Colón, de elegidos y bonos
Un increíble número de gobernantes, fiscales y jueces torpes y/o corruptos es una de las tantas repercusiones de un aberrante sistema electoral. El caso de la Alcaldesa de Colón, Tesorero y ediles no es más que una premiosidad que, con sabor a corruptelas, acontece cotidianamente. La escandalosa dimensión y repercusiones internacionales de la tosquedad de los municipales colonenses, obstaculiza beneficiarlos con la habitual impunidad que disfrutan sus símiles de otros municipios roídos por estupideces y corruptelas.
Son pocos los que han advertido el significado de un aspecto de la controversia colonense, nos referimos al pretexto de la Alcaldesa de acusar al diputado Jacobo Salas como fraguador de su infortunio. Irreflexivamente, el dignatario del "democrático directorio nacional Arnulfista, negó la intriga tras recordarle que ella debe el cargo a él, porque él manipuló su postulación por encima de sus copartidarios colonenses, a tal punto que le pidió que erradicara su ideario Molirena y se inscribiera Arnulfista. Imagino que la bondad de Salas obedeció a una de dos: cofradía o porque estimó que la ex molinerista poseía los dones para representar al Directorio Arnulfista y a él, con eficiente lealtad, en el ejercicio de la Alcaldía. Por los resultados erró Salas en cualesquiera, puesto que resultó el decir: "Cada vez que privilegies a quien no lo merece, garantizarás a buen enemigo. Después de todo, lo actuado por el diputado Salas, no es delito, ni falta, pero sí los agradecidos diezmos del IDAAN a un partido, por nombramientos en un Panamá donde emplearse es tan difícil como ganarse la lotería.
Pero, según el sistema, veamos el tamaño electoral que responde la elección de la alcaldesa y los 14 concejales (representantes): La alcaldesa lo fue por 17 mil (28%) de los 63 mil electores o sea que 46 mil (62%) no apoyó su candidatura. Respecto a los concejales, de los 14 corregimientos, el PRD se acreditó 6 con 7 mil (26%) de los 28 mil que votaron; el Arnulfista 4 con 5 mil (23%) de los 22 mil que votaron (en dos, gracias a postulaciones multipartidistas) y los 4 restantes se lo repartieron entre un independiente y los partidos Liberal Nacional, Papa Egoró y Liberal con 3 mil (22%) de 15 mil (tres sin partidos, que nos imaginamos ya se habrán alineado e inscrito en conveniente). En síntesis, los 14 fueron "elegidos por una minúscula minoría de 16 mil (24%) de un total 66 mil electores, o sea que los votos de 51 mil electores fueron al basurero del sistema.
Pero ahí no quedó todo, la delimitación artificiosa de corregimientos manufacturada por el corruptor PRD, con el propósito no sólo de adecuarse desproporcionalmente de concejales a lo largo del país con votos minoritarios sino para desconcentrar la posibilidad electiva de los más capaces tras una participación global de todo el distrito, nos revela que lograron 5 corregimientos con porcentajes que fluctúan entre el 20% y 25% y sólo en uno con un 31% (casualmente el que más, porcentualmente, entre los 14). Hubo incluso el ungido por un 17%.
Lo cierto es que se posesionan, supuestamente, para legislar ordenanzas y sancionar presupuestos para toda la ciudadanía de Colón, con el mismo salario y corruptoras partidas corregimentales que manejan a su arbitrio y algunos, de pocos dudar, para beneficio propio o de terceros; pero en el corregimiento de Barrio Norte votaron 10 mil mientras que en Santa Rosa 600. Este es el esquema corruptor de la voluntad y representatividad electoral, del que no puede generar otro producto que gobernantes mediocres y corruptos como la génesis de sus proclamaciones.
Son pocos los que han advertido el significado de un aspecto de la controversia colonense, nos referimos al pretexto de la Alcaldesa de acusar al diputado Jacobo Salas como fraguador de su infortunio. Irreflexivamente, el dignatario del "democrático directorio nacional Arnulfista, negó la intriga tras recordarle que ella debe el cargo a él, porque él manipuló su postulación por encima de sus copartidarios colonenses, a tal punto que le pidió que erradicara su ideario Molirena y se inscribiera Arnulfista. Imagino que la bondad de Salas obedeció a una de dos: cofradía o porque estimó que la ex molinerista poseía los dones para representar al Directorio Arnulfista y a él, con eficiente lealtad, en el ejercicio de la Alcaldía. Por los resultados erró Salas en cualesquiera, puesto que resultó el decir: "Cada vez que privilegies a quien no lo merece, garantizarás a buen enemigo. Después de todo, lo actuado por el diputado Salas, no es delito, ni falta, pero sí los agradecidos diezmos del IDAAN a un partido, por nombramientos en un Panamá donde emplearse es tan difícil como ganarse la lotería.
Pero, según el sistema, veamos el tamaño electoral que responde la elección de la alcaldesa y los 14 concejales (representantes): La alcaldesa lo fue por 17 mil (28%) de los 63 mil electores o sea que 46 mil (62%) no apoyó su candidatura. Respecto a los concejales, de los 14 corregimientos, el PRD se acreditó 6 con 7 mil (26%) de los 28 mil que votaron; el Arnulfista 4 con 5 mil (23%) de los 22 mil que votaron (en dos, gracias a postulaciones multipartidistas) y los 4 restantes se lo repartieron entre un independiente y los partidos Liberal Nacional, Papa Egoró y Liberal con 3 mil (22%) de 15 mil (tres sin partidos, que nos imaginamos ya se habrán alineado e inscrito en conveniente). En síntesis, los 14 fueron "elegidos por una minúscula minoría de 16 mil (24%) de un total 66 mil electores, o sea que los votos de 51 mil electores fueron al basurero del sistema.
Pero ahí no quedó todo, la delimitación artificiosa de corregimientos manufacturada por el corruptor PRD, con el propósito no sólo de adecuarse desproporcionalmente de concejales a lo largo del país con votos minoritarios sino para desconcentrar la posibilidad electiva de los más capaces tras una participación global de todo el distrito, nos revela que lograron 5 corregimientos con porcentajes que fluctúan entre el 20% y 25% y sólo en uno con un 31% (casualmente el que más, porcentualmente, entre los 14). Hubo incluso el ungido por un 17%.
Lo cierto es que se posesionan, supuestamente, para legislar ordenanzas y sancionar presupuestos para toda la ciudadanía de Colón, con el mismo salario y corruptoras partidas corregimentales que manejan a su arbitrio y algunos, de pocos dudar, para beneficio propio o de terceros; pero en el corregimiento de Barrio Norte votaron 10 mil mientras que en Santa Rosa 600. Este es el esquema corruptor de la voluntad y representatividad electoral, del que no puede generar otro producto que gobernantes mediocres y corruptos como la génesis de sus proclamaciones.