Comentarios sobre la pobreza
Sin lugar a dudas que en cuanto a la pobreza, el asunto radica no tanto en indagar sus razones sino las vías para superarla. No obstante, en países menos afortunados en materia de progreso como el nuestro, se ha dicho hasta la saciedad que el estado de insuficiencia material de muchas personas, a pesar de las prácticas anti-bebe que se vienen ensayando, a propósito con relativo éxito, se debe principalmente a la llamada mala distribución de la riqueza, "...de los panes y peces", como dijere E. Galeano, y no tanto a la corrupción o la holgazanería como popularmente se argumenta.
En efecto, la riqueza está hecha, y hecha por los trabajadores; lo que está es repartida injustamente, situación que explica igualmente que dichos trabajadores no sean haraganes sino que están sobreexplotados. Es así que en un país donde todavía no se logra la cifra de 3 millones personas, al tiempo que se logra producir más de 10,000 millones de dólares en bienes y servicios por año, se sugiere que a cada panameño habría de tocarle más de $3000 de esa riqueza generada, algo más de lo equivalente al salario mínimo. Empero, la realidad es que más del 40% de dicha población, en vista de sus regateados ingresos o a falta de ellos, se mantiene inmersa en la escasez de alimentos, de agua potable, de una vivienda digna, de salud y educación, presionados a la degradación del medio ambiente, condenándolos a muchos de ellos, a la muerte por hambre, al tiempo que muchos del resto, pudientes, mueren por indigestión. Así tenemos, de un lado, una inmensa riqueza y cantidad de productos, del otro, hay una gran masa, incapacitada de adquirir aquellos productos. De allí que esta nación sea vanguardia de la peor distribución de la riqueza en la región, y ocupe lugares cada vez más distantes (No. 57) en el concurso del Desarrollo Humano.
Este mal radica en las condiciones que privilegia la sociedad en que nos toca vivir, agravada por el colonialismo y otros. Este sistema de recursos productivos en manos de ciertos grupos que se inspiran en la máxima explotación de los mismos a objeto de seguir multiplicando y acumulando con creces las utilidades, va de la mano con un gran sentimiento de egoísmo y sectarismo, que en condiciones sociales y económicas claramente rezagadas, especialmente en los órdenes institucionales, jurisprudenciales, y de administración de la cosa pública, entre otros, se abusa con exagerada frecuencia del resto, vía de los precios, salarios, tributación al fisco, intereses bancarios, etc., cosa que entendida cada vez más por la población genera, per se, ánimos adversos al aumento de la productividad, al ingreso y al continuo proceso de capitalización y, lo más preocupante, sentimientos de inquietud muy diferentes de la envidia, pero que contienen, no obstante, gérmenes de insatisfacción que tienden a conspirar con la cohesión social.
Muy particularmente la sociedad viene experimentando un sentimiento de mala jugada por las políticas económicas de contenido neoliberal que se vienen aplicando, dadas en nombre de la superación de los males heredados del proteccionismo y paternalismo, asociados a un ensayo oportunista en materia de política económica exterior, específicamente, en disminución de aranceles que no van acompañadas de las respectivas acciones de antimonopolios o que se han traducido en "espejismos" de mercado para los consumidores, empujándolos, aún más, bajo la curva de la pobreza y a una diferencia de ingresos entre grupos extremos similar al promedio de América Latina dado en una proporción de 17.5 a 1.
Claro está que la solución de semejante problema pasa por el tamiz de un cambio profundo de estructuras sociales y económicas y no de simples acciones que conducen a escenarios "óptimos" desde la perspectiva de los menos necesitados como la pretensión de que el mercado con su "mano invisible" logre corregir estas distorsiones, sin querer despreciar el aporte de Smith y Ricardo en cuanto al valor de la especialización, del comercio exterior, y la productividad en la multiplicación de los "panes y peces".
