Chile y Perú: Tensión en inversiones
Las relaciones comerciales entre Perú y Chile han ingresado a una fase de tensión por el acuerdo de la municipalidad de Lima de ejecutar el desalojo de una fábrica de pastas de capital chileno, instalada en una zona ecológica. Anteriormente la línea Aero Continente, de capital peruano, con oficinas en Chile cesó sus operaciones luego de acciones penales y civiles de autoridades chilenas.
Aparentemente, pareciera que se tratara de un caso de represalias, pero, en realidad, no existe relación en ambas situaciones. La familia Luchetti tiene fuerte presencia en empresas chilenas de pesca, industria, banca, y extendió sus inversiones al Perú, como otros capitales privados chilenos. La instalación de la planta frente a los pantanos de Villa, famoso refugio de vida silvestre, al sur de Lima, originó la disputa con la municipalidad limeña. El asunto se complicó cuando ejecutivos de Luchetti aparecieron en un video tratando con Vladimiro Montesinos un arreglo judicial amañado para que la planta siguiera en la zona ecológica.
La municipalidad ordenó el traslado de la fábrica a otro lugar, después que los ecologistas destacaron el peligro que se cierne contra el refugio de vida silvestre. Obviamente el traslado origina nuevos costos y la empresa apeló sin éxito. Ahora considera acudir a instancias internacionales con apoyo del gobierno chileno, insistiendo en que el desalojo atenta contra las normas del comercio internacional.
Esta situación de Luchetti, aunada a la de Aero Continente, que ha demandado al Estado chileno por 100 millones de dólares por daños y perjuicios, sugiere la revisión de las normas que rigen el comercio bilateral de ambos países. Debe existir un espacio de concordancia que proteja la estabilidad de las inversiones privadas, siempre y cuando antes de ejecutarse, éstas salvaguarden la ecología, de acusaciones sin probanza de sentencias judiciales o de cualquier otro tipo de factores que puedan preverse y discutirse con ánimo de buena voluntad entre las partes. Los negocios no deben perturbar las relaciones entre países unidos por la historia.
Llegará la hora en que todos los pueblos reconocerán su señorío; y mientras ese día llega, sus seguidores seguimos celebrando su glorioso nacimiento y proclamando que la Navidad es darle a Dios un lugar en el corazón. Habrá Navidad allí donde la paz se imponga sobre la guerra, el amor por encima del odio y la alegría frente a la tristeza.
La Navidad es, en resumen, un estado del corazón donde Dios encuentra asiento. De manera que hermanos, aunque nos envuelva la guerra o las hostilidades de toda índole, nada podrá eclipsar la luz que del cielo nos vino en aquella noche santa, cuando Dios se hizo hombre. ¡Feliz Navidad!
*Director de la Ciudadela Jesús y María.
(cjym@sinfo.net)
Aparentemente, pareciera que se tratara de un caso de represalias, pero, en realidad, no existe relación en ambas situaciones. La familia Luchetti tiene fuerte presencia en empresas chilenas de pesca, industria, banca, y extendió sus inversiones al Perú, como otros capitales privados chilenos. La instalación de la planta frente a los pantanos de Villa, famoso refugio de vida silvestre, al sur de Lima, originó la disputa con la municipalidad limeña. El asunto se complicó cuando ejecutivos de Luchetti aparecieron en un video tratando con Vladimiro Montesinos un arreglo judicial amañado para que la planta siguiera en la zona ecológica.
La municipalidad ordenó el traslado de la fábrica a otro lugar, después que los ecologistas destacaron el peligro que se cierne contra el refugio de vida silvestre. Obviamente el traslado origina nuevos costos y la empresa apeló sin éxito. Ahora considera acudir a instancias internacionales con apoyo del gobierno chileno, insistiendo en que el desalojo atenta contra las normas del comercio internacional.
Esta situación de Luchetti, aunada a la de Aero Continente, que ha demandado al Estado chileno por 100 millones de dólares por daños y perjuicios, sugiere la revisión de las normas que rigen el comercio bilateral de ambos países. Debe existir un espacio de concordancia que proteja la estabilidad de las inversiones privadas, siempre y cuando antes de ejecutarse, éstas salvaguarden la ecología, de acusaciones sin probanza de sentencias judiciales o de cualquier otro tipo de factores que puedan preverse y discutirse con ánimo de buena voluntad entre las partes. Los negocios no deben perturbar las relaciones entre países unidos por la historia.
Llegará la hora en que todos los pueblos reconocerán su señorío; y mientras ese día llega, sus seguidores seguimos celebrando su glorioso nacimiento y proclamando que la Navidad es darle a Dios un lugar en el corazón. Habrá Navidad allí donde la paz se imponga sobre la guerra, el amor por encima del odio y la alegría frente a la tristeza.
La Navidad es, en resumen, un estado del corazón donde Dios encuentra asiento. De manera que hermanos, aunque nos envuelva la guerra o las hostilidades de toda índole, nada podrá eclipsar la luz que del cielo nos vino en aquella noche santa, cuando Dios se hizo hombre. ¡Feliz Navidad!
*Director de la Ciudadela Jesús y María.
(cjym@sinfo.net)