Carnaval, residencias y robos
¿Está preparado para las fiestas del carnaval? ¿Tiene el itinerario elaborado? ¿Cuenta con el dinero necesario para cubrir los gastos? ¿Tiene dónde hospedarse? ¿A quién dejó para que le cuide su residencia durante los cuatros días de jolgorio?
Esta última interrogante es la que por el momento menos le importa a muchas de las familias que se trasladan al interior de la República, pues sólo les interesa salir, llegar y divertirse en el carnaval, pero ¿después qué?
Y es que muchas familias se olvidan que "los amigos de lo ajeno" aprovechan estas actividades para cometer sus fechorías, ante la ausencia de habitantes en las viviendas.
Constantemente para esta época las cifras en cuanto a denuncias por robo realizadas se disparan, especialmente los atracos a viviendas. El problema radica según las autoridades, en que quienes abandonan sus residencias por estos días no toman las precauciones del caso, sobre todo para evitar que les roben sus bienes.
Un ejemplo típico fue el que le ocurrió a la familia Domínguez - Rivera, residentes en el corregimiento de Parque Lefevre, quienes luego de pasar los cuatro días de carnavales en Chitré, provincia de Herrera, al llegar quedaron estupefactos al ver que prácticamente habían sido mudados de su residencia.
"Eso fue en 1997, llegamos el miércoles de ceniza a eso de las 2:00 de la tarde, cuando vimos que la puerta de la cocina estaba abierta, enseguida dije "Nos robaron...", pero nunca pensé que sólo no dejarían las camas, sala y comedor, se llevaron todo lo demás", relató.
En esa ocasión robaron televisores, microondas, la estufa, refrigeradora, abanicos, ropa, equipo de sonido, videograbadoras, entre otras pertenencias, fue un golpe duro, la pérdida superó los 10 mil balboas, relató la esposa Carol de Domínguez. "Lo más triste es que, como ocurre siempre, nadie vio nada", dijo.
Sobre este particular, de la Policía Nacional informaron que si no va a estar en su residencia durante los carnavales, cierre bien las puertas y ventanas y no deje artículos de valor a la vista para evitar tentaciones.
Además de no olvidar informarle al vecino más cercano sobre su salida y dejarle un teléfono donde lo puedan localizar en caso de presentarse algún problema.
Otra alternativa sería dejar a una persona encargada por cuidarle la residencia durante los días que estará ausente de casa. El cuidador obviamente debe ser una persona de confianza, que podría cobrarle entre 8 y 10 balboas diarios por esa misión. Esto multiplicado por cuatro días arroja un total de 32 y 40 balboas respectivamente, costo ínfimo si es comparado con una situación como la vivida por la familia Domínguez.
Danis Roquebert relató que todos los años deja a un sobrino cuidando la casa. "Yo le pago B/. 40.00 todos los años y le dejo algo de comida, él debe llegar en la tarde y dormir en la casa", explicó.
"Ese es un gasto que prefiero hacer todos los años antes que me roben", acotó. Es importante desconectar los electrodomésticos que no serán utilizados durante esta época, a fin de minimizar las posibilidades de incendios.
Esta última interrogante es la que por el momento menos le importa a muchas de las familias que se trasladan al interior de la República, pues sólo les interesa salir, llegar y divertirse en el carnaval, pero ¿después qué?
Y es que muchas familias se olvidan que "los amigos de lo ajeno" aprovechan estas actividades para cometer sus fechorías, ante la ausencia de habitantes en las viviendas.
Constantemente para esta época las cifras en cuanto a denuncias por robo realizadas se disparan, especialmente los atracos a viviendas. El problema radica según las autoridades, en que quienes abandonan sus residencias por estos días no toman las precauciones del caso, sobre todo para evitar que les roben sus bienes.
Un ejemplo típico fue el que le ocurrió a la familia Domínguez - Rivera, residentes en el corregimiento de Parque Lefevre, quienes luego de pasar los cuatro días de carnavales en Chitré, provincia de Herrera, al llegar quedaron estupefactos al ver que prácticamente habían sido mudados de su residencia.
"Eso fue en 1997, llegamos el miércoles de ceniza a eso de las 2:00 de la tarde, cuando vimos que la puerta de la cocina estaba abierta, enseguida dije "Nos robaron...", pero nunca pensé que sólo no dejarían las camas, sala y comedor, se llevaron todo lo demás", relató.
En esa ocasión robaron televisores, microondas, la estufa, refrigeradora, abanicos, ropa, equipo de sonido, videograbadoras, entre otras pertenencias, fue un golpe duro, la pérdida superó los 10 mil balboas, relató la esposa Carol de Domínguez. "Lo más triste es que, como ocurre siempre, nadie vio nada", dijo.
Sobre este particular, de la Policía Nacional informaron que si no va a estar en su residencia durante los carnavales, cierre bien las puertas y ventanas y no deje artículos de valor a la vista para evitar tentaciones.
Además de no olvidar informarle al vecino más cercano sobre su salida y dejarle un teléfono donde lo puedan localizar en caso de presentarse algún problema.
Deje algunas luces encendidas para que parezca que hay gente en la residencia.
Infórmele a algún familiar que resida cerca, para que procure observar la casa cuando le sea posible.
Si reside en edificio y observa personas extrañas o escucha ruidos en el interior de algún apartamento, donde los inquilinos no se encuentren, llame a la Policía inmediatamente al teléfono 104, a fin de no arriesgar su integridad física.
Otra alternativa sería dejar a una persona encargada por cuidarle la residencia durante los días que estará ausente de casa. El cuidador obviamente debe ser una persona de confianza, que podría cobrarle entre 8 y 10 balboas diarios por esa misión. Esto multiplicado por cuatro días arroja un total de 32 y 40 balboas respectivamente, costo ínfimo si es comparado con una situación como la vivida por la familia Domínguez.
Danis Roquebert relató que todos los años deja a un sobrino cuidando la casa. "Yo le pago B/. 40.00 todos los años y le dejo algo de comida, él debe llegar en la tarde y dormir en la casa", explicó.
"Ese es un gasto que prefiero hacer todos los años antes que me roben", acotó. Es importante desconectar los electrodomésticos que no serán utilizados durante esta época, a fin de minimizar las posibilidades de incendios.