Comercio electrónico I
Recordemos que la era de la industrialización, que comenzó el siglo antepasado, fue reemplazada por la apertura comercial internacional de la segunda mitad del siglo pasado, en cuyas postrimerías surge la era de la informática. Los aumentos en la productividad como resultado de la introducción de las computadoras u ordenadores personales en los puestos de trabajo han sido más significativos que la introducción de la máquina de combustión, los vehículos a motor y la electricidad. Aunque la "Nueva Economía" no prescindirá de estos últimos, los cuales requiere para su sustento, sí generará nueva riqueza en el intercambio electrónico de bienes y servicios.
Pero la "Nueva Economía" es precisamente el intercambio de bienes y servicios a través de medios electrónicos. Es, por ejemplo, la prestación de servicios y la venta de aplicaciones para computadoras no requiere la entrega física de un producto y su transporte de un lugar a otro. Está basada principalmente en el comercio electrónico a través del Internet, esa red casi anárquica de computadoras, cables y pulsaciones electrónicas que hoy día permite a una persona en los Andes compartir información, de cualquier tipo, con otra en Bruselas, el Sahara, Nueva Delhi o el Tíbet.
Lo que quizá no pusieron en perspectiva los inversionistas que inflaron los precios de los líderes del comercio electrónico fue que, a pesar de todas las informaciones inflamatorias que a diario aparecían en todos los medios, la incidencia macro económica de esa nueva corriente seguía siendo insignificante. Por ejemplo, en los Estados Unidos, país en el cual se cuenta con amplio acceso a Internet, en el 2000 las ventas al por menor no alcanzaron el 2.5% del total. Pero la caída del mercado de capitales no significa que esa "Nueva Economía" no producirá cambios y mucho menos que no producirá mayores beneficios para la sociedad moderna. Mientras que la industria de la informática creció un 11%, el comercio electrónico creció el doble.
Es por eso que vemos con buenos ojos la iniciativa del gobierno nacional de someter a la consideración de la Asamblea Legislativa un proyecto de ley que pretende adaptar la legislación nacional para atender las nuevas modalidades del comercio electrónico. A pesar de que ese proyecto fue el producto de análisis, estudios y consultas, el mismo adolece de ciertas deficiencias que deben ser corregidas antes de que se convierta en ley de la República. Sobre esas deficiencias comentaremos próximamente.
Pero la "Nueva Economía" es precisamente el intercambio de bienes y servicios a través de medios electrónicos. Es, por ejemplo, la prestación de servicios y la venta de aplicaciones para computadoras no requiere la entrega física de un producto y su transporte de un lugar a otro. Está basada principalmente en el comercio electrónico a través del Internet, esa red casi anárquica de computadoras, cables y pulsaciones electrónicas que hoy día permite a una persona en los Andes compartir información, de cualquier tipo, con otra en Bruselas, el Sahara, Nueva Delhi o el Tíbet.
Lo que quizá no pusieron en perspectiva los inversionistas que inflaron los precios de los líderes del comercio electrónico fue que, a pesar de todas las informaciones inflamatorias que a diario aparecían en todos los medios, la incidencia macro económica de esa nueva corriente seguía siendo insignificante. Por ejemplo, en los Estados Unidos, país en el cual se cuenta con amplio acceso a Internet, en el 2000 las ventas al por menor no alcanzaron el 2.5% del total. Pero la caída del mercado de capitales no significa que esa "Nueva Economía" no producirá cambios y mucho menos que no producirá mayores beneficios para la sociedad moderna. Mientras que la industria de la informática creció un 11%, el comercio electrónico creció el doble.
Es por eso que vemos con buenos ojos la iniciativa del gobierno nacional de someter a la consideración de la Asamblea Legislativa un proyecto de ley que pretende adaptar la legislación nacional para atender las nuevas modalidades del comercio electrónico. A pesar de que ese proyecto fue el producto de análisis, estudios y consultas, el mismo adolece de ciertas deficiencias que deben ser corregidas antes de que se convierta en ley de la República. Sobre esas deficiencias comentaremos próximamente.