Caos en el Tránsito
Si hay un tema por el que los panameños debemos sentirnos estafados es el del tráfico vehicular y el transporte en general. Ningún gobierno, en los últimos cuarenta años, ha podido con la múcura y, por el contrario, con sus malas decisiones, y en la mayoría de los casos con su indiferencia, lo que han hecho es empeorarlo todo.
Este gobierno no es la excepción. A lo largo de sus más de tres años de gestión, en el tema sólo se ha vuelto excusas, rodeos y pusilanimidad. La mal llamada Autoridad del Tránsito sigue siendo una institución descabezada y sin voz de mando, donde lo que prevalece es lo amorfo e indefinido, caldo de cultivo ideal, para las cosas torcidas.
La pregunta obligada es: ¿Cómo aspiran gobernar un país quienes ni siquiera pueden poner orden en las vías? Este es un tema prioritario en la agenda de quien pretenda la silla presidencial.