Caos sin soluciones
Insisto: Los sindicatos son indispensables para la democracia. Pero no es posible que nuestros sindicatos utilicen su fuerza numérica para desestabilizar al país como lo hicieron la semana pasada.
Con el pretexto de una ley de seguridad, que no había sido aprobada porque ellos cambiaban las reglas del juego, enviaron en Colón a un pequeño grupo de trabajadores sin experiencia y sucedió el incidente que conocemos. Sus dirigentes estaban callados, amenazados por un juicio y necesitaban resurgir por órdenes extrañas que los financian sin disimulo.
Al permitir las autoridades las células bolivarianas en Panamá, apadrinan el adiestramiento a los sindicatos para ir contra el gobierno constituido, y reciben bumerang contra ellos mismos. Algunos hechos indican una realidad: el caos del miércoles pasado por los trabajadores de SUNTRAC, es inaudito. Hubo daños a personas, a la propiedad, a la construcción de la cual ellos viven, la economía sufrió y el turismo, así como la imagen internacional. Fueron contra sus fuentes de trabajo. ¿Y los otros obreros que quedarán sin empleo?
¿Quieren desestabilizar el país por motivos políticos e ideológicos? Sembrando el desorden aspiran a llegar violentamente al poder, lo que los panameños concientes no permitiremos. Aquí eligieron a un Presidente por cinco años y ese es el tiempo que debe quedarse. Lo malo es que no tenemos un gobierno que analice lo sucedido y se enfrente al caos formado. Luego de seis meses sin revisar ese proyecto de Reglamento, ante la presión, lo aprobaron en un día y todavía los trabajadores dicen que, de no gustarles, se tomarán las calles. El gobierno mostró miedo al sindicato, igual que a los transportistas.
No hay autoridad, ni capacidad de decisión, ni voluntad política para solucionar problemas grandes. No restemos importancia a las situaciones nacionales y evitemos confrontaciones. Ambas partes juegan con fuego. Ante la debilidad del gobierno, SUNTRAC se crece.
Este movimiento está planificado en cada paso y, entre más débil se presente el gobierno, más posibilidad del triunfo de los sublevados y la mayoría no queremos esto. Sr. Presidente, póngase los pantalones largos y deje de mirar con infantilismo los problemas del país. Mire la simpatía que tienen los obreros sustentada por dar contra al gobierno. Despierte y póngase las pilas; no queremos golpes de estado y menos con ideas extrañas. Panameño, mira las consecuencias de votar equivocado. No votes más PRD.
Piénsalo
marisin@cableonda.net