Celebremos sin caer en el consumismo
"Gran venta de fin de año", "Todo se va, aproveche", "Descuentos hasta el 50%", "Compre ahora y pague en enero", son ejemplos de mensajes que reciben todos consumidores en esta época de fin de año. Y es que se ha hecho habitual, promocionar y creer que el Día de la Madre, la Navidad y el Año Nuevo son fechas exclusivas para gastar todos los ahorros logrados a base del esfuerzo y sacrificio durante todo el año, así como las bonificaciones de diciembre.
Recordemos que el verdadero significado de celebrar estas festividades radica en compartir en familia con sencillez y darle paso a la reflexión de aquellas pequeñas cosas y detalles que unirán más nuestros hogares. Para las madres, el mejor regalo es demostrarle nuestro amor, no con obsequios suntuosos sino con los actos diarios que demuestren el lugar especial que tienen en nuestro corazón. Para la Navidad, conmemorar el nacimiento humilde, pero glorioso, del Hijo de Dios, que vino a ofrecer la salvación a todo aquel que cree, y no hay dinero en este mundo que pueda pagar esta obra. Y en Año Nuevo, ofrecer junto a nuestros seres queridos, una acción de gracias con la esperanza de lograr mejores metas en los días venideros. En fin, todas estas cosas son indispensables y no conllevan gastos exorbitantes que después serían una carga insoportable. Es el momento de empezar con buenos propósitos. Cuidemos el presupuesto familiar, es indispensable. Esto no significa dejar de consumir, sino hacerlo en forma cuidadosa y organizada. Nuestras decisiones al comprar deben ser bien analizadas y la reacción ante los mensajes consumistas, más reflexiva.
Corresponde al consumidor no dejarse llevar por supuestas promociones que, muchas veces, son sólo un "gancho". Hay que dejar de vivir de apariencias y enterrar en el olvido la competencia de lujos con el vecino o pariente. Hay que dejar a un lado eso de que "si él lo tiene, yo no puedo quedarme atrás"; y comparar precios y calidades, antes de comprar.
Algunas recomendaciones para que usted sea un consumidor bien informado, que hace valer sus derechos, son: Considere los gastos fijos de su hogar, y procure reservar algo de su dinero para gastos imprevistos que puedan surgir durante el año. Planifique sus compras, si puede adquiera productos al mayoreo, que se puedan almacenar durante varios meses. Recuerde que antes de comprar, es conveniente pensar si esos productos son indispensables. Es bueno elaborar una lista de compras.
Además, no se deje deslumbrar con los mensajes publicitarios y empaques vistosos, lea las etiquetas. No firme nada que comprometa su salario por un tiempo prolongado si no lo ha leído cuidadosamente. Aclare todas su dudas, usted no tiene apuro, el agente económico quizás sí. Solicite y guarde su factura, contrato, garantía, y cualquier otro comprobante de la operación comercial realizada, sin estos documentos no podrá realizar reclamos. Evite ser una víctima más de malas prácticas o irregularidades, sea cauteloso con las transacciones que comprometan su dinero, tiempo y tranquilidad durante estas fiestas. Y, ante todo, recuerde celebrar sin caer en el consumismo.