Coincidencia y cómputos
Comencemos por citar, en esta ocasión, la nota editorial de uno de los diarios de mayor circulación entre nosotros, en su entrega del domingo último, que dice: "No cabe duda de que si los magistrados del Tribunal Electoral, el Fiscal Electoral y las autoridades correspondientes no toman las medidas necesarias para evitar las compras de votos y manipulaciones al electorado con dinero privado o del Estado, y envían a los culpables a la cárcel, estas prácticas se institucionalizarán en cada elección"
El domingo 2 de mayo, a las ocho de la noche, iniciamos, por nuestra parte, la redacción del artículo publicado el miércoles 4 en El Panamá América, con el título "¿Un gran ejemplo de democracia?", en el que sostuvimos la opinión de que las elecciones, cuyos resultados presidenciales fueron conocidos a pocas horas del cierre de las urnas, tenían los caracteres derivados de la ultra degradación institucional padecida por el país en las dos últimas décadas.
Lo expusimos con una terminología de análisis de la realidad panameña que se vino acumulando desde 1903 en adelante, por lo cual no nos sorprendimos de que la práctica eleccionaria nacional fuera el resultado de esa ultra degradación escandalosa y aberrante, y no "la gran fiesta democrática" pregonada en la noche del pasado 2, y luego los días 3 y 4 de mayo.
Presumíamos que cuando se iniciaran los cómputos para los legisladores, se impondría una realidad conocida de antemano, que para nosotros se ha establecido a través de la partidocracia imperante desde 1983, que constitucional, legal y efectivamente señorea la vida pública del Istmo.
Consideramos que por la misma causa apuntada aquí, el Presidente Electo, Sr. Torrijos, hablando en tal carácter, ha anunciado una "transformación total de la vida panameña", como propósito suyo ante el cual nosotros recordamos la frase de cuño popular, pero ya olvidado éste, de que "entre el dicho y el hecho, hay un tranvía llamado Deseo".
Continuemos con nuestro análisis iniciado hace una semana, en este mismo diario. Simultáneamente, en varios lugares de la geografía panameña, al compás de los cómputos legislativos, comenzaron a estallar los bólidos de compras de votos, ventas de bonos en los supermercados, actas falseadas y demás "bellezas democráticas".
En la televisión y en la prensa de la primera semana de mayo están las pruebas, lo mismo en las manos del Fiscal Electoral, quien aparentemente fue a Darién y no descubrió el Mar del Sur, sino chequeras con cheques firmados en blanco, por altísimas cantidades.Aquí nos surgió una duda metódica al estilo del sabio Descartes: ¿Cómo era que en el mismo instante del voto presidencial democrático, puro y honesto hasta decir no más, se hubieran producido tan brillantes muestras de la politiquería panameña? Semejante dualismo lo dejamos para la historia patria, porque no lo podemos explicar.
Pero he aquí que los resultados presidenciales también trajeron paradojas, por decir lo menos. Ya pocas semanas antes del 2 de mayo, un sobrino del jefe de Solidaridad, partidito que tuvo el gran acierto de postular a Endara, se matriculó en la nómina del Sr. Torrijos como Primer Vicepresidente. En otras palabras, de la familia política endarista surgió un aliado del PRD, que dejaría casi sin votos a los candidatos vicepresidentes Ford y Posee, porque era Vicepresidente de Torrijos.
Finalmente, las cifras de votos obtenidos por las nóminas tienen, políticamente, un gran significado. Fue notoria y atronadora la propaganda del PRD y a su candidato Martín. Ello explica, en parte, la cantidad de votos que recibió, porque si la propaganda no servía, por qué gastaron tanto en ella, por televisión, periódicos, radio, vallas y retratos por todas partes?
Además, el examen de las cifras partidistas de votos resulta muy elocuente. Endara obtuvo el segundo lugar con 462,824 votos, porque no pocos abandonaron la línea del arnulfismo oficial, que hizo un papel muy deslucido con 162,830 votos; una verdadera debacle, un desastre asombroso.
El MOLIRENA quedó con 60,106 sufragios, pobre 4%. Los grandes desaciertos gubernamentales y los grandes escándalos matizados de corrupción explican este debacle de partidos en el poder, que parecen haber quedado heridos de muerte.
Actualicemos la vida rural y su producción, relacionándola con los de la capital y permitiendo una mejor distribución de la riqueza.
Agua potable es imprescindible para el desarrollo del país, igual que un bajo costo de la electricidad y teléfonos.
En fin, sería de nunca acabar y permitir la mejor alternativa a quien únicamente busca cómo meter la mano.
Esto es sólo las preliminares del plan de gobierno para poner en práctica una demostración de amor a la patria, acabando con el juega vivo que instituyeron los militares; con el paternalismo que implantó Omar y con el cambia de tolda como el Presidente del Tribunal Electoral en su discurso. Rey muerto, rey puesto.
