Centralismo, pivote de mediocridad
Ya he anotado razones y consecuencias del centralismo como modelo antidemocrático y excluyente al cual se precipitan los Estados que aún no consolidan su democracia y reconocimiento de derechos civiles, cuando precisamente estos son objeto del sabotaje intencionado facilitado por su nobleza y no es capaz de reconocer la avaricia de su destructor.
A los defensores de las libertades nos cuesta hacer comprender las razones y la importancia del conocimiento, así como la acción para el logro del objetivo democrático toda vez que éste nace y se desarrolla en un medio donde ni la practica ni la búsqueda de conceptos son precisamente las bases que fundamentan sus creencias para un orden social que ni siquiera vislumbran.
Nuestra “democracia” y cada una de sus instituciones constituyen no sólo modelos importados sino también muy atrasados, mientras en otras latitudes fueron construidos a la sazón de conflictos sociales o inclemencias naturales. Esto no significa que no podamos conocer a nuestra sociedad o mucho menos sus aspiraciones, pues surgen de necesidades humanas y es preciso llevarla a ese conocimiento por medio de la educación y el civismo; pero este civismo no va a llegar ni a construirse en las cabezas de nuestros hijos y nosotros mismos por sí solo, ocurrirá en la medida en que creamos en él.
Tenemos lo que queremos e incluso lo que somos, calles sucias por que así somos, buses viejos, locos y peligrosos porque así camina esta sociedad, políticos y políticas sinvergüenzas porque a eso le hemos dado rienda suelta con el afán de las mayorías, y lo que no tenemos es porque no lo hemos deseado, somos los culpables de nuestros males. El sistema democrático y su conciencia en el pueblo es activado por la acción. Omar Torrijos tuvo algo que denominó “Acción Cívica” y en alguna medida se identifica con lo que aquí planteo, pero con muchas adiciones. Mi acción cívica es ahora urgente y propugna rescatar un montón de valores dormidos desde los últimos años de dictadura y cada quinquenio de “democracia”. Esta AC sugiere activar el aparato ideológico a través de todo tipo de medio de comunicación y cada Institución Pública Central y Descentralizada para llevar constantemente y durante sus labores diarias aquellos mensajes educativos relevantes que deseamos implantar en la nueva sociedad y que las generaciones actuales en demasía, desconocen.
El Estado tiene muchas cosas que corregir y otras que eliminar; sus millonarios presupuestos deben servir a la educación en valores de forma directa y transversal en el ejercicio de servicios que se prestan y brindar atención a la juventud en la medida de sus posibilidades, evitar el derroche improductivo de tiempo y recursos, y dedicar cada acto al servicio de la construcción cívica. Demos ejemplos y empecemos eliminando el “Derecho al Parlacen” que ningún asociado ha otorgado a los expresidentes para que continúe la corrupción legitimada.