lo antes señalado, hoy se discute si existe o no la disponibilidad presupuestaria para hacer frente a acuerdos salariales pactados desde el siglo pasado, mas todo parece indicar que se dejó de lado el recurso monetario para hacer frente a este compromiso, lo que ha llevado a la primera institución de Seguridad Social a una crisis de desempeño laboral innecesaria, que a todos perjudica.
Nos preguntamos cómo es posible que las autoridades administrativas competentes en la materia, llámese Caja de Seguro Social, Ministerio de Economía y Finanzas, y Contraloría General de la República, demoren en llegar a una solución responsable y seria que de fin a esta problemática, la cual bien se pudo evitar si se hubiesen previsto los recursos económicos a tiempo para hacer frente a los compromisos pactados. Sin ser visionarios, era lógico que el incumplir los compromisos pactados, llegado el momento, se vería entorpecido el eficiente desarrollo de la Caja de Seguro Social.
Tal cual se presenta, la situación produce temor, frustración y desasosiego en la ciudadanía, lo que puede provocar en un futuro cercano repudio y rechazo a la clase política, debido a la falta de seriedad y voluntad en la promoción de políticas sociales que, acompañadas de buenas políticas económicas, coadyuven a una mayor equidad de los ingresos, así como de igualdad de oportunidades, de acuerdo a lo expuesto en el artículo 19 de la Constitución Nacional: "No habrá fueros o privilegios personales..."
Es tiempo que gobierno y sociedad civil reflexionen, depongan intereses político-partidistas o gremiales y encuentren mecanismos efectivos que den fin a conflictos etéreos, como en el caso que nos ocupa con la Caja de Seguro Social.
En Panamá se acrecienta la incertidumbre a medida que se acerca el período electoral, producto de los falsos dirigentes (políticos o gremiales) y demagogos ostentosos, aunado a la falta de previsión de quienes gobiernan. Señores, la ciudadanía exige respeto.
(lisro11@hotmail.com)