Comarcas de pobreza
La idea de las comarcas indígenas fue noble con resultados perversos. No más del 9% de la población del país se ha reservado alrededor del 21% del territorio nacional. Los indígenas pueden residir también en cualquier otra parte de la República.
El efecto más patético del fracaso de la idea es el económico. El 99% de los habitantes de las comarcas vive en pobreza y el 90% lo hace en pobreza extrema. Los programas sociales de los gobiernos casi no llegan, y si lo hacen, es de forma muy ineficiente; además, el modelo de propiedad colectiva de la tierra, produce un comunismo primitivo que impide la formación de capital local.
Los choques entre colonos e indígenas son síntomas de un problema mucho mayor que no se ha resuelto con el modelo actual. Si el propósito de las comarcas era el conservacionista, lo lograron. Conservaron todo el atraso y la pobreza, y sin ninguna garantía por la preservación de su cultura.