Citas con la esperanza
El martes 15 de abril, a las 3:00 p.m., nos reuniremos para conocer los resultados de las mesas de trabajo del Foro Panamá 2020, en sus diversas propuestas: Los lineamientos básicos de una nueva Constitución, el plan nacional de integridad contra la corrupción y los avances el visionómetro como forma de medición y auditoría social. La cita se llama "Súmate a la esperanza II", se efectuará en el Gimnasio del Colegio Javier y pueden participar todos y todas que así lo deseen. Como parte de la preparación para este evento, también se realizará un encuentro universitario mañana a las 5:00 p.m. en el auditorio de ULACIT.
Es bueno recordar que el documento Visión Nacional 2020 fue firmado hace casi cinco años por los representantes de la sociedad civil panameña y todos los partidos políticos, que hicieron un alto en las pugnas políticas y sociales para suscribir esta visión conjunta de país. Juntar a gente con intereses, necesidades y aspiraciones para ponerse de acuerdo en la clase de país que se quiere, no fue ni es una tarea fácil. Uno de los grandes méritos de la labor fue lograr consensuar un texto base que permitió delinear objetivos comunes, reconociendo que el documento es una materia viva, mejorable y perfectible. Luego fue discutido con cientos de dirigentes de la sociedad civil en todas las provincias y comarcas indígenas del país, y por los municipios, a través de talleres participativos y productos comunicativos populares; los eventos se convirtieron en espacio de encuentro y articulación. Pese a esto, la Visión fue casi olvidada hasta que en mayo del año pasado los firmantes y nuevos adherentes se reunieron para constituir el Foro Panamá 2020.
Mirar hacia el futuro y visualizarlo intencionando lo que se quiere construir en forma realista, no es escaparse de la realidad; los problemas cotidianos no deben ahogar hasta el punto de limitar y paralizar la acción necesaria, pues precisamente para superar los dilemas de hoy se debe contar con la posibilidad transformadora, que otorga el tener la capacidad de levantar un horizonte futuro (el allá) ligado íntimamente a la situación actual (el aquí). El aquí y el allá son interactivos, pues permanecer sólo en el aquí es pecar de falta de visión estratégica; pero situarse únicamente en el allá, es divorciarse de las situaciones y posibilidades concretas. Al mismo tiempo el allá debe ser producto de la relación estrecha y necesaria entre lo que se quiere y lo que se puede, entre una perspectiva estratégica que debe ir de la mano con la factibilidad de lo que se quiere realizar.
El pasado no conduce automáticamente a un futuro. Las dinámicas de transformación deben tener la posibilidad de enrumbar, corregir o superar las condiciones del presente para acercarnos al futuro posible y deseado. Así, si pensamos en el mañana y actuamos en el hoy apuntando a una visión holística de la Visión 2020 (democracia, el desarrollo, la autodeterminación, la sostenibilidad, la equidad y la ética) a través del impulso de procesos participativos e incluyentes, podremos avanzar en esa dirección a través de la identificación de problemas, el reconocimiento de las brechas entre el futuro deseado y posible; y la situación vivida actualmente, realizando los esfuerzos necesarios para superarla.
¿Están interiorizados estos objetivos en nuestros líderes y dirigentes? ¿Son ampliamente manejados por la opinión pública? ¿Están contenidos en los planes de gobierno de los partidos, en los programas gubernamentales, en los currículos educativos, en las promesas cumplidas o por cumplir, en las decisiones que se asumen?
La Visión Nacional 2020 y la constitución del Foro Panamá 2020 representa la posibilidad de: Mirar la realidad con más profundidad estratégica en función de una política de Estado y no sólo de gobierno. Repensar los objetivos nacionales inmediatos a la luz de una proyección más integral y articulada, abriendo la discusión sobre los temas relacionados con los cambios necesarios y creando las condiciones para actuar en dirección a esos cambios. Permite la articulación entre sectores hasta ahora fragmentados, que pueden encontrar espacios de búsquedas de consensos y negociación. Incorpora el concepto de cultura de medición y rendición de cuentas en especial a través del visionómetro. Crea condiciones para un pacto nacional en torno a objetivos claves y través de mecanismos fundamentales como un sistema de integridad, una nueva Constitución y visionómetro, herramienta de auditoría social.
El producto es un documento que señala temas como la democracia, el desarrollo económico, la equidad social, la autodeterminación y la sostenibilidad ambiental como las cinco puntas de la misma estrella, como los cinco aspectos claves que, articulados entre sí, dibujan la sociedad que queremos tener y construir para el futuro marcado por el año 2020. Ninguna de estas puntas debe proyectarse prescindiendo de las otras, lo que mutilaría la integralidad necesaria para el pleno desenvolvimiento porque, por ejemplo, el crecimiento económico sin equidad es excluyente para las mayorías; la autodeterminación sin democracia está huérfana de su base de sustentación; la democracia sin desarrollo económico no se sostiene por mucho tiempo; y el crecimiento económico sin sostenibilidad ambiental puede atentar contra la sobrevivencia y la calidad de vida de la gente.
