Chile, la campaña continúa
El electorado chileno cerró un capítulo de la prolongada transición pos pinochetista, pero la Historia no concluyó el pasado 12 de diciembre con el simbólico triunfo del candidato oficialista Ricardo Lagos sobre el opositor Joaquín Lavín, el exitoso ex alcalde de la derecha y delfín del general Pinochet.
Transparencia, estabilidad y un sorpresivo final, caracterizaron los comicios de fin de milenio, que escenificaron los 8. 08 millones de chilenos, quienes le otorgaron 31 mil votos más en sus preferencias al socialdemócrata Ricardo Lagos Escobar, economista, abogado, ex ministro, profesor en las Universidades de Chile y Carolina del Norte, Estados Unidos, y conocido como el hacedor de cosas.
Fiesta para Lavín, la mayor votación histórica de la derecha con un 47.52 del total de votos emitidos, aunque algunos piensan que la candidatura del autodenominado "gallo de pelea", tocó techo respecto de la máxima votación ya alcanzada.
Preocupación y reestructuración en la estrategia para Lagos, quien obtuvo la menor votación de los dos gobiernos concertacionistas que le preceden, con un 47.96, que le ha obligado a una segunda vuelta y a disputar el voto puerta a puerta, comuna por comuna para obtener el mágico dos por ciento que le instalaría en La Moneda, sede del palacio presidencial chileno.
El 16 de enero a ganar otra vez, es la consigna del comando de Lagos, cuya candidatura favorita sufrió los embates propios de desgaste de 10 años de gobierno de la Concertación, impacto en el desempleo por la crisis asiática-principal mercado chileno-deserción del voto centro derecha demócratacristiano, desencanto en jóvenes y mujeres, producto de la recesión de 11 meses que tocó fondo, ya que la CEPAL pronosticó un crecimiento del 5.5 por ciento para Chile en el 2000.
El presidente de la Unión Democrática Independiente, Pablo Longueira, pinochetista raizal, se apuró en anunciar, en declaraciones a la periodista Mónica González, que "Pinochet no debe retornar a la política, que nació una nueva derecha-se prepara el Partido Alianza Popular- y que se acabó la transición", coincidiendo en cierta medida con el Washington Post, que compara a Lavín con el peruano Alberto Fujimori, "una nueva derecha".
Lavín, Ingeniero Comercial, con post grado en la Escuela de Chicago, aunque se manejó con un discurso despinochetizado y populislista, calificó al ex general Pinochet de "figura histórica que enorgullece a Chile, pero los jóvenes-agregó-quieren respuestas a los problemas de cada día."
Pinochet, detenido en Londres desde hace 12 meses por violación masiva a los derechos humanos, no pudo votar al igual que el millón de chilenos que vive en el exterior, expresó su complacencia por la alta votación de Lavín, según sus allegados, que confirmaron que siguió las elecciones desde la mañana a la noche.
La chilena Marisol García le dijo al periódico La Tercera, en un intento por descifrar el virtual empate de Lagos y Lavín, que "el dinero y la magia del marketinng pudieron más que el pensamiento progresista y libertario de Ricardo Lagos. La Democracia Cristiana, como siempre -agregó Marisol- "mostró la hilacha y arrugó a último minuto".
La generalísma de la campaña del desempate es la ex ministra de justicia, Soledad Alvear, la más carismática de los ministros de Eduardo Frei, de filiación democristiana, y que recorrerá una parte del país con Ricardo Lagos y el resto de la geografía lo hará como jefa del renovado comando laguista.
Pareciera ser que la democracia cristiana ha comenzado a jugar todas sus cartas a favor de la candidatura de Lagos, para asegurar otro periodo de la concertación al frente del gobierno chileno.
El voto femenino, abstencionista y de la juventud son claves en esta segunda ronda, cuyos temas de interés nacional son la seguridad ciudadana, salud, desempleo y drogadicción, aunque la derecha está proclive a consensuar algunos temas para destrabar la inconclusa transición democrática chilena.
Hay un electorado silencioso que no votó y otro que lo hizo para impedir la llegada de la derecha, que no cree en la magia del mercado y ha sufrido el pavoroso modelo pinochetista, que redujo a un 20 por ciento la presencia del Estado frente al 80 de la empresa privada.
El sector privado de Estados Unidos, la aparentemente más capitalista de las economías planetarias, sólo posee un 53 por ciento del producto nacional.
De llegar Lagos a La Moneda, lo más probable en medio de un pronóstico de difícil certeza, tendrá que revisar con lupa no sus propuestas, sino las demandas de un sector ausente del Chile exitoso, como los mapuches-indígenas-la juventud sin opción y oportunidades aun, la mujer discriminada y el hombre común y corriente que desea saborear las viejas y tradicionales libertades de Chile.
Un nuevo Chile para un nuevo siglo, reclama una mayoría desencantada del frío éxito de los números, de la ausencia de un Estado con mayor responsabilidad, creatividad, liderazgo, porque una democracia es una fiesta cuando las oportunidades son para todos y todos participan.
Entretanto, Gran Bretaña someterá a la revisión física al senador vitalicio, Augusto Pinochet Ugarte, de cinco facultativos, para saber si el octogenario ex general está físicamente apto para ser extraditado a España y enfrentar un juicio en Madrid. Sin duda, es un ingrediente más a tomar en consideración en un eventual regreso a Chile, para los resultados de la segunda vuelta.
