default

Carta de un indígena para los candidatos


Después de escuchar el debate presidencial en días pasados, me puse a redactar esta carta a ustedes -los candidatos presidenciales- como miembro de la sociedad indígena. Como quiera que alguno de ustedes será favorecido por el voto del pueblo, al señalar que nombraría a un "indígena" en su gabinete ministerial, considero que faltó tacto y desconocimiento de la realidad de las naciones indígenas, sabiendo que las necesidades de los "excluidos" son muchas.
Como futuros gobernantes del país deben saber que uno de sus deberes como mandatario es nombrar o destituir a sus ministros de Estado. No estaría de más decir que la solución sería para un copartidario suyo y a un "ministro".
Pero quiero destacar la realidad de las comarcas y pueblos indígenas. Todos sabemos que nuestro país es una nación multiétnica y pluricultural, llamada "Crisol de razas", producto de las migraciones de otras nacionalidades, gracias a que a Panamá se le ha considerado "Puente de tránsito, corazón del Universo". Me sobran razones al decirles que, cualquiera de ustedes sea favorecido como mandatario de Panamá, deben tener presente que en sus colectivos políticos o miembros independientes de las naciones indígenas, habrá hombres y mujeres de gran valía con una trayectoria de líder, de trabajo y de ejecutorias que bien estaría formando parte de su gestión gubernamental. Nombrando a un "indígena" en un puesto ministerial no es la solución de la situación actual de los indígenas; simplemente me parece es para llamar la atención de los votantes indígenas, en un momento electoral.
Días atrás estaba leyendo en uno de los medios escritos del país, que el presidente actual de Guatemala había nombrado a diez edecanes indígenas para acompañarlo en sus actividades diarias. Me parece que ello es una ofensa hacia los pueblos indígenas de Abya-Yala. Tenemos a Alejandro Toledo en Perú, una mujer canciller en las tierras de Lucio Gutiérrez, un Evo Morales en Bolivia, pero eso no soluciona los grandes problemas que agobian a los pueblos indígenas de Abya-Yala, ahora que estamos inmersos en los sistemas de globalización.
Sí puedo decirles, señores candidatos, que el sentir de las naciones indígenas debe ser plataforma y programa de sus gobiernos, de los "excluidos", de los que aparecemos sólo cuando alguien se acuerda de nosotros cada cierto tiempo. Los indígenas nunca hemos pedido favores individuales a los gobiernos, siempre lo hemos hecho en forma colectiva. Las luchas de nuestros padres y madres, siempre fueron de respeto y consideración hacia ustedes; la consecución de las comarcas no fueron dádivas de los gobiernos que estuvieron turnándose en el poder. Fueron luchas de sacrificio, caminatas, marchas silenciosas, fatiga, huelga de hambre hasta la inmolación, pero casi siempre pacíficas. Así conseguimos nuestros territorios y privilegios, y no derechos, que nos fueron arrebatados desde 1492.
Las comarcas se necesitan desarrollar, sí, pero debe ser un desarrollo sostenido, donde podamos sentir que somos protagonistas de él, sin perder la identidad y valores culturales que ha hecho grande e inmensa a nuestra patria. Es así que nuestros padres soñaron, así visualizaron para que el futuro de nuestras comarcas también sea la visión y misión del mandatario del país.
Nunca hemos sido "carga" para el Estado. Pero nunca nos han dado oportunidad de desarrollar nuestra capacidad de trabajo, pero sí nos hablan de "integración". Cada uno de ustedes sabe y conoce que miles de mis paisanos trabajan en sus empresas, desempeñando diferentes trabajos, igual que algunos progenitores nuestros trabajaron en la antigua base militar de Estados Unidos, donde sus hijos pudieron estudiar. Ahora son médicos, profesores, enfermeras, planificadores, pedagogos, entonces nos sobra decir que un "ministro indígena" nos estaría solucionando nuestros problemas.
Usted, como mandatario de la nación, tiene toda la facultad de nombrar a los mejores hombres y mujeres, independientemente del color que sea, pero que reúnan las mejores cualidades, créditos y méritos, así como vocación de servicio.
Queremos participar en el sistema de mercado, donde podamos comercializar nuestros productos del agro (plátano, yuca, ñame), las molas, las chaquiras, artesanías de tagua, y que puedan ser exportados a los mercados internacionales; pero las barreras burocráticas y aduaneras, el poco apoyo técnico y financiero, prácticamente nos han negado ese derecho. No necesitamos grandes autopistas, ni grandes carreteras, ni mucho apoyo económico, solamente caminos de penetración, respaldo técnico y capacitación para que nos permitan llegar a los mercados locales e internacional y no estemos únicamente enclaustrados y ser protagonistas en el desarrollo nacional.
Por todas las consideraciones, señores presidentes, digo presidentes, porque ustedes son merecedores para ese cargo; pero uno será escogido por la voluntad del pueblo, será el que convenza al pueblo de que Panamá se puede administrar sin los vicios de corrupción, de impunidad y de otros males que han corroído la esperanza de los panameños de vivir en paz.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América