Coincidencia: 1 Cor. 3/4 ss
Después de varios meses de estar sometidos a la batería de las propagandas de los distintos grupos políticos que se aprestan a formar sus cuadros para la próxima temporada electoral del 2009. Por coincidencia, la liturgia de la palabra, en nuestra Iglesia católica durante esta XXII semana del tiempo ordinario, nos ofrece la lectura de la primera carta a los Corintios del Apóstol San Pablo, en el capítulo tercero.
"Mientras uno dice: "Yo soy de Pablo", y el otro: "Yo soy de Apolo", ¿qué son ustedes sino hombres como todos? Más adelante afirma que nadie es de nadie. Y en realidad, en esta refriega por el poder, miles de compatriotas afirman que son de alguien. Y es que en esta lucha se manifiesta como el instinto de conservación del estatus socio-económico de muchos. Porque viéndolo bien, muchos tienen su estatus social como consecuencia de haber vivido del gobierno, del sueldo estable del gobierno, por muchos años, no sólo de este gobierno sino de todos los anteriores. Otro grupo de personas en línea ascendente creen que ya les llegó su turno de probar cómo les va y se arriman a alguien que tiene posibilidades ciertas de obtener el poder y se declara "yo soy de fulano o de fulana", según sea el candidato o candidata. Los que han probado las mieles del poder, no van a soltar lo que los ha ubicado en la curul productiva de estatus socio-económico y tratan de reelegirse ofreciendo consignas inexactas. Concretamente: que van a resolver no sé cuántos problemas que nadie ha podido y que vienen de arrastre. Y lo más inexacto, que quieren luchar por la patria,(¿?) por su gente, por su calidad mejor de vida, faltando al quórum de la Asamblea, y eso que irremediablemente sucede con todas las legislaturas, y nos dice Pablo en su carta, diciendo en el verso 18: "que nadie se engañe a sí mismo".
Conectando este fenómeno de conducta con el problema de la educación de la juventud, en parte encontramos explicación de la apatía del estudiante, de los informes negativos de nuestra educación, al ver que el asunto en la vida no es tanto estudiar, ya que si te amarras a un político ganador, estás hecho, no hace falta estudiar mucho, basta con poco y lo demás es viveza, como de hecho comprobamos con muchos en la actualidad. El que se educa con empeño y no es político a lo panameño, ¿tendrá mucho futuro? Parece dependerá de "quién sea". A la postre "todos somos de Cristo y Cristo es de Dios".