Chávez en su trampa
Ahora resulta que el presidente de Venezuela, Hugo Chávez se ha vuelto pacifista. Advierte a Colombia sobre una base norteamericana en la Guajira y le pide a "Tiro Fijo" que deje las armas. El jefe de Estado venezolano parece haber dado un giro de 180 grados desde marzo pasado a esta parte, cuando le dijo al alto mando de su ejército "me mueve desde ya 40 batallones de tanques a la frontera con Colombia". La medida la anunció tras la acción del ejército colombiano contra un campamento de las FARC en territorio ecuatoriano y en el que cayó el segundo de la guerrilla, alias Raúl Reyes. Tras ese hecho, la región temió una confrontación que acabaría con la paz que han disfrutado sus países durante décadas.
Chávez se volvió verdaderamente agresivo, lo que contrastó con la mesurada imagen que exhibió en la Cumbre Iberoamericana en Santo Domingo. Ahora habla que el guerrerismo viene de Colombia, cuando todo el mundo sabe que ha sido él quien ha provocado, insultado y agredido sin límites al inquilino del Palacio de Nariño. Así acaban los que urden tramas. Las comienzan y después no saben cómo las acaban.