Comienzo de la campaña electoral
Como quien dice, se izó oficialmente la bandera de la campaña electoral el 2 de enero; es hora de inscripción y escogimiento de candidatos a legisladores, alcaldes y representantes porque es el calendario electoral y hay que cumplirlo. Ha partido la carrera y allá vamos todos para llegar al 2 de mayo y tratar de obtener los mayores triunfos en este torneo. Se juega mucho en esta campaña porque de los que elijan los panameños depende el futuro de la patria, la cual hoy está muy golpeada. Tenemos que recuperarla y saber escoger las personas indicadas para que regrese la honestidad, la decencia, y traigan a este pueblo un poco de esperanza. Por esto mismo es necesario que los nacionales tengamos responsabilidad el día de las elecciones para que nuestra conciencia sepa estar tranquila después.
Serán cuatro meses de ardua tarea de todos los partidos; comenzarán los bombardeos y los discursos de los contrarios. Sin embargo, los candidatos son personas decentes, de buena crianza y que no pueden o no debieran presentarse al pueblo con decires equivocados y que desdigan de cada uno por las frases que utilicen contra sus adversarios.
Ha llegado la hora de las postulaciones de candidatos y cada partido cree hacerlo con los mejores. A pesar de esto, pareciera que algunos no están satisfechos con los escogidos y desean a los que eligen los otros colectivos. No deja de darse la circunstancia en que algunos dirigentes tratan de comprar con dinero, a veces sumas elevadas, a candidatos de otros partidos ya sea por considerarlos mejores o para neutralizar las postulaciones de los adversarios.
Los candidatos de Solidaridad han estado expuestos a elevados ofrecimientos para que se cambien de partido. Unos caen, pero, por suerte, son los menos. Me pregunto cuál será el objetivo de estos ofrecimientos, porque si tienen sus buenos candidatos, para qué quieren los nuestros y, si entre tantos adherentes que tienen, no pueden encontrar quien se les enfrenten, entonces no entiendo qué hacen en esta contienda electoral.
Pareciera que no tuvieran iniciativa ni originalidad y sólo esperan a ver a quiénes postulan los otros para tratar de comprarlos; o es que los nuestros son tan buenos que les temen y quieren sacarlos del medio. Ha habido ofrecimiento hasta de 250,000 balboas. A mí me daría vergüenza hacer esto, ya que demostraría que no cuento en mis filas con gente lo suficientemente capaz de ocupar posiciones en puestos de elección. Lo bueno de esta situación es que sirve para indicarnos que la mayoría de los panameños aún es honesta y no se vende por un puñado de monedas o de billetes; prefiere conservar su dignidad y trabajar con su conciencia.
Qué lástima que tengan que recurrir a esas artimañas. Pero sí quiero decir algo: Aquellos que aceptan la compra, bien idos están porque acá no tienen cupo.
Por otro lado, quiero hacer un llamado a todos los candidatos a puestos de elección para que mantengan la cordura en sus palabras, en sus discursos; que no se desboquen con insultos, con frases hirientes, personales ni políticas, y que se conserve la altura para no regresar al año 1968 cuando tocaron fondo los políticos, pues se veían perdidos ante una avalancha de votos que no podían detener. Aquellos que se sintieron ofendidos deben luchar para que no se repita y evitar los insultos que luego abran brechas que no puedan cerrarse y permanezcan para siempre.
Hagamos una campaña como la de 1994 en la que los candidatos se trataban como personas decentes y no hubo insultos ni heridas. Lo ideal sería que cada candidato presente su programa de gobierno y trate de ganar adherentes no desmeritando a los otros, sino sobre la base de lo positivo que cada uno ofrezca.
Señores políticos: Llevemos esta campaña por los caminos rectos y evitemos herirnos. La honestidad y la decencia deben privar en la misma y adelante que para esto hemos evolucionado y madurado lo suficiente.
El pasado 13 de octubre el MOP y la empresa DYWIDAG abrieron los carriles inferiores de este intercambio vehicular.
Esta obra estableció además la construcción de un nuevo cajón pluvial para el río Curundú, que desemboca en las márgenes del Canal, después del Muelle 18.