Sentimos que nuestra aseveración anterior es así, pues la praxis enseña que el asunto no se trata de simples explicaciones del fenómeno o de multiplicación de bienes, pues el crecimiento económico no equivale automáticamente a bienestar social, por ende se trata de cambios de conducta, de valores como la moral de quienes, aún padeciendo de indigestión, no conjugan el verbo equidad en el reparto, sino por el contrario, repartir con mezquindad.
Por su parte, Lince precisó que cuando el banco detectó que The Providence tenía problemas financieros, retiró los 10 millones de dólares que tenía como cuentahabiente y los 30 millones que mantenía en calidad de préstamos.
Hace dos días la Fiscalía Tercera de Circuito ordenó la detención preventiva de Sebastián Méndez, el principal acusado del derrumbe de The Providence, al causar pérdidas por 24 millones de dólares a 400 ahorristas.
Pero con esta medida penal, parece que no termina la batalla de los cuentahabientes. Ahora persiguen que el dinero que se les adeuda sea devuelto por Banco DISA.
Al declararse también la quiebra de Banco Disa, los cuentahabientes de The Providence solicitaron formar parte del grupo a liquidar. The Providence presentó ante los liquidadores de la entidad bancaria la solicitud de inclusión de crédito por 35 millones de dólares, pero a éstos no se les incluyó en el informe preliminar, lo cual corroboraron en el documento final, aunque se les exigió declararlo como acreedor legítimo.
Ante esta negativa el curador decidió impugnar la resolución de Banco DISA, por lo que queda esperan una respuesta de la impugnación, que es analizada en la Sala Tercera.
Al tratar de obtener una versión de Banco DISA, Eduardo Pazmiño, como parte del grupo de liquidadores del banco, decidió no hacer, por el momento, comentarios al respecto.
Mientras tanto, Maitín explicó que la solicitud de arresto de Méndez fue una resolución dictada por el Ministerio Público a instancia de un oficio de investigación, pero esto es independiente de la quiebra.
"Ahora lo que sigue es hacer los análisis correspondientes para definir las acciones que se plantearán. Tenemos que determinar si participaremos como querellantes en el proceso penal o vamos ha ejercer el derecho como víctimas", dijo Maitín.
Maitín reitera que la quiebra de The Providence se debió fundamentalmente al retiro de los fondos de Banco DISA. Mientras tanto, se avanza en el proceso de quiebra, vendiendo inmuebles que se han podido ubicar.
En efecto, la riqueza está hecha, y hecha por los trabajadores; lo que está es repartida injustamente, situación que explica igualmente que dichos trabajadores no sean haraganes sino que están sobreexplotados. Es así que en un país donde todavía no se logra la cifra de 3 millones personas, al tiempo que se logra producir más de 10,000 millones de dólares en bienes y servicios por año, se sugiere que a cada panameño habría de tocarle más de $3000 de esa riqueza generada, algo más de lo equivalente al salario mínimo. Empero, la realidad es que más del 40% de dicha población, en vista de sus regateados ingresos o a falta de ellos, se mantiene inmersa en la escasez de alimentos, de agua potable, de una vivienda digna, de salud y educación, presionados a la degradación del medio ambiente, condenándolos a muchos de ellos, a la muerte por hambre, al tiempo que muchos del resto, pudientes, mueren por indigestión. Así tenemos, de un lado, una inmensa riqueza y cantidad de productos, del otro, hay una gran masa, incapacitada de adquirir aquellos productos. De allí que esta nación sea vanguardia de la peor distribución de la riqueza en la región, y ocupe lugares cada vez más distantes (No. 57) en el concurso del Desarrollo Humano.
Este mal radica en las condiciones que privilegia la sociedad en que nos toca vivir, agravada por el colonialismo y otros. Este sistema de recursos productivos en manos de ciertos grupos que se inspiran en la máxima explotación de los mismos a objeto de seguir multiplicando y acumulando con creces las utilidades, va de la mano con un gran sentimiento de egoísmo y sectarismo, que en condiciones sociales y económicas claramente rezagadas, especialmente en los órdenes institucionales, jurisprudenciales, y de administración de la cosa pública, entre otros, se abusa con exagerada frecuencia del resto, vía de los precios, salarios, tributación al fisco, intereses bancarios, etc., cosa que entendida cada vez más por la población genera, per se, ánimos adversos al aumento de la productividad, al ingreso y al continuo proceso de capitalización y, lo más preocupante, sentimientos de inquietud muy diferentes de la envidia, pero que contienen, no obstante, gérmenes de insatisfacción que tienden a conspirar con la cohesión social.
