Comisiones en series
Confieso que soy un adicto a los noticieros y programas de comentarios; los cuales escucho y veo, tanto los que se producen en Panamá, como los que la televisión presenta internacionalmente. Cuando surgen problemas que se plantean a nivel oficial, de inmediato se designa "una comisión" ad-hoc, que debe investigar el asunto, cuyos miembros salen informando de su integración y de las "próximas reuniones" para abordar el tema. Si el asunto proviene de un gremio o sindicato o asociación, también se designa una comisión que debe plantear las aspiraciones y que lleva la vocería del grupo.
La propia Asamblea Legislativa tiene comisiones creadas por ley, integradas por los legisladores de los distintos partidos, pero que no asisten a sus reuniones con la puntualidad o regularidad que deben. Cuando los miembros de las comisiones no pueden ofrecer respuestas, sean éstas de carácter oficial o privado, entonces se nombra otra comisión de "alto nivel", la cual empieza por exigir un informe de lo actuado por los comisionados que reemplazan, los cuales por no haberse reunido, nada tienen que informar. Cuando se va a dilatar la solución de un problema, basta designar una comisión que se encargue de la investigación y rinda un informe "a corto plazo".
Ahora mismo existen comisiones para lo relativo al alza de costo de los teléfonos de la energía eléctrica, de las privatizaciones, del mejoramiento del IDAAN, de la carretera del Darién, de Cerro Hoya, de los límites entre Las Tablas y Guararé, de los problemas laborales en Barú, los problemas de los medicamentos, de los días puente médicos, de Mocambo Abajo, de aumento a los jubilados, para las jubilaciones especiales, para el asunto del cementerio particular de la dictadura y los desaparecidos, pro constituyente; las hay interpartidarias, intergremiales y hasta para asuntos internacionales, etc.
Si hacemos un inventario de las comisiones existentes, tendremos toda la gama de problemas nacionales bajo análisis, por los más conocedores del tema, que son siempre quienes integran las comisiones. Hay personas que forman parte de cuanta comisión se designa. Parecen mentolatum, porque los usan para todo, aunque ni siquiera alivian el malestar. Cuando se piden resultados, algunos están por concluir recomendaciones, otros no se han reunido, esperan un informe o están fijando fecha, etc. Las excusas son tan variadas como las comisiones. Pienso que Panamá sí produce, al menos comisiones en series.
Las comisiones, al igual que algunos asesores, son el principal obstáculo para el buen funcionamiento estatal. Se espera mucho de ambos, pero los resultados de su gestión dejan mucho que desear, porque la figuración es su meta principal, reemplazando la finalidad de su designación por la necesidad de publicar su nombramiento.
La propia Asamblea Legislativa tiene comisiones creadas por ley, integradas por los legisladores de los distintos partidos, pero que no asisten a sus reuniones con la puntualidad o regularidad que deben. Cuando los miembros de las comisiones no pueden ofrecer respuestas, sean éstas de carácter oficial o privado, entonces se nombra otra comisión de "alto nivel", la cual empieza por exigir un informe de lo actuado por los comisionados que reemplazan, los cuales por no haberse reunido, nada tienen que informar. Cuando se va a dilatar la solución de un problema, basta designar una comisión que se encargue de la investigación y rinda un informe "a corto plazo".
Ahora mismo existen comisiones para lo relativo al alza de costo de los teléfonos de la energía eléctrica, de las privatizaciones, del mejoramiento del IDAAN, de la carretera del Darién, de Cerro Hoya, de los límites entre Las Tablas y Guararé, de los problemas laborales en Barú, los problemas de los medicamentos, de los días puente médicos, de Mocambo Abajo, de aumento a los jubilados, para las jubilaciones especiales, para el asunto del cementerio particular de la dictadura y los desaparecidos, pro constituyente; las hay interpartidarias, intergremiales y hasta para asuntos internacionales, etc.
Si hacemos un inventario de las comisiones existentes, tendremos toda la gama de problemas nacionales bajo análisis, por los más conocedores del tema, que son siempre quienes integran las comisiones. Hay personas que forman parte de cuanta comisión se designa. Parecen mentolatum, porque los usan para todo, aunque ni siquiera alivian el malestar. Cuando se piden resultados, algunos están por concluir recomendaciones, otros no se han reunido, esperan un informe o están fijando fecha, etc. Las excusas son tan variadas como las comisiones. Pienso que Panamá sí produce, al menos comisiones en series.
Las comisiones, al igual que algunos asesores, son el principal obstáculo para el buen funcionamiento estatal. Se espera mucho de ambos, pero los resultados de su gestión dejan mucho que desear, porque la figuración es su meta principal, reemplazando la finalidad de su designación por la necesidad de publicar su nombramiento.