Carta abierta al Sr. Ministro de la Presidencia
Antes para reiterar mi agradecimiento por su gentileza desplegada durante el programa Debate Abierto, que conduce el periodista Alvaro Alvarado por TV4, el jueves próximo pasado 14 de agosto.
Deseo referirme a tres de los señalamientos críticos con sus respectivos argumentos que fueron allí planteados de manera clara y precisa y, como era de esperarse, en el instante no podrían definirse, es decir, quedaron pendiente a decisión y respuesta del Jefe del ?"rgano Ejecutivo, Licdo. Martín Torrijos, como por ejemplo retirar de plano el Proyecto sobre el Consejo de Seguridad y Servicio de Inteligencia Nacional, por lesivo a la dignidad e idiosincrasia del pueblo panameño, con pretensiones de instaurar una Policía Política y Sometimiento y control de la voluntad política del pueblo panameño; así como se interpreta que el mismo Estado puede inmiscuirse en la vida íntima y privada de cada hogar, además se prepara o pretende mediante esta ley, fomentar y estimular la división y desconfianza en la ciudadanía, al introducir como profesión el fisgoneo, "vil delatantes o sapos" y espionaje entre los vecinos de barrios y hasta hermanos por unos balboas más. Práctica esta que creíamos haber dejado atrás y para siempre del mal recordado tenebroso G2 de Las Fuerzas de Defensa. Además expresamos que este modelo de Inteligencia y Seguridad no armonizaba con el nivel cultural; temperamento alegre y pacífico del pueblo panameño, sino más bien y quizás para países violentos empantanados en la pobreza, crimen organizado, o sea, sociedades acorraladas en la desesperación dantesca sin esperanzas, que conviven con la muerte cotidiana y con índices de desarrollo más bien decrecientes y subdesarrollo crónico como Haití y Honduras. Es saludable recordar, apreciado ministro, que estos conceptos fueron vertidos con indudable fuerza y verticalidad unánime de los panelistas durante el programa en TV4.
El otro tema delicado también fue el que le presenté sobre la conveniencia de aprovechar el ajuste del Art.41 de la Ley 18 del 3 de junio de 1997, que reglamenta la Policía Nacional, para que en lo sucesivo sea un oficial de la Carrera Policial, sus Directores, como se interpreta en el Art. 305 de nuestra Constitución, se desarrollen dos numerales específicos en el mismo artículo 41 así: a) Que los Presidentes electos por voluntad del Soberano ya con sus credenciales del Tribunal Electoral, escogen del "Escalafón Institucional", entre los tres oficiales mejor calificados o ubicados, al próximo director de la PN que le acompañaría durante su mandato. Y b) Que estos directores pueden ser removidos antes, pero que al finalizar el periodo presidencial que le designara como director, "Sin excepción tienen que acogerse a su retiro o jubilación, o como podría ser servicio separado de la institución por el tiempo que le haga falta para jubilarse. Finalmente cancelar por irreal y aberrante a los candidatos civiles con título universitario, porque colisiona con el Art. 305 y la Carrera Administrativa; violenta el Escalafón y dan la impresión de ser leyes diseñadas para ciertos rostros o Proyectos Electorales.
Con el aprecio y respeto de siempre,