Comisionado Jaime Ruiz, un reto institucional
La sabia y justa decisión de nombrar Director Encargado de la Policía Nacional a un excelente oficial, hagenerado críticas, algo propio de un período preelectoral. La búsqueda desesperada de votos hará que todo el accionar del gobierno sea censurada.
A los que alegan inconstitucionalidad les sugiero documentarse mejor. Lo que sí es inconstitucional es el Art. 41 de la Ley 18 del 3 de junio 1997 de la Policía Nacional, pues:
En la reforma a la Constitución 1994 se establece la Carrera Policial en el Capítulo tercero, Artículo 300; es decir, la Constitución no dice nada de quién debe dirigir la institución policial, así que éste inconstitucional no es. Después, en 1997, surge la Ley de la Policía con el artículo 41, el cual dice que el Director General debe ser un civil que no pertenezca a la carrera policial. Ese gran error (Art. 41) sí es inconstitucional, porque el Art. 19 de la Constitución dice: "no habrá fueros ni privilegios personales, ni discriminación por razón de raza, nacimiento, clase social, sexo, religión o ideas políticas". Por lo que el Art. 41 contiene clara discriminación. Jamás una Ley está por encima de la Constitución.
En ninguna ley que desarrolla las otras carreras consignados en la Constitución (Capítulo 3o. Art. 300: Carrera Administrativa, Judicial, Docente, Diplomática, Ciencias de la Salud, Policial, Ciencias Agropecuarias ), le prohíbe a sus miembros llegar al más alto cargo de los mismos. ¿Hay privilegios, hay discriminación o no?
A Jaime Ruiz (un buen oficial como muchos que tiene la Institución), las diferentes posiciones escaladas y las experiencias adquiridas en mas de 20 años le permiten conocer su trabajo y con que recurso humano cuenta; ha laborado en áreas administrativas y operativas; tiene disciplina, responsabilidad y don de mando.
Comisionado Ruiz, usted tiene un reto institucional y no dudo que hará las cosas bien. Siga trabajando, apóyese con lo mejor que tiene la institución que es su recurso humano en todos los niveles. Planifique, ponga su conocimiento y lleve la institución a puerto seguro. Lo van a querer descalificar porque se graduó en una escuela militar, aunque saben perfectamente que en sus últimos 18 años ha ejercido funciones policiales y no ignoran que ha sido instructor y formador de Oficiales de Policía.
El "cuco" del resurgimiento del militarismo para adversar su gestión les hace olvidar que en los primeros años de la década de 1990 aquí hubo un plan de "democratizar", de hacer una "reingeniería" con los oficiales que procedían de academias militares y convertirlos a Oficiales de Policía. Ninguno que no asistiera a esa "reingeniería" podían ingresar a la institución, entre muchos cursos y estudios lo enviaban a Georgia, la Academia Glynco. Testigos y gestores de esta programación son Ramón Lima, Ebrahim Asvat y Danilo Toro, quienes en esos momentos ocupaban los cargos de Viceministro de Gobierno, director y Secretario General de la Policía respectivamente. A lo expuesto deberá agregarle críticas a su accionar por parte de "sabios" que creen que porque dirigieron la Policía y la PTJ (excluyo al Lic. Asvat por sus recomendaciones positivas) son más analíticos y más tácticos-estratégicos que los del Pentágono.
Ruiz, prepárese también a cuestionamientos de ex miembros de la institución castrense, quienes están desfasados. Algunos padecen la "enfermedad del protagonismo" y múltiples veces sus voces trasnochadas le hacen daño a la institución a la que pertenecieron. El reto institucional que tiene, la confianza y postura valiente que toma el Sr. Presidente al designarlo Director Encargado lo obligarán a redoblar el paso en lo que sabe hacer: trabajar bien y duro por el bien del país y la Policía Nacional.