Carne importada de EU
Con buen juicio, el Ejecutivo nacional, a través del MIDA, ha resuelto postergar la decisión de importar carne procedente de Estados Unidos (EU) y Canadá por razón de la aparición de algunos casos de "enfermedad de las vacas locas" en ambos países. El primero de los dos ha estado haciendo esfuerzos diplomáticos en procura de la reapertura del mercado panameño a sus cortes de carne de bovino. La suspensión, no obstante, se condiciona a que se mantenga o no la misma medida vigente a nivel de la Organización Mundial de Comercio (OMC). El argumento estadounidense es que, a más de ser casos aislados, plenamente identificados, localizados y controlados, los mismos no son originarios de su país sino importados de reses traídas desde Canadá.
Obviamente, cuando cese el embargo de la OMC a la carne y ganado de EU, cesará igual la similar medida adoptada por Panamá. Y es de esperar que ello ocurra de un momento a otro. Lo que se persigue es que, igual que la aftosa en Sudamérica, la enfermedad corte su ciclo de expansión en este continente donde, hasta el momento, el mal no se ha hecho presente. Se recordará que ella ha sido transmitida a seres humanos, atacando su cerebro y sistema nervioso, con resultados siempre fatales, sin que exista cura, aunque su incidencia es escasa.
Una hipótesis vincula la enfermedad con la práctica industrial de alimentar el ganado con desechos de su propia carne o con productos cárnicos de otro origen. Es la misma que se aplica en la cría de aves y camarones de estanque. Lo recomendable sería tomar nota de las reservas científicas que se tienen respecto a ese método caníbal de alimentación, ajeno a la naturaleza del ganado y aves, porque la economía de costos que se gana puede resultar a la larga muy cara. El MIDA debiera estar atento para que la técnica de alimentación en cuestión no sea practicada en nuestro suelo.
Cierto que el sector hotelero y turístico, acostumbrado a los finos cortes norteamericanos, está sufriendo la ausencia del producto, pero es bueno que vayan buscando otras fuentes de abastecimiento locales y extranjeras. Nuestra opinión al respecto es harto conocida. Favorecemos la producción nacional y estamos convencidos que con una negociación y diálogo con los productores, es posible obtener niveles comparables de calidad, con la ventaja de ser totalmente sanos y naturales.
Obviamente, cuando cese el embargo de la OMC a la carne y ganado de EU, cesará igual la similar medida adoptada por Panamá. Y es de esperar que ello ocurra de un momento a otro. Lo que se persigue es que, igual que la aftosa en Sudamérica, la enfermedad corte su ciclo de expansión en este continente donde, hasta el momento, el mal no se ha hecho presente. Se recordará que ella ha sido transmitida a seres humanos, atacando su cerebro y sistema nervioso, con resultados siempre fatales, sin que exista cura, aunque su incidencia es escasa.
Una hipótesis vincula la enfermedad con la práctica industrial de alimentar el ganado con desechos de su propia carne o con productos cárnicos de otro origen. Es la misma que se aplica en la cría de aves y camarones de estanque. Lo recomendable sería tomar nota de las reservas científicas que se tienen respecto a ese método caníbal de alimentación, ajeno a la naturaleza del ganado y aves, porque la economía de costos que se gana puede resultar a la larga muy cara. El MIDA debiera estar atento para que la técnica de alimentación en cuestión no sea practicada en nuestro suelo.
Cierto que el sector hotelero y turístico, acostumbrado a los finos cortes norteamericanos, está sufriendo la ausencia del producto, pero es bueno que vayan buscando otras fuentes de abastecimiento locales y extranjeras. Nuestra opinión al respecto es harto conocida. Favorecemos la producción nacional y estamos convencidos que con una negociación y diálogo con los productores, es posible obtener niveles comparables de calidad, con la ventaja de ser totalmente sanos y naturales.