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Carta pública a Patrimonio Histórico


A partir del 21 de enero del año en curso, las más altas autoridades de salud del Ministerio correspondiente, han reiterado que el Consejo de Gabinete ha aprobado la construcción del nuevo Hospital Santo Tomás, cuyo costo está calculado en 63 millones de dólares. Como el Hospital Santo Tomás forma parte del Patrimonio Histórico de la República de Panamá y tengo en mis manos la respuesta a una consulta que el año pasado hice a la entonces Directora Nacional de Patrimonio Histórico, en la cual me informó "que los planos de anteproyecto del final, no han sido aprobados por esta Dirección"," es por lo que, en los meses posteriores a las precitadas declaraciones que ya han transcurrido, he dirigido tres (3) formales consultas a la actual Directora Nacional de Patrimonio Histórico, arquitecta Almyr Alba, con el propósito de que me indique, si los planos arquitectónicos actuales, en los cuales se van a basar la obra nueva o la rehabilitación o la restauración o la remodelación de los edificios, ya han sido aprobados por su Dirección. ¡Qué pregunta más difícil! o ¡qué falta de educación!, porque hasta la fecha no he logrado una obligante respuesta de la Directora Alba. ¿Y por qué ese silencio administrativo? - se preguntarán ustedes - La primera posibilidad es porque no ha recibido la primera nota que le envié por fax, a fines de enero del año en curso.
Sin embargo, una segunda misiva fue entregada a la secretaria de la arquitecta Almyr Alba, el 25 de abril del presente año. Así mismo, el 22 de mayo del mismo año, fue recibida, en el despacho de la Directora Nacional de Patrimonio Histórico, otra nota en la cual yo le recordaba su deuda como funcionaria pública y le recomendaba que leyera el artículo 41 de la Constitución vigente, que señala taxativamente que "toda persona tiene derecho a presentar peticiones... respetuosas a los servidores públicos por motivos de interés social o particular y el de obtener pronta resolución. El servidor público ante quien se presente una petición, consulta o queja deberá resolver dentro del término de treinta días. La ley señalará las sanciones que correspondan a la violación de esta norma". Y eso lo hace tanto la 15 de 28 de enero de 1957, así como la 33 de 8 de noviembre de 1984.
La segunda posibilidad es que, como los planos para el nuevo Hospital Santo Tomás, son los mismos que fueron elaborados durante el Gobierno anterior y ellos rompen, lo que los especialistas en el ramo llaman, el conjunto arquitectónico monumental que exige la Ley, por eso los precitados planos no han recibido el beneplácito del Patrimonio Histórico Nacional.
Extraoficialmente, se me ha informado que tanto las más altas autoridades de salud, como la Dirección de Patrimonio Histórico, piensan que no hay necesidad de aprobar los mismos porque la letra de la Ley declaró como Monumento Histórico Nacional, solamente al "edificio del Hospital Santo Tomás y sus jardines" y, donde se planea hacer obras nuevas, rehabilitar, remodelar y restaurar no es ni en el edificio principal ni en sus jardines.
Ojalá no sea cierto tal informe porque, de serlo, quienes son responsables de la Dirección de Patrimonio Histórico, violarían la propia Ley 14 de 1982, que la creó, ya que el artículo 39 de la misma dice: "La Dirección Nacional de Patrimonio Histórico deberá aprobar todo proyecto de obra que se realice en las áreas adyacentes de un monumento nacional o histórico, con el fin de prevenir el deterioro o desmejoramiento del mismo". Y, hay quienes opinan que puede ocurrir un desmejoramiento, si los edificios que no forman parte del grupo o zona monumental, adquieren una forma que perjudique a los que tienen valor histórico y rompa el "medio ambiente" del cual habla la Ley.
Debido al sospechoso silencio administrativo desplegado por la Directora, antes de interponer las denuncias constitucionales y legales, he decidido recurrir a este medio, para pedirle públicamente a la arquitecta Almyr Alba, que se sirva cumplir con una de las obligaciones que le impone su cargo como funcionaria pública: cual es, el de resolver, dentro del término que le conceden la Constitución y las Leyes, cualquier consulta o petición respetuosa que en forma reiterada le ha hecho quien suscribe este artículo.
No quiero finalizar, dejando la equivocada impresión de que estoy en desacuerdo con mejorar, estructuralmente y de otras formas, al vetusto Hospital Santo Tomás. ¡Todo lo contrario!Lo que sí deseo es que, los planos en los cuales se basarán tales mejoras, sean previamente aprobados, tal como lo ordena la Ley, por la Dirección Nacional de Patrimonio Histórico.
Pero, ¿es que hay opciones?. ¡Por supuesto que las hay!. Tan sólo hay que pedirle a los que integrará el Patronato del Hospital Santo Tomás que revisen, entre otras, las ya señaladas en el Plan Maestro que, en marzo de 1993, la Comunidad Económica Europea (hoy Unión Europea) presentó a las Autoridades de Salud, para la rehabilitación del Hospital Santo Tomás.

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