Panamá necesita de sus hijos, sin intereses partidistas, con desprendimiento y demostrando que solamente así, saldremos adelante. Que viva Panamá y la democracia.
El domingo 2 de mayo, a las ocho de la noche, iniciamos, por nuestra parte, la redacción del artículo publicado el miércoles 4 en El Panamá América, con el título "¿Un gran ejemplo de democracia?", en el que sostuvimos la opinión de que las elecciones, cuyos resultados presidenciales fueron conocidos a pocas horas del cierre de las urnas, tenían los caracteres derivados de la ultra degradación institucional padecida por el país en las dos últimas décadas.
Lo expusimos con una terminología de análisis de la realidad panameña que se vino acumulando desde 1903 en adelante, por lo cual no nos sorprendimos de que la práctica eleccionaria nacional fuera el resultado de esa ultra degradación escandalosa y aberrante, y no "la gran fiesta democrática" pregonada en la noche del pasado 2, y luego los días 3 y 4 de mayo.
Presumíamos que cuando se iniciaran los cómputos para los legisladores, se impondría una realidad conocida de antemano, que para nosotros se ha establecido a través de la partidocracia imperante desde 1983, que constitucional, legal y efectivamente señorea la vida pública del Istmo.
Consideramos que por la misma causa apuntada aquí, el Presidente Electo, Sr. Torrijos, hablando en tal carácter, ha anunciado una "transformación total de la vida panameña", como propósito suyo ante el cual nosotros recordamos la frase de cuño popular, pero ya olvidado éste, de que "entre el dicho y el hecho, hay un tranvía llamado Deseo".
Continuemos con nuestro análisis iniciado hace una semana, en este mismo diario. Simultáneamente, en varios lugares de la geografía panameña, al compás de los cómputos legislativos, comenzaron a estallar los bólidos de compras de votos, ventas de bonos en los supermercados, actas falseadas y demás "bellezas democráticas".
En la televisión y en la prensa de la primera semana de mayo están las pruebas, lo mismo en las manos del Fiscal Electoral, quien aparentemente fue a Darién y no descubrió el Mar del Sur, sino chequeras con cheques firmados en blanco, por altísimas cantidades.Aquí nos surgió una duda metódica al estilo del sabio Descartes: ¿Cómo era que en el mismo instante del voto presidencial democrático, puro y honesto hasta decir no más, se hubieran producido tan brillantes muestras de la politiquería panameña? Semejante dualismo lo dejamos para la historia patria, porque no lo podemos explicar.
Pero he aquí que los resultados presidenciales también trajeron paradojas, por decir lo menos. Ya pocas semanas antes del 2 de mayo, un sobrino del jefe de Solidaridad, partidito que tuvo el gran acierto de postular a Endara, se matriculó en la nómina del Sr. Torrijos como Primer Vicepresidente. En otras palabras, de la familia política endarista surgió un aliado del PRD, que dejaría casi sin votos a los candidatos vicepresidentes Ford y Posee, porque era Vicepresidente de Torrijos.
Finalmente, las cifras de votos obtenidos por las nóminas tienen, políticamente, un gran significado. Fue notoria y atronadora la propaganda del PRD y a su candidato Martín. Ello explica, en parte, la cantidad de votos que recibió, porque si la propaganda no servía, por qué gastaron tanto en ella, por televisión, periódicos, radio, vallas y retratos por todas partes?
Además, el examen de las cifras partidistas de votos resulta muy elocuente. Endara obtuvo el segundo lugar con 462,824 votos, porque no pocos abandonaron la línea del arnulfismo oficial, que hizo un papel muy deslucido con 162,830 votos; una verdadera debacle, un desastre asombroso.
El MOLIRENA quedó con 60,106 sufragios, pobre 4%. Los grandes desaciertos gubernamentales y los grandes escándalos matizados de corrupción explican este debacle de partidos en el poder, que parecen haber quedado heridos de muerte.
Actualicemos la vida rural y su producción, relacionándola con los de la capital y permitiendo una mejor distribución de la riqueza.
Agua potable es imprescindible para el desarrollo del país, igual que un bajo costo de la electricidad y teléfonos.
En fin, sería de nunca acabar y permitir la mejor alternativa a quien únicamente busca cómo meter la mano.
Esto es sólo las preliminares del plan de gobierno para poner en práctica una demostración de amor a la patria, acabando con el juega vivo que instituyeron los militares; con el paternalismo que implantó Omar y con el cambia de tolda como el Presidente del Tribunal Electoral en su discurso. Rey muerto, rey puesto.
Panamá necesita de sus hijos, sin intereses partidistas, con desprendimiento y demostrando que solamente así, saldremos adelante. Que viva Panamá y la democracia.