La construcción de este intercambio incluyó adicionalmente la edificación de paradas de autobuses, mejoramiento de la avenida Ascanio Arosemena y señalización vial.
El objetivo de esta obra es agilizar el tránsito de los automovilistas que se desplazan del sector Oeste hacia el centro de la ciudad y viceversa, además de servir de complemento a la construcción del segundo puente sobre el Canal de Panamá.
Serán cuatro meses de ardua tarea de todos los partidos; comenzarán los bombardeos y los discursos de los contrarios. Sin embargo, los candidatos son personas decentes, de buena crianza y que no pueden o no debieran presentarse al pueblo con decires equivocados y que desdigan de cada uno por las frases que utilicen contra sus adversarios.
Ha llegado la hora de las postulaciones de candidatos y cada partido cree hacerlo con los mejores. A pesar de esto, pareciera que algunos no están satisfechos con los escogidos y desean a los que eligen los otros colectivos. No deja de darse la circunstancia en que algunos dirigentes tratan de comprar con dinero, a veces sumas elevadas, a candidatos de otros partidos ya sea por considerarlos mejores o para neutralizar las postulaciones de los adversarios.
Los candidatos de Solidaridad han estado expuestos a elevados ofrecimientos para que se cambien de partido. Unos caen, pero, por suerte, son los menos. Me pregunto cuál será el objetivo de estos ofrecimientos, porque si tienen sus buenos candidatos, para qué quieren los nuestros y, si entre tantos adherentes que tienen, no pueden encontrar quien se les enfrenten, entonces no entiendo qué hacen en esta contienda electoral.
Pareciera que no tuvieran iniciativa ni originalidad y sólo esperan a ver a quiénes postulan los otros para tratar de comprarlos; o es que los nuestros son tan buenos que les temen y quieren sacarlos del medio. Ha habido ofrecimiento hasta de 250,000 balboas. A mí me daría vergüenza hacer esto, ya que demostraría que no cuento en mis filas con gente lo suficientemente capaz de ocupar posiciones en puestos de elección. Lo bueno de esta situación es que sirve para indicarnos que la mayoría de los panameños aún es honesta y no se vende por un puñado de monedas o de billetes; prefiere conservar su dignidad y trabajar con su conciencia.
Qué lástima que tengan que recurrir a esas artimañas. Pero sí quiero decir algo: Aquellos que aceptan la compra, bien idos están porque acá no tienen cupo.
Por otro lado, quiero hacer un llamado a todos los candidatos a puestos de elección para que mantengan la cordura en sus palabras, en sus discursos; que no se desboquen con insultos, con frases hirientes, personales ni políticas, y que se conserve la altura para no regresar al año 1968 cuando tocaron fondo los políticos, pues se veían perdidos ante una avalancha de votos que no podían detener. Aquellos que se sintieron ofendidos deben luchar para que no se repita y evitar los insultos que luego abran brechas que no puedan cerrarse y permanezcan para siempre.
Hagamos una campaña como la de 1994 en la que los candidatos se trataban como personas decentes y no hubo insultos ni heridas. Lo ideal sería que cada candidato presente su programa de gobierno y trate de ganar adherentes no desmeritando a los otros, sino sobre la base de lo positivo que cada uno ofrezca.
Señores políticos: Llevemos esta campaña por los caminos rectos y evitemos herirnos. La honestidad y la decencia deben privar en la misma y adelante que para esto hemos evolucionado y madurado lo suficiente.
El pasado 13 de octubre el MOP y la empresa DYWIDAG abrieron los carriles inferiores de este intercambio vehicular.
Esta obra estableció además la construcción de un nuevo cajón pluvial para el río Curundú, que desemboca en las márgenes del Canal, después del Muelle 18.
La construcción de este intercambio incluyó adicionalmente la edificación de paradas de autobuses, mejoramiento de la avenida Ascanio Arosemena y señalización vial.
El objetivo de esta obra es agilizar el tránsito de los automovilistas que se desplazan del sector Oeste hacia el centro de la ciudad y viceversa, además de servir de complemento a la construcción del segundo puente sobre el Canal de Panamá.