Caos en el transporte
Pude ver y escuchar a un dirigente transportista en uno de los canales de televisión, quien manifestaba que el gobierno iba a anunciar la fórmula que utilizaría para resolver el problema del transporte colectivo, que consistía en la adquisición de 500 buses. Espero que no sean los buses articulados, porque se ha comprobado que en los países donde se han usado no ha sido la solución y, en nuestro país, las experiencias en el pasado han demostrado que el suministro de buses financiados por el Estado ha sido un fracaso.
Para la época de la dictadura, cuando trajeron los famosos buses marca Pegasso, en un lapso de no más de tres años quedaron, la mayoría, como chatarra. Esta inversión sólo sirvió para beneficiar a familiares y allegados de los que nos gobernaban. De igual manera, en el gobierno pasado, conocimos sobre la inversión millonaria que se hizo en los buses denominados popularmente "las neveras", los cuales, en muy corto plazo, fueron rechazados por los mismos transportistas debido a su baja calidad y la inseguridad que representaban, quedando como únicos beneficiados nuevamente los protagonistas de estas adquisiciones.
Panamá, que actualmente está viviendo una transformación de ciudad moderna, con grandes y lujosos edificios, necesita el servicio de un transporte público masivo que sirva para descongestionar nuestras calles y avenidas, y embellezca la ciudad. Me refiero al tren ligero o al monoriel. Hemos escuchado que ambos proyectos podrían ser adquiridos sin costo o con muy poco costo para el Estado panameño, ya que las empresas que los instalarían proporcionarían el financiamiento total o parcial para llevar a la realidad estos proyectos, los cuales evitarían los continuos tranques en que vivimos constantemente que incrementan el costo de la vida y disminuye el poder adquisitivo del panameños por el alto consumo del combustible.
Hemos visto cómo el usuario está siendo afectado por un mal servicio, enmarcado en la grosería y en el mal trato por muchos de los que prestan el servicio en el transporte. Le ha faltado carácter y decisión política a los que nos gobiernan para ponerle fin a éste problema.
Nuestro actual Presidente manifestó tres días después del incendio del bus 8B-06 que iba a ordenar el transporte público en Panamá y dijo "ya lo verán", según información de un medio de comunicación escrito, sin que a la fecha se haya visto ningún resultado positivo.
Por el incumplimiento de todas las promesas que ha hecho este gobierno, por la inseguridad, la falta de justicia en muchos casos y el alto costo de la vida, en las próximas elecciones debemos votar por un candidato diferente, por un hombre con carácter y poder de decisión para resolver los problemas nacionales, votemos bien para que logremos un verdadero cambio democrático.