Transparencia, estabilidad y un sorpresivo final, caracterizaron los comicios de fin de milenio, que escenificaron los 8. 08 millones de chilenos, quienes le otorgaron 31 mil votos más en sus preferencias al socialdemócrata Ricardo Lagos Escobar, economista, abogado, ex ministro, profesor en las Universidades de Chile y Carolina del Norte, Estados Unidos, y conocido como el hacedor de cosas.
Fiesta para Lavín, la mayor votación histórica de la derecha con un 47.52 del total de votos emitidos, aunque algunos piensan que la candidatura del autodenominado "gallo de pelea", tocó techo respecto de la máxima votación ya alcanzada.
Preocupación y reestructuración en la estrategia para Lagos, quien obtuvo la menor votación de los dos gobiernos concertacionistas que le preceden, con un 47.96, que le ha obligado a una segunda vuelta y a disputar el voto puerta a puerta, comuna por comuna para obtener el mágico dos por ciento que le instalaría en La Moneda, sede del palacio presidencial chileno.
El 16 de enero a ganar otra vez, es la consigna del comando de Lagos, cuya candidatura favorita sufrió los embates propios de desgaste de 10 años de gobierno de la Concertación, impacto en el desempleo por la crisis asiática-principal mercado chileno-deserción del voto centro derecha demócratacristiano, desencanto en jóvenes y mujeres, producto de la recesión de 11 meses que tocó fondo, ya que la CEPAL pronosticó un crecimiento del 5.5 por ciento para Chile en el 2000.
El presidente de la Unión Democrática Independiente, Pablo Longueira, pinochetista raizal, se apuró en anunciar, en declaraciones a la periodista Mónica González, que "Pinochet no debe retornar a la política, que nació una nueva derecha-se prepara el Partido Alianza Popular- y que se acabó la transición", coincidiendo en cierta medida con el Washington Post, que compara a Lavín con el peruano Alberto Fujimori, "una nueva derecha".
Lavín, Ingeniero Comercial, con post grado en la Escuela de Chicago, aunque se manejó con un discurso despinochetizado y populislista, calificó al ex general Pinochet de "figura histórica que enorgullece a Chile, pero los jóvenes-agregó-quieren respuestas a los problemas de cada día."
Pinochet, detenido en Londres desde hace 12 meses por violación masiva a los derechos humanos, no pudo votar al igual que el millón de chilenos que vive en el exterior, expresó su complacencia por la alta votación de Lavín, según sus allegados, que confirmaron que siguió las elecciones desde la mañana a la noche.
La chilena Marisol García le dijo al periódico La Tercera, en un intento por descifrar el virtual empate de Lagos y Lavín, que "el dinero y la magia del marketinng pudieron más que el pensamiento progresista y libertario de Ricardo Lagos. La Democracia Cristiana, como siempre -agregó Marisol- "mostró la hilacha y arrugó a último minuto".
La generalísma de la campaña del desempate es la ex ministra de justicia, Soledad Alvear, la más carismática de los ministros de Eduardo Frei, de filiación democristiana, y que recorrerá una parte del país con Ricardo Lagos y el resto de la geografía lo hará como jefa del renovado comando laguista.
Pareciera ser que la democracia cristiana ha comenzado a jugar todas sus cartas a favor de la candidatura de Lagos, para asegurar otro periodo de la concertación al frente del gobierno chileno.
El voto femenino, abstencionista y de la juventud son claves en esta segunda ronda, cuyos temas de interés nacional son la seguridad ciudadana, salud, desempleo y drogadicción, aunque la derecha está proclive a consensuar algunos temas para destrabar la inconclusa transición democrática chilena.
Hay un electorado silencioso que no votó y otro que lo hizo para impedir la llegada de la derecha, que no cree en la magia del mercado y ha sufrido el pavoroso modelo pinochetista, que redujo a un 20 por ciento la presencia del Estado frente al 80 de la empresa privada.
El sector privado de Estados Unidos, la aparentemente más capitalista de las economías planetarias, sólo posee un 53 por ciento del producto nacional.
De llegar Lagos a La Moneda, lo más probable en medio de un pronóstico de difícil certeza, tendrá que revisar con lupa no sus propuestas, sino las demandas de un sector ausente del Chile exitoso, como los mapuches-indígenas-la juventud sin opción y oportunidades aun, la mujer discriminada y el hombre común y corriente que desea saborear las viejas y tradicionales libertades de Chile.
Un nuevo Chile para un nuevo siglo, reclama una mayoría desencantada del frío éxito de los números, de la ausencia de un Estado con mayor responsabilidad, creatividad, liderazgo, porque una democracia es una fiesta cuando las oportunidades son para todos y todos participan.
Entretanto, Gran Bretaña someterá a la revisión física al senador vitalicio, Augusto Pinochet Ugarte, de cinco facultativos, para saber si el octogenario ex general está físicamente apto para ser extraditado a España y enfrentar un juicio en Madrid. Sin duda, es un ingrediente más a tomar en consideración en un eventual regreso a Chile, para los resultados de la segunda vuelta.