Muy particularmente la sociedad viene experimentando un sentimiento de mala jugada por las políticas económicas de contenido neoliberal que se vienen aplicando, dadas en nombre de la superación de los males heredados del proteccionismo y paternalismo, asociados a un ensayo oportunista en materia de política económica exterior, específicamente, en disminución de aranceles que no van acompañadas de las respectivas acciones de antimonopolios o que se han traducido en "espejismos" de mercado para los consumidores, empujándolos, aún más, bajo la curva de la pobreza y a una diferencia de ingresos entre grupos extremos similar al promedio de América Latina dado en una proporción de 17.5 a 1.
Claro está que la solución de semejante problema pasa por el tamiz de un cambio profundo de estructuras sociales y económicas y no de simples acciones que conducen a escenarios "óptimos" desde la perspectiva de los menos necesitados como la pretensión de que el mercado con su "mano invisible" logre corregir estas distorsiones, sin querer despreciar el aporte de Smith y Ricardo en cuanto al valor de la especialización, del comercio exterior, y la productividad en la multiplicación de los "panes y peces".
Sentimos que nuestra aseveración anterior es así, pues la praxis enseña que el asunto no se trata de simples explicaciones del fenómeno o de multiplicación de bienes, pues el crecimiento económico no equivale automáticamente a bienestar social, por ende se trata de cambios de conducta, de valores como la moral de quienes, aún padeciendo de indigestión, no conjugan el verbo equidad en el reparto, sino por el contrario, repartir con mezquindad.
Por su parte, Lince precisó que cuando el banco detectó que The Providence tenía problemas financieros, retiró los 10 millones de dólares que tenía como cuentahabiente y los 30 millones que mantenía en calidad de préstamos.
Hace dos días la Fiscalía Tercera de Circuito ordenó la detención preventiva de Sebastián Méndez, el principal acusado del derrumbe de The Providence, al causar pérdidas por 24 millones de dólares a 400 ahorristas.
Pero con esta medida penal, parece que no termina la batalla de los cuentahabientes. Ahora persiguen que el dinero que se les adeuda sea devuelto por Banco DISA.
Al declararse también la quiebra de Banco Disa, los cuentahabientes de The Providence solicitaron formar parte del grupo a liquidar. The Providence presentó ante los liquidadores de la entidad bancaria la solicitud de inclusión de crédito por 35 millones de dólares, pero a éstos no se les incluyó en el informe preliminar, lo cual corroboraron en el documento final, aunque se les exigió declararlo como acreedor legítimo.
Ante esta negativa el curador decidió impugnar la resolución de Banco DISA, por lo que queda esperan una respuesta de la impugnación, que es analizada en la Sala Tercera.
Al tratar de obtener una versión de Banco DISA, Eduardo Pazmiño, como parte del grupo de liquidadores del banco, decidió no hacer, por el momento, comentarios al respecto.
Mientras tanto, Maitín explicó que la solicitud de arresto de Méndez fue una resolución dictada por el Ministerio Público a instancia de un oficio de investigación, pero esto es independiente de la quiebra.
"Ahora lo que sigue es hacer los análisis correspondientes para definir las acciones que se plantearán. Tenemos que determinar si participaremos como querellantes en el proceso penal o vamos ha ejercer el derecho como víctimas", dijo Maitín.
Maitín reitera que la quiebra de The Providence se debió fundamentalmente al retiro de los fondos de Banco DISA. Mientras tanto, se avanza en el proceso de quiebra, vendiendo inmuebles que se han podido ubicar.