(raulleisr@hotmail.com)
Es bueno recordar que el documento Visión Nacional 2020 fue firmado hace casi cinco años por los representantes de la sociedad civil panameña y todos los partidos políticos, que hicieron un alto en las pugnas políticas y sociales para suscribir esta visión conjunta de país. Juntar a gente con intereses, necesidades y aspiraciones para ponerse de acuerdo en la clase de país que se quiere, no fue ni es una tarea fácil. Uno de los grandes méritos de la labor fue lograr consensuar un texto base que permitió delinear objetivos comunes, reconociendo que el documento es una materia viva, mejorable y perfectible. Luego fue discutido con cientos de dirigentes de la sociedad civil en todas las provincias y comarcas indígenas del país, y por los municipios, a través de talleres participativos y productos comunicativos populares; los eventos se convirtieron en espacio de encuentro y articulación. Pese a esto, la Visión fue casi olvidada hasta que en mayo del año pasado los firmantes y nuevos adherentes se reunieron para constituir el Foro Panamá 2020.
Mirar hacia el futuro y visualizarlo intencionando lo que se quiere construir en forma realista, no es escaparse de la realidad; los problemas cotidianos no deben ahogar hasta el punto de limitar y paralizar la acción necesaria, pues precisamente para superar los dilemas de hoy se debe contar con la posibilidad transformadora, que otorga el tener la capacidad de levantar un horizonte futuro (el allá) ligado íntimamente a la situación actual (el aquí). El aquí y el allá son interactivos, pues permanecer sólo en el aquí es pecar de falta de visión estratégica; pero situarse únicamente en el allá, es divorciarse de las situaciones y posibilidades concretas. Al mismo tiempo el allá debe ser producto de la relación estrecha y necesaria entre lo que se quiere y lo que se puede, entre una perspectiva estratégica que debe ir de la mano con la factibilidad de lo que se quiere realizar.
El pasado no conduce automáticamente a un futuro. Las dinámicas de transformación deben tener la posibilidad de enrumbar, corregir o superar las condiciones del presente para acercarnos al futuro posible y deseado. Así, si pensamos en el mañana y actuamos en el hoy apuntando a una visión holística de la Visión 2020 (democracia, el desarrollo, la autodeterminación, la sostenibilidad, la equidad y la ética) a través del impulso de procesos participativos e incluyentes, podremos avanzar en esa dirección a través de la identificación de problemas, el reconocimiento de las brechas entre el futuro deseado y posible; y la situación vivida actualmente, realizando los esfuerzos necesarios para superarla.
¿Están interiorizados estos objetivos en nuestros líderes y dirigentes? ¿Son ampliamente manejados por la opinión pública? ¿Están contenidos en los planes de gobierno de los partidos, en los programas gubernamentales, en los currículos educativos, en las promesas cumplidas o por cumplir, en las decisiones que se asumen?
La Visión Nacional 2020 y la constitución del Foro Panamá 2020 representa la posibilidad de: Mirar la realidad con más profundidad estratégica en función de una política de Estado y no sólo de gobierno. Repensar los objetivos nacionales inmediatos a la luz de una proyección más integral y articulada, abriendo la discusión sobre los temas relacionados con los cambios necesarios y creando las condiciones para actuar en dirección a esos cambios. Permite la articulación entre sectores hasta ahora fragmentados, que pueden encontrar espacios de búsquedas de consensos y negociación. Incorpora el concepto de cultura de medición y rendición de cuentas en especial a través del visionómetro. Crea condiciones para un pacto nacional en torno a objetivos claves y través de mecanismos fundamentales como un sistema de integridad, una nueva Constitución y visionómetro, herramienta de auditoría social.
El producto es un documento que señala temas como la democracia, el desarrollo económico, la equidad social, la autodeterminación y la sostenibilidad ambiental como las cinco puntas de la misma estrella, como los cinco aspectos claves que, articulados entre sí, dibujan la sociedad que queremos tener y construir para el futuro marcado por el año 2020. Ninguna de estas puntas debe proyectarse prescindiendo de las otras, lo que mutilaría la integralidad necesaria para el pleno desenvolvimiento porque, por ejemplo, el crecimiento económico sin equidad es excluyente para las mayorías; la autodeterminación sin democracia está huérfana de su base de sustentación; la democracia sin desarrollo económico no se sostiene por mucho tiempo; y el crecimiento económico sin sostenibilidad ambiental puede atentar contra la sobrevivencia y la calidad de vida de la gente.
(raulleisr@hotmail.com)