Carta abierta
Sólo tienes que poner un pie fuera de tu casa y a veces ni esto, para darte cuenta de una especie de cultura arboricida que padecemos en Panamá, especialmente en contra de los árboles sembrados en las áreas públicas que me pertenecen a mí y te pertenecen a ti.
En la ciudad capital observamos que la gran mayoría han sido simplemente eliminados; como ejemplos tenemos las palmas reales que adornaban un costado de la Catedral Metropolitana, así como varios parques del casco viejo; de los árboles de caoba que adornaban la Vía España sólo quedan unos cuantos y éstos casi todos en estado deplorable con letreros clavados con clavos, alambres, podados sin ningún cuidado, cubierta toda el área de sus raíces con concreto o asfalto a expensas de uno o dos estacionamientos adicionales; de las otroras hermosas palmas de la Avenida Balboa, de la Avenida Justo Arosemena, de la Vía Argentina y otras es verdaderamente triste el estado en que sobreviven; cubiertas de anuncios comerciales, políticos, alambres, herrumbre, adornos de navidad, carnavalescos, etc. que las mismas autoridades que deben velar por su bienestar son las responsables.
Hemos consultado con INRENARE (ahora tiene otro nombre), con varias juntas comunales, con el municipio y todos se tiran la bola entre sí, según ellos, nadie puede hacer nada ya que la ley no lo permite y tiene el asunto "en consulta".
Amigo(a) lector(a) creo que tú y yo, sí podemos hacer algo. Sal a la calle y has una lista de los políticos "matapalos" y tan pronto tomes la boleta electoral, táchalos sin piedad, sin importar a qué partido perteneces; no compres los productos ni en los almacenes que se anuncian en letreros clavados en los árboles; no compres en los establecimientos de comerciantes arboricidas que prefieren matar un árbol para obtener un estacionamiento de más, llama o escribe a las autoridades que creas responsables de esta situación, expresa tus puntos de vista en los medios de comunicación, en fin, creemos una nueva mentalidad a favor de la naturaleza la cual ha sido sumamente generosa en nuestro bello Panamá.
En la ciudad capital observamos que la gran mayoría han sido simplemente eliminados; como ejemplos tenemos las palmas reales que adornaban un costado de la Catedral Metropolitana, así como varios parques del casco viejo; de los árboles de caoba que adornaban la Vía España sólo quedan unos cuantos y éstos casi todos en estado deplorable con letreros clavados con clavos, alambres, podados sin ningún cuidado, cubierta toda el área de sus raíces con concreto o asfalto a expensas de uno o dos estacionamientos adicionales; de las otroras hermosas palmas de la Avenida Balboa, de la Avenida Justo Arosemena, de la Vía Argentina y otras es verdaderamente triste el estado en que sobreviven; cubiertas de anuncios comerciales, políticos, alambres, herrumbre, adornos de navidad, carnavalescos, etc. que las mismas autoridades que deben velar por su bienestar son las responsables.
Hemos consultado con INRENARE (ahora tiene otro nombre), con varias juntas comunales, con el municipio y todos se tiran la bola entre sí, según ellos, nadie puede hacer nada ya que la ley no lo permite y tiene el asunto "en consulta".
Amigo(a) lector(a) creo que tú y yo, sí podemos hacer algo. Sal a la calle y has una lista de los políticos "matapalos" y tan pronto tomes la boleta electoral, táchalos sin piedad, sin importar a qué partido perteneces; no compres los productos ni en los almacenes que se anuncian en letreros clavados en los árboles; no compres en los establecimientos de comerciantes arboricidas que prefieren matar un árbol para obtener un estacionamiento de más, llama o escribe a las autoridades que creas responsables de esta situación, expresa tus puntos de vista en los medios de comunicación, en fin, creemos una nueva mentalidad a favor de la naturaleza la cual ha sido sumamente generosa en nuestro bello Panamá.