Codicia e ignorancia
El hecho que mejor marca la coyuntura política del país es la aprobación de la ley que ha venido a ser conocida popularmente como la “ley chorizo”. Esta muestra en su contenido la naturaleza del modelo socioeconómico que el gobierno quiere consolidar, apoyándose en una serie de medidas que buscan, entre otras cosas, reducir la capacidad de resistencia y negociación de los trabajadores, así como permitir una explotación de los recursos naturales del país alejada de los principios de la sostenibilidad. Se trata de un modelo que apunta hacia una reducción de los costos de producción que no se sustenta en el efectivo desarrollo de la eficiencia, en el uso de los recursos, sino en la desvalorización y agotamiento de la fuerza de trabajo y la naturaleza. Se trata, además, de un modelo que en la medida que estrecha más la ya deteriorada capacidad adquisitiva de los trabajadores tiene que centrarse en las exportaciones, que se construyen en la vía para la realización del excedente adicional que se arranca a los trabajadores y el medio ambiente. En este sentido constituye un modelo concentrante y excluyente apuntalado en la depredación de la fuerza de trabajo y el ambiente, el cual prioriza elementos tales como las maquiladoras y la minería a cielo abierto.
Desde el punto de vista de sus efectos se trata, de un proceso que llevará a que la participación de los salarios en el PIB, que ya bajó de 37.8% en el 2000 a el 30.0% en el 2008 se siga deteriorando, hasta llevar el nivel del salario real a un punto en que, dado el costo de vida, se ponga en riesgo la normal reproducción de la fuerza de trabajo. En relación al ambiente lo que se puede esperar es que el tipo de actividades que se pretenden desarrollar eleve la huella ecológica del país a niveles muy superiores a su biocapacidad, poniendo en peligro la sostenibilidad de muchos de nuestros ecosistemas. En otro lugar ya habíamos advertido que es altamente probable que el déficit ecológico del país aparezca por primera vez en el 2011, a partir de donde alcanzará a cerca del 27.0% de nuestra biocapacidad.
Si lo anterior muestra el nivel de codicia que con respecto a sus beneficios económicos tienen quienes impulsan la “ley chorizo”, existe otro aspecto que muestra su ignorancia sobre la situación económica internacional. Si bien las autoridades panameñas optan por una desarrollo volcado al exterior, los EE.UU., de acuerdo a el propio Bernanke solo mostrará una recuperación difícil y moderada, mientras que la complicada situación de Europa, como lo señala Krugman, tiene la capacidad de complicar toda la recuperación, la que también se dificulta, debe agregarse, debido al enfriamiento deliberado del mercado inmobiliario en China. En estas circunstancias apostar a un modelo de crecimiento totalmente extrovertido es un error.
La movilización de los sectores afectados por dicho modelo se hace indispensable para demostrar que otro mundo es posible.